Gentileza de http://www.iidh.ed.cr/siii/index_fl.htm para la
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PROGRAMAS POLÍTICOS
Las organizaciones políticas tienen un papel protagónico en la praxis social debido a que toda su actividad gira en torno a los asuntos de interés general, materializándose así su presencia política. Al respecto, cabe señalar que la forma fundamental en que se pone de manifiesto la razón de ser de la acción política, es en la propia finalidad que persigue.
La finalidad en cuanto concepción, precede a la actividad. Es decir que el objeto es trascendente: aparece como causa, porque genera la acción; aparece como medio, porque promueve las funciones específicas de la acción; y se presenta como efecto, en tanto deviene como resultado de la acción. En consecuencia, la finalidad es vista en sus tres momentos: causa, medio y término.
La caracterización precedente indica que el objeto de toda actividad debe hallarse con base en tres factores: primero, los factores que promueven la actividad, es decir quién o quiénes y por qué se deciden a crear la materia de empresa; segundo, los factores mecánicos y orgánicos que desarrollan la actividad, es decir, la forma en que está organizada ésta y; tercero, los factores del ámbito de realización de la acción, esto es, circunscribir el lugar y el momento en que se realiza la actividad.
El campo de realización de estos elementos no puede ser otro que el Estado y la sociedad. En efecto, todas las organizaciones políticas surgen y existen teniendo como presupuesto su intervención en la vida política, por tanto sus fines están dirigidos a dar solución a los problemas del Estado y de la sociedad. De ahí que no haya organización política cuya existencia y funcionamiento no esté orientada hacia la conquista del poder público; esto se pone de manifiesto tan pronto se observa la forma como cada organización política encara e interpreta los problemas de su medio, la forma como plantea y fundamenta la solución a esos problemas y la manera en que ésta es acogida por la población.
Esta labor de intervención de las organizaciones políticas da lugar, primero, a una tarea ya sea de toma de posición ideológica, o en todo caso de develamiento del estado de conciencia de los ciudadanos. Segundo, a la formulación racional y sistematizada de esas aspiraciones y posiciones. Es entonces cuando nos encontramos frente a lo que se denomina programa político.
El programa político representa el compendio de objetivos o fines específicos que se propone realizar la organización política al asumir el gobierno, o que exige que se realice a quienes ejercen el gobierno. El programa constituye, entonces, la base de acción que unifica a los miembros de una organización política en sus aspiraciones fundamentales; que son heterogéneas por la diversidad de demandas, pero, a su vez, con una forma homogénea relativa al carácter político de los distintos planteamientos.
Ahora bien, se entiende que un programa político sin una sólida fundamentación teórico-práctica que la sustente, tendría una escasa acogida por parte de la sociedad; porque, como ya se ha señalado, un programa político está dirigido fundamentalmente a la población y, en consecuencia, es ésta la llamada a pronunciarse sobre su valor, ya sea afirmativa o negativamente en el acto electoral. Así, las organizaciones políticas cumplen un rol activo a través de la interpretación e incorporación de las demandas e intereses de la población en las promesas de campaña electoral, que son expresión de las ofertas de su programa político.
De otro lado, los programas políticos en tanto exposición escueta y fría de los hechos a ejecutarse, no tienen la fuerza suficiente para imponerse por sí en la conciencia cívica de los hombres; en la medida que los ciudadanos se inclinan generalmente en razón de los fundamentos que respaldan a un programa, en atención a las fuentes que determinan su convencimiento, y con base en las normas y principios que forman la conciencia.
No obstante en la actual crisis socio-política (crisis de las ideologías y de los partidos políticos), un programa político no se muestra ya como fuente de decisión y creencias, sino como simple pauta de orientación, en vista de que las campañas electorales se basan en el “marketing político”. En nuestros días, éste se ha tornado en sinónimo de primacía de la imagen, al ponderarse lo visual sobre lo inteligible, trayendo como consecuencia que el electorado se limite a un ver sin entender, anulando los conceptos y atrofiando su capacidad de comprensión y decisión electoral.
En ese sentido, la personalización de los procesos electorales contemporáneos se pone de manifiesto, en la importancia que adquieren los rostros en la “política en imágenes”, pues ésta se fundamenta en la exhibición de candidatos subordinando los programas y el debate políticos. La televisión condiciona fuertemente la campaña electoral, ya sea en la elección de los candidatos, bien en su modo de plantear la batalla electoral o en la forma de ayudar a ganar al vencedor; de ahí que un “marketing político” mal planteado haga que las elecciones se transformen en un espectáculo en el que lo relevante es el espectáculo mismo, y no la información de los programas políticos en su esencia, quedando ésta como un residuo en el proceso de formación de la voluntad ciudadana, debido a que los ciudadanos creen en lo que se ve en la pantalla y que aparece como lo real y verdadero.
Sin embargo, un “marketing político” bien llevado debe partir de la definición de los objetivos y los programas políticos para poder influir adecuadamente en el comportamiento del ciudadano, respetando en todo momento las reglas generales de: a) coherencia (cada decisión debe correlacionarse con las otras), b) examen sistemático de las campañas anteriores (redefinición que excluya la repetición), c) diferenciación mínima (opciones que diferencien al candidato por lo menos en un punto específico), y d) máxima seguridad (no plantear una estrategia que pueda poner en peligro al candidato).
Sólo de esta manera se podrá evitar que los ciudadanos se conviertan en un objeto más de la publicidad política que se genera, asegurando así que como electores con derecho a ser informados pluralistamente, puedan elegir de manera racional y libre el mejor programa político que se presente.
Programas políticos y periodismo cívico-
En este contexto de crisis socio- polito caracterizada por la presencia de lo que llaman “marketing político”, que prioriza la imagen y la personalización de los procesos electorales contemporáneos, la presencia del periodismo cívico es imprescindible.
