viernes, 6 de noviembre de 2009

TRABAJO PARA SEGUNDO PARCIAL ENVIADO POR HUGO GERARDO COMPAGNUCCI PRADO

ALUMNO: COMPAGNUCCI PRADO, HUGO GERARDO

MATRÍCULA: 2000187380



PERIODISMO CÍVICO

I) Agenda Setting.

II) Comunicación Gubernamental

III) Actores del Periodismo Cívico

IV) Propaganda Política



I) Postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar que historias poseen interés informativo y cuanto espacio e importancia se les da. Del mismo modo deciden que temas excluir de la agenda. De esta manera los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público.

Según Cohen los medios pueden no acertar al decirnos como pensar sobre un determinado tema, pero si cuando nos dice sobre que pensar.

La gente tiende a excluir o incluir lo que los medios excluyen o incluyen, y a dar importancia a aquello que la tiene en los mismos.

Estos no dicen al público como pensar, sino más bien en que. No postula que los medios pretenden persuadir, sino que presentan al público una seria de temas sobre los que pueden opinar, excluyendo otros. Muchas cosas que suceden en la realidad las conocemos a través de los medios, nuestra interacción con ella es a veces simbólica.

Hay experiencias que desdramatizan un poco el concepto de que los medios gobiernan la opinión pública, y dicen que esto depende del grado de necesidad de orientación de esa audiencia.



II) Un gobierno debe informar a través de los medios sobre las políticas que impulsa y sus fundamentos, sobre los programas que ejecuta y sus logros. Debe apartarse de los modelos de propaganda y de inducción ideológica, e informar al público haciendo valer sus argumentos en un ambiente pluralista y abierto a la crítica



III) El Periodismo Cívico busca establecer conexiones reales periodismo y democracia, fortaleciendo así el sentido de lo público.

Tradicionalmente se ha considerado que el modelo informativo genera opinión pública, que es suficiente con darles datos a la audiencia para que esta pueda formar criterios y asumir roles activos. Esto es puesto en tela de juicio por el Periodismo Cívico para quien el paso del sujeto informado al ciudadano no es del todo automático.

Pone énfasis en vincular a los ciudadanos a prácticas deliberativas, que tengan impacto en la escena pública.

Se busca que el ciudadano recupere el control de los temas y deje atrás la idea de que lo público es igual a lo estatal, supone reeducar al ciudadano.



En relación con el Periodismo Cívico Electoral, se busca superar la visión del ciudadano como depositante de votos y blanco de conductores de campaña, y situarlo en el centro del proceso electoral y no solo en el paso final.

Mas que de electores debemos hablar de ciudadanos que pueden construir una agenda temática alrededor de la cual los candidatos deban pronunciarse.

Se debe poner los medios a disposición del diálogo público, en la compleja relación entre tres agendas, la política, la mediática y la de los ciudadanos.

Desde la perspectiva del Periodismo Cívico los sondeos de opinión se convierten en herramientas claves para construir la agenda ciudadana.



IV) La definimos como una serie de mensajes que busca influir en el sistema de valores del ciudadano y en su conducta, a través de los medios de comunicación masivos.

Se articula a partir de un discurso que busca la adhesión del otro a sus intereses. Es de carácter monológico y requiere el recurso del anuncio. Aunque el mensaje contenga información verdadera, es posible que sea incompleta, no contrastada y partidista, de forma que no presente un cuadro equilibrado de la opinión en cuestión.

Dado que la propaganda con frecuencia, va acompañada de distorsiones de los hechos y de llamamientos a la pasión, a menudo es considerada como falsa o engañosa. Sin embargo esto es relativo, ya que algunos propagandistas presentan los hechos de manera objetiva.

El nivel de éxito de de una acción propagandística está en relación directa con la dificultad que tengan aquellos a quien va dirigida de acceder a una información alternativa.

Una forma habitual de propaganda política es la denominada propaganda blanca cuyo objetivo es crear una opinión favorable sobre una organización, grupo o gobierno específico, como la que difundían los nazis en 1930 para destacar la supremacía y la prosperidad de su país.

El objetivo de la propaganda no es hablar de la verdad, sino convencer a la gente, pretende inclinar la opinión general, no informarla. Debido a esto, la información transmitida puede ser un tanto emocional, apelando comúnmente a la afectividad y a sentimientos patrióticos más que a racionales.

El sentido político del término se desarrolló fundamentalmente en el siglo XX con la Sociología Moderna y con la consolidación de la sociedad de masas. El ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, sociólogo, lo primero que hizo para llegar al poder fue apoderarse de los medios de comunicación de masas para adoctrinar al pueblo con propaganda política. La famosa frase de “Una mentira repetida mil veces se transforma en una verdad” refleja ese modo de proceder.

A Goebbels se le atribuye mucho de propaganda moderna, entre ello sus once principios.

Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».
Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

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