Su función es otorgar la relevancia y la importancia que se merecen los programas y los debates políticos, ya que la información que contienen éstos es fundamental para la formación de la voluntad ciudadana. Con el conocimiento de los programas se podrá prever de alguna manera el desarrollo del el actuar político de los futuros gobernantes y de que manera afectará este actuar en la sociedad. Sólo de este modo se podrá asegurar el derecho de los ciudadanos a ser informados pluralistamente y así puedan elegir de manera racional y libre el mejor programa político que se presente.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
domingo, 8 de noviembre de 2009
Una reflexion sobre la videopolìtica sobre la base de un texto de Giovanni Sartori enviada por Natali Libera
Cuando Sartori habla de la video-política se refiere a uno de los múltiples aspectos del poder del video, esto es, el poder del video para incidir en los procesos políticos ya sea a la hora de definir que se entiende por político o como gestionar la política (Sartori, 2002:66). Sartori es de la opinión que un demos fuerte se construye sobre conocimientos sólidos, a saber, un demos fuerte es un demos que sabe, no que tiene opiniones únicamente.
Así las cosas, el diagnóstico de Sartori es que el pueblo opina conforme la televisión le induce a opinar. No existiría, según Sartori una opinión pública genuina construida desde el pueblo y sobre los temas de interés público. Hay quines podrían rebatir esto diciendo que en la mayoría de las democracias actuales se protege la libertad de prensa y la libertad de expresión en general con lo cual sería un despropósito pensar que la opinión de los ciudadanos está manipulada por los medios, ya que estos son precisamente, el paladín de la libertad de expresión.
Que exista libertad para opinar no significa saber acerca de los temas sobre los que se opina. En otras palabras, no siempre el pluralismo informativo significa mayor y mejor información. Con el agravante de que estar informado no significa conocer la información. Sobre estos puntos hay una confusión y esto tendría que ver con la misma naturaleza de la imagen.
Sabemos que la imagen se caracteriza por mostrarnos el aquí y ahora de un fenómeno. Quien ve una imagen en vivo y en directo tiene la sensación de estar en el lugar de los hechos. Si la imagen se vuelve creíble es porque hay una confianza de que existe aquello que se ve. Es si se puede ver. Así se fue forjando la autoridad de la imagen. Lo que sucede es que la imagen es arrasadora porque destrona a los líderes intermedios de opinión dejando a la audiencia incapaz de decidir a quien creerle y a quien no (Sartori, 2002:71).
La imagen crea una multiplicidad de líderes, que en realidad no son tales porque la televisión le atribuye un peso desproporcionado a sujetos que no tienen autoridad, porque no conocen de lo que hablan, y que sin embargo pueden opinar acerca de todo. Lo que hace la televisión es privilegiar el testimonio de extravagantes o estrafalarios que por la carga valorativa de sus palabras o por lo polémico de sus declaraciones son enaltecidos y filmados por una televisión que privilegia lo frívolo y fatuo. Estos sujetos lejos de ser una autoridad sobre los temas acerca de los que opinan, son presentados como tales y por ende la televisión crea la apariencia de que éstos realmente saben acerca de lo que hablan. En otras palabras, son elevados a la posición de líderes de opinión cuando de hecho no lo son.
No resulta difícil pensar, al igual que Sartori, que la democracia representativa, se caracteriza por ser un gobierno de opinión y no un gobierno del saber. En consecuencia se trataría de un demos que ni delibera, ni participa en la construcción de la cosa pública y simplemente se limita a opinar. El mismo Platón señalaba que la opinión estaba a mitad de camino entre la completa ignorancia y el conocimiento. Opinar en sí mismo no es malo, siempre que se lo complete con una adecuada instrucción. Opinar no es saber. Esto es importante porque participar en la construcción de los temas de interés público no consiste únicamente en dar a conocer el parecer personal, sino además y fundamentalmente, saber resolver los problemas que plantea la agenda pública.
Esto se agrava cuando hay una creencia generalizada entre la ciudadanía de que los medios de comunicación son como instrumentos de mediación política, sobre todo teniendo en cuenta la crisis de representatividad que están atravesando los partidos políticos. En consecuencia, el diagnóstico parece ser los medios de comunicación se han convertido en un elemento constitutivo de las democracias porque muestran la realidad tal cual es, siendo esto sinónimo de confiabilidad y transparencia.
Ahora bien, la pregunta que nos surge es, ¿los medios de comunicación receptan los temas que le interesan y que le afectan al ciudadano? ¿O recepta algunos elementos aislados, solo aquellos que tienen potencia emotiva por su emotividad, su violencia o su excentricidad? En consecuencia, la otra pregunta que nos surge es ¿Cómo el ciudadano puede ampliar y mejorar su participación, si la opinión está moldeada desde los medios de comunicación? O peor, cuando la realidad está presentada y armada desde los medios.
Es en este punto donde resulta pertinente avanzar en la propuesta de un periodismo alternativo, como lo puede ser el periodismo cívico. Esto es, el ciudadano que debe formar un periodismo serio y comprometido es aquel con una suficiente capacidad crítica para discutir no solo aquellos temas que le interesan y que sin embargo no forman parte de la agenda de los periódicos, sino además es aquel que es capaz de discutir respecto de aquello que le propone la agenda setting, indagando como opera la manipulación informativa en las noticias que le muestran. En otras palabras, el ciudadano cívico piensa no solo en aquello que no se muestra, sino también en aquello que se muestra, pero con una mirada crítica.
Para criticar y construir, es necesario conocer y si estamos bajo el influjo de los medios de comunicación, será necesario conocer el lenguaje de los medios y superar el analfabetismo mediático, demandando y construyendo desde la ciudadanía, un mejor periodismo.
Así las cosas, el diagnóstico de Sartori es que el pueblo opina conforme la televisión le induce a opinar. No existiría, según Sartori una opinión pública genuina construida desde el pueblo y sobre los temas de interés público. Hay quines podrían rebatir esto diciendo que en la mayoría de las democracias actuales se protege la libertad de prensa y la libertad de expresión en general con lo cual sería un despropósito pensar que la opinión de los ciudadanos está manipulada por los medios, ya que estos son precisamente, el paladín de la libertad de expresión.
Que exista libertad para opinar no significa saber acerca de los temas sobre los que se opina. En otras palabras, no siempre el pluralismo informativo significa mayor y mejor información. Con el agravante de que estar informado no significa conocer la información. Sobre estos puntos hay una confusión y esto tendría que ver con la misma naturaleza de la imagen.
Sabemos que la imagen se caracteriza por mostrarnos el aquí y ahora de un fenómeno. Quien ve una imagen en vivo y en directo tiene la sensación de estar en el lugar de los hechos. Si la imagen se vuelve creíble es porque hay una confianza de que existe aquello que se ve. Es si se puede ver. Así se fue forjando la autoridad de la imagen. Lo que sucede es que la imagen es arrasadora porque destrona a los líderes intermedios de opinión dejando a la audiencia incapaz de decidir a quien creerle y a quien no (Sartori, 2002:71).
La imagen crea una multiplicidad de líderes, que en realidad no son tales porque la televisión le atribuye un peso desproporcionado a sujetos que no tienen autoridad, porque no conocen de lo que hablan, y que sin embargo pueden opinar acerca de todo. Lo que hace la televisión es privilegiar el testimonio de extravagantes o estrafalarios que por la carga valorativa de sus palabras o por lo polémico de sus declaraciones son enaltecidos y filmados por una televisión que privilegia lo frívolo y fatuo. Estos sujetos lejos de ser una autoridad sobre los temas acerca de los que opinan, son presentados como tales y por ende la televisión crea la apariencia de que éstos realmente saben acerca de lo que hablan. En otras palabras, son elevados a la posición de líderes de opinión cuando de hecho no lo son.
No resulta difícil pensar, al igual que Sartori, que la democracia representativa, se caracteriza por ser un gobierno de opinión y no un gobierno del saber. En consecuencia se trataría de un demos que ni delibera, ni participa en la construcción de la cosa pública y simplemente se limita a opinar. El mismo Platón señalaba que la opinión estaba a mitad de camino entre la completa ignorancia y el conocimiento. Opinar en sí mismo no es malo, siempre que se lo complete con una adecuada instrucción. Opinar no es saber. Esto es importante porque participar en la construcción de los temas de interés público no consiste únicamente en dar a conocer el parecer personal, sino además y fundamentalmente, saber resolver los problemas que plantea la agenda pública.
Esto se agrava cuando hay una creencia generalizada entre la ciudadanía de que los medios de comunicación son como instrumentos de mediación política, sobre todo teniendo en cuenta la crisis de representatividad que están atravesando los partidos políticos. En consecuencia, el diagnóstico parece ser los medios de comunicación se han convertido en un elemento constitutivo de las democracias porque muestran la realidad tal cual es, siendo esto sinónimo de confiabilidad y transparencia.
Ahora bien, la pregunta que nos surge es, ¿los medios de comunicación receptan los temas que le interesan y que le afectan al ciudadano? ¿O recepta algunos elementos aislados, solo aquellos que tienen potencia emotiva por su emotividad, su violencia o su excentricidad? En consecuencia, la otra pregunta que nos surge es ¿Cómo el ciudadano puede ampliar y mejorar su participación, si la opinión está moldeada desde los medios de comunicación? O peor, cuando la realidad está presentada y armada desde los medios.
Es en este punto donde resulta pertinente avanzar en la propuesta de un periodismo alternativo, como lo puede ser el periodismo cívico. Esto es, el ciudadano que debe formar un periodismo serio y comprometido es aquel con una suficiente capacidad crítica para discutir no solo aquellos temas que le interesan y que sin embargo no forman parte de la agenda de los periódicos, sino además es aquel que es capaz de discutir respecto de aquello que le propone la agenda setting, indagando como opera la manipulación informativa en las noticias que le muestran. En otras palabras, el ciudadano cívico piensa no solo en aquello que no se muestra, sino también en aquello que se muestra, pero con una mirada crítica.
Para criticar y construir, es necesario conocer y si estamos bajo el influjo de los medios de comunicación, será necesario conocer el lenguaje de los medios y superar el analfabetismo mediático, demandando y construyendo desde la ciudadanía, un mejor periodismo.
Trabajo Pràctico 3 referido a agenda-setting por Laura Crema
INTRODUCCION
El tema que abordare en este trabajo consta del análisis de la agenda setting en cuanto a su concepto, contenido y alcances. Para adentrarnos al tema, tendremos que analizar sus orígenes históricos, para luego poder examinar en detalle qué es la agenda setting.
Mi trabajo en principio se enrola en los niveles de agenda setting y sus influencias, tanto como sus consecuencias y efectos. Entonces, para llegar a conocer cuáles fueron las incidencias de esta agenda, que también es denominada por varios autores como agenda “McCombs”, debemos conocer qué se conoce como agenda setting y sus niveles.
Sin embargo, no hay q dejar a un lado, la importante vinculación que tienen las noticias, cuales son los intereses de la audiencia y la organización.
ANTECEDENTES
La Agenda-setting conforma toda una teoría que surge a finales de los años sesenta y se ha convertido en la teoría principal para la explicación de la influencia de los medios de comunicación sobre la formación de la opinión pública.
La traducción literal al castellano del barbarismo que da nombre a la mencionada teoría "agenda-setting” sería "fijación de la agenda" o "establecimiento de la agenda".
Existen dos niveles dentro de la agenda setting, que corresponden a dos etapas de investigación bien desarrolladas.
1.El primer nivel se concentra en los temas: su hipótesis es que los medios nos dicen sobre qué pensar.
2.El segundo nivel investiga sobre los aspectos o atributos en los cuales enfatizan los periodistas al informar sobre los hechos: su hipótesis es que los medios nos dicen qué pensar
Los principales bosquejos de esta influencia fueron esbozados por Walter Lippmann en su clásico libro de 1922, Public Opinion, que decia “los medios informativos son una fuente fundamental de las imágenes que hay en nuestras mentes sobre el mundo de los asuntos públicos, un mundo que para la mayoría de los ciudadanos está -fuera de alcance, fuera de la vista, fuera de la mente-.
CONCEPTO
La teoría de la agenda-setting postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.
Esta conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.
Por eso, podemos decir que la agenda setting “es un proceso que se efectua durante el tiempo que no nos dice que pensar sobre tal o cual asunto, NOS DICE EN QUE ASUNTOS DEBEMOS PENSAR y que depende de la importancia de los medios den a las noticias”. En resumidas cuentas, vendría a ser un producto dirigido por los mismos medios informativos.
Cuando hablamos del objeto de estudio de la agenda setting, decimos que , trata acerca el proceso de selección de las noticias, del encuadre que le dan los medios a las mismas y de su posible transferencia a los públicos.
Cobra particular relevancia frente a las circunstancias actuales el proceso de “selección” que los medios hacen de la información y hasta que punto ellos “iluminan” esa parte de la realidad mediática a la que accedemos, aquella que queda expuesta a nuestros ojos y oídos. Por eso, representa un avance importante en el estudio científico de los efectos en la comunicación de masas.
NIVELES DE LA AGENDA-SETTING
Primer nivel
La hipótesis de la agenda-setting sostiene que la gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los medios incluyen o excluyen de su propio contenido.
El público además tiende a asignar a lo que incluye una importancia que refleja el énfasis atribuido por los mass media a los acontecimientos, a los problemas, a las personas.
El presupuesto fundamental de la agenda-setting es que la comprensión que tiene la gente de gran parte de la realidad social es modificada por los medios.
De la misma manera que las rutinas productivas y los valores noticia en su aplicación constante forman el marco institucional y profesional en el que es percibida la noticiabilidad de los acontecimientos, la constante enfatización de algunos temas, aspectos y problemas forma un marco interpretativo, un esquema de conocimientos, que se aplica (más o menos conscientemente) para dar sentido a lo que observamos.
En pocas palabras afirma Walter Lippman que “los medios proporcionan algo más que un cierto número de noticias. Proporcionan también las categorías en las que los destinatarios pueden fácilmente colocarlas de forma significativa”.
Por último, la hipótesis señala la divergencia existente entre la cantidad de informaciones, conocimientos, interpretaciones de la realidad social aprendidas de los media y las experiencias de personal y directamente vividas por los individuos.
Hay grandes «paquetes» de realidad que los sujetos no experimentan directamente ni definen interactivamente a nivel de vida cotidiana, sino que viven exclusivamente en función de o a través de la mediación simbólica de los medios de comunicación de masas
Al poner el acento en esta creciente dependencia cognoscitiva de los media, la hipótesis de la agenda-setting postula un impacto directo - aunque no inmediato - sobre los destinatarios, que se evidencia en tres aspectos:
1.el establecimiento de los asuntos públicos importantes a través de la agenda del periodista y la del propio medio.
Esta influencia de los medios se constata en el hecho de que los ciudadanos llegan a formarse un juicio personal sobre lo que es importante públicamente, como resultado de la mayor o menor presencia de determinados asuntos y personalidades en los medios informativos.
"sólo parece real lo que se legitima mediáticamente, el resto de la realidad no lo es"
2. la jerarquía de importancia y de prioridad con la que dichos elementos son dispuestos en el “orden del día”:
La manera de jerarquizar los acontecimientos o los temas públicos importantes, por parte de un sujeto, es similar a la valoración que operan los media de los mismos problemas, pero sólo si la agenda de los media es valorada sobre un largo período de tiempo, como un efecto acumulativo»
La tercera forma de influencia o de impacto de los medios, requiere de una explicación previa: a la redacción periodística de un gran medio pueden llegar hasta mil noticias en 24 horas. Un periódico sólo puede absorber entre 150 y 200 noticias, las emisoras de radio y TV aún son capaces de asumir menos volumen de informaciones (2). De todas ellas, sólo un mínimo porcentaje correspondiente al ámbito local llega a ser realmente noticia en ese medio de gran difusión y todavía una menor cantidad de esos acontecimientos son observados directamente por los periodistas.
De ahí que el campo de interés de la audiencia local -léase agenda pública local- no encuentre una sintonía con la agenda del medio de tirada nacional.
La prensa local ha venido a cubrir ese hueco de expectativas que salía fuera de la agenda temática de los grandes medios. Así, los intereses informativos del público local se han visto satisfechos con una horma adecuada, pues las dimensiones informativas anteriores le provocaban distanciamiento y lejanía con respecto a su realidad inmediata.
Como resultado, los medios locales han asumido el cometido de transferir la relevancia de las noticias locales en su agenda a la de la sociedad específica a la que surten informativamente. De esta manera, a través de la práctica diaria de la estructuración de la realidad local, los medios influyen en la agenda de interés de sus lectores-oyentes-espectadores.
Surge así una nueva agenda temática en consonancia con un nuevo soporte, el local. En ella se rehace la escala de valores en función del entorno inmediato, y de allí surge el impacto más importante de todos:
3.la capacidad de los medios para estructurar y organizar nuestro propio mundo: a través de la práctica diaria de la estructuración de la realidad local, los medios influyen en la agenda de interés de sus lectores-oyentes-espectadores. Surge así una nueva agenda temática en consonancia con un nuevo soporte, el local, en la cual se rehace la escala de valores en función del entorno inmediato de las personas, lo que les toca directamente.
La agenda pública – donde se concentra la atención del público – puede ser examinada en encuestas de opinión pública a través de la pregunta ampliamente usada por Gallup:
¿Cuál es el problema más importante que enfrenta este país hoy?
Las respuestas del público a esta pregunta producen evidencia significativa del rol de agenda-setting de los medios informativos, pues casi siempre concuerda con lo que han publicado los medios durante las semanas en que se hacen esas encuestas.
Consecuencias de una agenda mal manejada en el primer nivel
Debido al impacto que tiene la agenda mediática en la configuración de la opinión pública, es imprescindible que los medios incluyan una gran cantidad de información sobre temas diversos, con el fin de que no se presenten consecuencias negativas para la sociedad como:
Comprensión parcial de la realidad social:
Los medios sólo publican una parte de la realidad, con lo cual el público ignora otros campos relevantes. Por ej: países en los cuales los medios se centran en la información nacional, generan etnocentrismo, o cuando se ignora información sobre las mujeres, el medio ambiente o sobre las minorías, se puede generar desconocimiento e indiferencia.
Desinformación de la audiencia mediante la ocultación de lo realmente importante:
Los periodistas pueden inventar la actualidad - distinto de inventar la noticia - Ello se consigue llevando al candelero informaciones o personajes que no debieran ocupar un lugar preferente en los medios y desestimando, por contra, la actualidad verdadera.
Segundo nivel
Investiga sobre los aspectos o atributos en los cuales enfatizan los periodistas al informar sobre los hechos: su hipótesis es que los medios nos dicen qué pensar
Según Weaver, Graber, McCombs y Eyal, -la agenda en un segundo nivel: el de las características cognitivas y afectivas de los problemas-. De la misma manera que los asuntos pueden variar en relevancia, también los atributos sobre una misma cuestión pueden jerarquizarse unos con otros.
Los medios no sólo canalizan la atención del público y los políticos hacia los temas mas amplios, sino hacia los aspectos detallados con los que se reconstruyen estos temas.
Tanto la selección de los hechos que captarán la atención como la selección de atributos para pensar en estos hechos, juegan papeles poderosos en la construcción de la agenda pública. Los medios hacen sobresalir unos temas y unos hechos sobre otros y cada hecho, señalan también ciertos aspectos, personas, enfoques, puntos de vista.
Cada uno de estos objetos tiene numerosos atributos, aquellas características y propiedades que constituyen ese hecho u objeto. No sólo se nos dice cuáles hechos son importantes sino qué aspectos son importantes en cada hecho.
La pregunta que McCombs, Shaw, Evats y otros investigadores empezaron a hacerse fue la siguiente:
¿hasta qué punto nuestra opinión de un hecho o persona se forma bajo la influencia del enfoque o del marco referencial que nos suministran los medios de comunicación?
Pero sólo hacia finales de la década de los años 90, los investigadores empezaron a observar con detenimiento la agenda de atributos y a plantear con seriedad la idea de un segundo nivel de la agenda setting.
La hipótesis básica era que la agenda de atributos que presentan los medios de comunicación influye sobre la percepción que tiene la gente de los candidatos. Se deduce entonces que los elementos prominentes en la imagen del mundo que señalan los medios de comunicación influyen en la prominencia de aquellos elementos en la imagen del mundo que se forma la audiencia.
Del segundo nivel de la agenda a la Teoría de marcos (framing): El desarrollo de las investigaciones sobre el segundo nivel de la agenda ha encontrado compatibilidad con una gran variedad de conceptos de comunicación y teorías contemporáneas.
Los marcos se definen como “la idea central en la cual se basa el periodista para la organización de la noticia”, y sugieren una visión determinada del hecho a través de la selección de unos elementos que se destacan o enfatizan, pero encuadrándolos en un marco específico que arropa todo el texto.
La diferencia entre las dos teorías, el segundo nivel de la agenda y los marcos noticiosos, se encuentra en la naturaleza de la agenda de atributos.
En el segundo nivel de la agenda, los atributos destacados definen el tema central del mensaje, mientras que en la teoría de los marcos, los atributos que se destacan pueden aparecer en todas partes de las oraciones y párrafos de la historia. El encuadre del texto hacia un determinado enfoque se hace de manera más sutil.
Operacionalmente, es posible decir que el tema central de una información, lo que ha destacado el periodista como lo más importante de un hecho y que en la noticia correspondería al lead, representa el segundo nivel de la agenda setting. Por su parte, el enfoque que el periodista le ha dado al hecho, el frame en el cual lo ha enmarcado, se evidencia a lo largo de todo el relato, en los diferentes atributos que el periodista ha destacado en cada uno de los párrafos del texto.
Las investigaciones sobre el tema, han revelado que los enfoques también influyen sobre la opinión pública.
Peligros de un mal manejo del segundo nivel
Creación de prejuicios en la sociedad:
Al destacar unos atributos de los hechos y las personas, los medios configuran la percepción que tenemos sobre esos hechos o personas, se positiva o negativamente. Cuando de una población o hecho se destacan sólo aspectos negativos, se genera rechazo, miedo, disgusto ante esa realidad. Por ejemplo, los reinsertados, los desplazados, los colombianos a los ojos del mundo. Cuando sólo se enfatiza en lo positivo, se puede crear un endiosamiento del personaje, que no corresponde a la realidad.
Manipulación de la sociedad:
Cuando el periodista no investiga y se queda con el registro taquigráfico de lo que una fuente le dice, sin contrastar la información, puede estar siendo manipulado para que destaque unos atributos del hecho que convienen a la fuente interesada. Por ejemplo, la noticia sobre la mala administración de la embajadora en Brasil, no se consultó a la implicada. Al final, la imagen del mundo que se le da a las personas es justo la que las fuentes interesadas quieren. Eso al final, lleva a desenlaces que no debieron ser.
IMPACTOS DE LA AGENDA-SETTING EN AMBOS NIVELES
1. Lo que no entra en la agenda de los medios NO existe.
2. Los aspectos que seleccionan y en los que ponen su atención los medios afectan la percepción que tiene el público respecto de estos asuntos.
3. Determinar el modo en que se encuadra un asunto –establecer las normas básicas para su deliberación – puede afectar significativamente el desenlace final.
El gran papel de la agenda setting para los medios informativos: identificar los asuntos más importantes del día y la agenda completa de atributos de esos asuntos.
Eso implica investigar más, pero también informar mejor.
INFLUENCIA
El establecimiento del agenda-setting es una teoría con efectos mediáticos limitados. Un objetivo de la investigación contemporánea es la identificación de las condiciones bajo las cuales el agenda-setting influye o no sobre los medios informativos. En cualquier caso, la existencia del fenómeno de establecimiento del agenda-setting es evidente. Los resultados generados por dos tipos de metodología aplicados al trabajo de campo, análisis de contenido e investigación de sondeo, reafirman su validez externa y los experimentos asimismo refrendan su validez interna. Por otra parte, el hecho de que mucha de esta evidencia reciente se fundamente en noticias extraídas de la televisión, refuerza todavía más la hipótesis básica, puesto que otra evidencia literaria sugiere que las noticias televisivas tienen un efecto de establecimiento de agenda-setting menos potente que el de los periódicos.
Los acontecimientos se pueden clasificar según entorpezcan más o menos el contínuum en el que están integrados. Como su nombre indica, algunos acontecimientos irrumpen de forma entorpecedora en nuestras vidas cotidianas. Nadie dependió jamás de la televisión o de los periódicos para informarse de esta inflación. La experiencia cotidiana puso este acontecimiento en boca de todos y en el agenda-setting nacional. Por contraste, nuestro conocimiento acerca de otros sucesos, está totalmente condicionado a los medios informativos.
A grandes rasgos, el rol del establecimiento del agenda-setting de los media revela situaciones de efectos de fuerte impacto en acontecimientos no entorpecedores y ningún efecto en absoluto en acontecimientos entorpecedores.
EFECTOS
McCombs y Shaw estudian, a través de sucesivos trabajos empíricos, el papel que juegan los medios en la formación del efecto 'agenda-setting'. La selección de las noticias por parte de los medios y la credibilidad de éstos actúan, sin duda, sobre el marco en el que se establece la referencia del debate político. La selección magnifica o pone en primer plano unas cuestiones y disminuye u oculta la importancia de otras. El efecto de selección, permite advertir que la influencia del medio no radica tanto en su capacidad de convicción, esto es, de su influencia real, como en la de poner en suerte los temas que son objeto de debate, los que condicionan la discusión política y la toma de decisión. Los medios no sólo seleccionan las noticias, sino que las jerarquizan y, con ello, valoran el interés de la agenda.
También, entiende McCombs, hay un efecto cognitivo, de socialización en valores y percepción de lo político que opera a largo plazo, en el que los medios juegan un papel primordial. Por ejemplo, una mayor exposición a la información de los medios entre los jóvenes incrementa su interés por las cuestiones públicas.
Se trata de un análisis en el espacio de los efectos, que ha movilizado toda una corriente de investigadores que llegan a nuestros días, pese a las carencias que se denuncian en las premisas teóricas de McCombs. Por ejemplo, ignorar los procesos de inducción de los elementos de la agenda a partir de valores determinados por los intereses mercantiles del emisor o del sistema al que éste sirve. Pero, también, por haber predominado en su planteamiento los enunciados y las descripciones teóricas sobre las verificaciones capaces de movilizar el caudal de inquietud científica que suscita el núcleo del problema; esto es, el del carácter prescriptivo de los medios.
La progresiva mayor influencia de los medios en la vida social y la emergencia del componente mediático-virtual como sucedáneo de las vivencias de la realidad, acentúa el efecto agenda, en la medida en que las audiencias tienen cada vez menos tiempo y contacto con los entornos de realidad, menos puntos de tangencia con otras formas de construcción social de la realidad.
CONCLUSION
¿Quién establece el agenda-setting público? Los medios informativos, en gran manera, influyen considerablemente sobre el agenda-setting público pero no de forma completa. ¿Quién establece el agenda-setting informativo? Ésta es una responsabilidad necesariamente compartida pero los medios informativos propiamente dichos ejercen una influencia dominante sobre la conformación tanto del agenda-setting informativo como en la mayoría de asuntos públicos.
Los modelos de investigación actuales, tienden a dar cuenta de la construcción de la realidad social. Efectivamente, los medios, configuran la imagen de la sociedad que los miembros de las audiencias construyen dentro de sus mentes, puesto que en una sociedad compleja como la que vivimos, el conocimiento de los hechos sociales depende en buena medida de los mensajes mediados.
BIBLIOGRAFIA
WIKIPEDIA- enciclopedia libre-.
LCRJ- ediciones-.
RODRÍGUEZ DÍAZ, R. Teoría de la Agenda Setting, aplicación a la enseñanza universitaria.
http://www.nombrefalso.com.ar
http://comunicacion.idoneos.com
CATEDRA UNESCO. Universidad de Malaga-España-.
El tema que abordare en este trabajo consta del análisis de la agenda setting en cuanto a su concepto, contenido y alcances. Para adentrarnos al tema, tendremos que analizar sus orígenes históricos, para luego poder examinar en detalle qué es la agenda setting.
Mi trabajo en principio se enrola en los niveles de agenda setting y sus influencias, tanto como sus consecuencias y efectos. Entonces, para llegar a conocer cuáles fueron las incidencias de esta agenda, que también es denominada por varios autores como agenda “McCombs”, debemos conocer qué se conoce como agenda setting y sus niveles.
Sin embargo, no hay q dejar a un lado, la importante vinculación que tienen las noticias, cuales son los intereses de la audiencia y la organización.
ANTECEDENTES
La Agenda-setting conforma toda una teoría que surge a finales de los años sesenta y se ha convertido en la teoría principal para la explicación de la influencia de los medios de comunicación sobre la formación de la opinión pública.
La traducción literal al castellano del barbarismo que da nombre a la mencionada teoría "agenda-setting” sería "fijación de la agenda" o "establecimiento de la agenda".
Existen dos niveles dentro de la agenda setting, que corresponden a dos etapas de investigación bien desarrolladas.
1.El primer nivel se concentra en los temas: su hipótesis es que los medios nos dicen sobre qué pensar.
2.El segundo nivel investiga sobre los aspectos o atributos en los cuales enfatizan los periodistas al informar sobre los hechos: su hipótesis es que los medios nos dicen qué pensar
Los principales bosquejos de esta influencia fueron esbozados por Walter Lippmann en su clásico libro de 1922, Public Opinion, que decia “los medios informativos son una fuente fundamental de las imágenes que hay en nuestras mentes sobre el mundo de los asuntos públicos, un mundo que para la mayoría de los ciudadanos está -fuera de alcance, fuera de la vista, fuera de la mente-.
CONCEPTO
La teoría de la agenda-setting postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.
Esta conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.
Por eso, podemos decir que la agenda setting “es un proceso que se efectua durante el tiempo que no nos dice que pensar sobre tal o cual asunto, NOS DICE EN QUE ASUNTOS DEBEMOS PENSAR y que depende de la importancia de los medios den a las noticias”. En resumidas cuentas, vendría a ser un producto dirigido por los mismos medios informativos.
Cuando hablamos del objeto de estudio de la agenda setting, decimos que , trata acerca el proceso de selección de las noticias, del encuadre que le dan los medios a las mismas y de su posible transferencia a los públicos.
Cobra particular relevancia frente a las circunstancias actuales el proceso de “selección” que los medios hacen de la información y hasta que punto ellos “iluminan” esa parte de la realidad mediática a la que accedemos, aquella que queda expuesta a nuestros ojos y oídos. Por eso, representa un avance importante en el estudio científico de los efectos en la comunicación de masas.
NIVELES DE LA AGENDA-SETTING
Primer nivel
La hipótesis de la agenda-setting sostiene que la gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los medios incluyen o excluyen de su propio contenido.
El público además tiende a asignar a lo que incluye una importancia que refleja el énfasis atribuido por los mass media a los acontecimientos, a los problemas, a las personas.
El presupuesto fundamental de la agenda-setting es que la comprensión que tiene la gente de gran parte de la realidad social es modificada por los medios.
De la misma manera que las rutinas productivas y los valores noticia en su aplicación constante forman el marco institucional y profesional en el que es percibida la noticiabilidad de los acontecimientos, la constante enfatización de algunos temas, aspectos y problemas forma un marco interpretativo, un esquema de conocimientos, que se aplica (más o menos conscientemente) para dar sentido a lo que observamos.
En pocas palabras afirma Walter Lippman que “los medios proporcionan algo más que un cierto número de noticias. Proporcionan también las categorías en las que los destinatarios pueden fácilmente colocarlas de forma significativa”.
Por último, la hipótesis señala la divergencia existente entre la cantidad de informaciones, conocimientos, interpretaciones de la realidad social aprendidas de los media y las experiencias de personal y directamente vividas por los individuos.
Hay grandes «paquetes» de realidad que los sujetos no experimentan directamente ni definen interactivamente a nivel de vida cotidiana, sino que viven exclusivamente en función de o a través de la mediación simbólica de los medios de comunicación de masas
Al poner el acento en esta creciente dependencia cognoscitiva de los media, la hipótesis de la agenda-setting postula un impacto directo - aunque no inmediato - sobre los destinatarios, que se evidencia en tres aspectos:
1.el establecimiento de los asuntos públicos importantes a través de la agenda del periodista y la del propio medio.
Esta influencia de los medios se constata en el hecho de que los ciudadanos llegan a formarse un juicio personal sobre lo que es importante públicamente, como resultado de la mayor o menor presencia de determinados asuntos y personalidades en los medios informativos.
"sólo parece real lo que se legitima mediáticamente, el resto de la realidad no lo es"
2. la jerarquía de importancia y de prioridad con la que dichos elementos son dispuestos en el “orden del día”:
La manera de jerarquizar los acontecimientos o los temas públicos importantes, por parte de un sujeto, es similar a la valoración que operan los media de los mismos problemas, pero sólo si la agenda de los media es valorada sobre un largo período de tiempo, como un efecto acumulativo»
La tercera forma de influencia o de impacto de los medios, requiere de una explicación previa: a la redacción periodística de un gran medio pueden llegar hasta mil noticias en 24 horas. Un periódico sólo puede absorber entre 150 y 200 noticias, las emisoras de radio y TV aún son capaces de asumir menos volumen de informaciones (2). De todas ellas, sólo un mínimo porcentaje correspondiente al ámbito local llega a ser realmente noticia en ese medio de gran difusión y todavía una menor cantidad de esos acontecimientos son observados directamente por los periodistas.
De ahí que el campo de interés de la audiencia local -léase agenda pública local- no encuentre una sintonía con la agenda del medio de tirada nacional.
La prensa local ha venido a cubrir ese hueco de expectativas que salía fuera de la agenda temática de los grandes medios. Así, los intereses informativos del público local se han visto satisfechos con una horma adecuada, pues las dimensiones informativas anteriores le provocaban distanciamiento y lejanía con respecto a su realidad inmediata.
Como resultado, los medios locales han asumido el cometido de transferir la relevancia de las noticias locales en su agenda a la de la sociedad específica a la que surten informativamente. De esta manera, a través de la práctica diaria de la estructuración de la realidad local, los medios influyen en la agenda de interés de sus lectores-oyentes-espectadores.
Surge así una nueva agenda temática en consonancia con un nuevo soporte, el local. En ella se rehace la escala de valores en función del entorno inmediato, y de allí surge el impacto más importante de todos:
3.la capacidad de los medios para estructurar y organizar nuestro propio mundo: a través de la práctica diaria de la estructuración de la realidad local, los medios influyen en la agenda de interés de sus lectores-oyentes-espectadores. Surge así una nueva agenda temática en consonancia con un nuevo soporte, el local, en la cual se rehace la escala de valores en función del entorno inmediato de las personas, lo que les toca directamente.
La agenda pública – donde se concentra la atención del público – puede ser examinada en encuestas de opinión pública a través de la pregunta ampliamente usada por Gallup:
¿Cuál es el problema más importante que enfrenta este país hoy?
Las respuestas del público a esta pregunta producen evidencia significativa del rol de agenda-setting de los medios informativos, pues casi siempre concuerda con lo que han publicado los medios durante las semanas en que se hacen esas encuestas.
Consecuencias de una agenda mal manejada en el primer nivel
Debido al impacto que tiene la agenda mediática en la configuración de la opinión pública, es imprescindible que los medios incluyan una gran cantidad de información sobre temas diversos, con el fin de que no se presenten consecuencias negativas para la sociedad como:
Comprensión parcial de la realidad social:
Los medios sólo publican una parte de la realidad, con lo cual el público ignora otros campos relevantes. Por ej: países en los cuales los medios se centran en la información nacional, generan etnocentrismo, o cuando se ignora información sobre las mujeres, el medio ambiente o sobre las minorías, se puede generar desconocimiento e indiferencia.
Desinformación de la audiencia mediante la ocultación de lo realmente importante:
Los periodistas pueden inventar la actualidad - distinto de inventar la noticia - Ello se consigue llevando al candelero informaciones o personajes que no debieran ocupar un lugar preferente en los medios y desestimando, por contra, la actualidad verdadera.
Segundo nivel
Investiga sobre los aspectos o atributos en los cuales enfatizan los periodistas al informar sobre los hechos: su hipótesis es que los medios nos dicen qué pensar
Según Weaver, Graber, McCombs y Eyal, -la agenda en un segundo nivel: el de las características cognitivas y afectivas de los problemas-. De la misma manera que los asuntos pueden variar en relevancia, también los atributos sobre una misma cuestión pueden jerarquizarse unos con otros.
Los medios no sólo canalizan la atención del público y los políticos hacia los temas mas amplios, sino hacia los aspectos detallados con los que se reconstruyen estos temas.
Tanto la selección de los hechos que captarán la atención como la selección de atributos para pensar en estos hechos, juegan papeles poderosos en la construcción de la agenda pública. Los medios hacen sobresalir unos temas y unos hechos sobre otros y cada hecho, señalan también ciertos aspectos, personas, enfoques, puntos de vista.
Cada uno de estos objetos tiene numerosos atributos, aquellas características y propiedades que constituyen ese hecho u objeto. No sólo se nos dice cuáles hechos son importantes sino qué aspectos son importantes en cada hecho.
La pregunta que McCombs, Shaw, Evats y otros investigadores empezaron a hacerse fue la siguiente:
¿hasta qué punto nuestra opinión de un hecho o persona se forma bajo la influencia del enfoque o del marco referencial que nos suministran los medios de comunicación?
Pero sólo hacia finales de la década de los años 90, los investigadores empezaron a observar con detenimiento la agenda de atributos y a plantear con seriedad la idea de un segundo nivel de la agenda setting.
La hipótesis básica era que la agenda de atributos que presentan los medios de comunicación influye sobre la percepción que tiene la gente de los candidatos. Se deduce entonces que los elementos prominentes en la imagen del mundo que señalan los medios de comunicación influyen en la prominencia de aquellos elementos en la imagen del mundo que se forma la audiencia.
Del segundo nivel de la agenda a la Teoría de marcos (framing): El desarrollo de las investigaciones sobre el segundo nivel de la agenda ha encontrado compatibilidad con una gran variedad de conceptos de comunicación y teorías contemporáneas.
Los marcos se definen como “la idea central en la cual se basa el periodista para la organización de la noticia”, y sugieren una visión determinada del hecho a través de la selección de unos elementos que se destacan o enfatizan, pero encuadrándolos en un marco específico que arropa todo el texto.
La diferencia entre las dos teorías, el segundo nivel de la agenda y los marcos noticiosos, se encuentra en la naturaleza de la agenda de atributos.
En el segundo nivel de la agenda, los atributos destacados definen el tema central del mensaje, mientras que en la teoría de los marcos, los atributos que se destacan pueden aparecer en todas partes de las oraciones y párrafos de la historia. El encuadre del texto hacia un determinado enfoque se hace de manera más sutil.
Operacionalmente, es posible decir que el tema central de una información, lo que ha destacado el periodista como lo más importante de un hecho y que en la noticia correspondería al lead, representa el segundo nivel de la agenda setting. Por su parte, el enfoque que el periodista le ha dado al hecho, el frame en el cual lo ha enmarcado, se evidencia a lo largo de todo el relato, en los diferentes atributos que el periodista ha destacado en cada uno de los párrafos del texto.
Las investigaciones sobre el tema, han revelado que los enfoques también influyen sobre la opinión pública.
Peligros de un mal manejo del segundo nivel
Creación de prejuicios en la sociedad:
Al destacar unos atributos de los hechos y las personas, los medios configuran la percepción que tenemos sobre esos hechos o personas, se positiva o negativamente. Cuando de una población o hecho se destacan sólo aspectos negativos, se genera rechazo, miedo, disgusto ante esa realidad. Por ejemplo, los reinsertados, los desplazados, los colombianos a los ojos del mundo. Cuando sólo se enfatiza en lo positivo, se puede crear un endiosamiento del personaje, que no corresponde a la realidad.
Manipulación de la sociedad:
Cuando el periodista no investiga y se queda con el registro taquigráfico de lo que una fuente le dice, sin contrastar la información, puede estar siendo manipulado para que destaque unos atributos del hecho que convienen a la fuente interesada. Por ejemplo, la noticia sobre la mala administración de la embajadora en Brasil, no se consultó a la implicada. Al final, la imagen del mundo que se le da a las personas es justo la que las fuentes interesadas quieren. Eso al final, lleva a desenlaces que no debieron ser.
IMPACTOS DE LA AGENDA-SETTING EN AMBOS NIVELES
1. Lo que no entra en la agenda de los medios NO existe.
2. Los aspectos que seleccionan y en los que ponen su atención los medios afectan la percepción que tiene el público respecto de estos asuntos.
3. Determinar el modo en que se encuadra un asunto –establecer las normas básicas para su deliberación – puede afectar significativamente el desenlace final.
El gran papel de la agenda setting para los medios informativos: identificar los asuntos más importantes del día y la agenda completa de atributos de esos asuntos.
Eso implica investigar más, pero también informar mejor.
INFLUENCIA
El establecimiento del agenda-setting es una teoría con efectos mediáticos limitados. Un objetivo de la investigación contemporánea es la identificación de las condiciones bajo las cuales el agenda-setting influye o no sobre los medios informativos. En cualquier caso, la existencia del fenómeno de establecimiento del agenda-setting es evidente. Los resultados generados por dos tipos de metodología aplicados al trabajo de campo, análisis de contenido e investigación de sondeo, reafirman su validez externa y los experimentos asimismo refrendan su validez interna. Por otra parte, el hecho de que mucha de esta evidencia reciente se fundamente en noticias extraídas de la televisión, refuerza todavía más la hipótesis básica, puesto que otra evidencia literaria sugiere que las noticias televisivas tienen un efecto de establecimiento de agenda-setting menos potente que el de los periódicos.
Los acontecimientos se pueden clasificar según entorpezcan más o menos el contínuum en el que están integrados. Como su nombre indica, algunos acontecimientos irrumpen de forma entorpecedora en nuestras vidas cotidianas. Nadie dependió jamás de la televisión o de los periódicos para informarse de esta inflación. La experiencia cotidiana puso este acontecimiento en boca de todos y en el agenda-setting nacional. Por contraste, nuestro conocimiento acerca de otros sucesos, está totalmente condicionado a los medios informativos.
A grandes rasgos, el rol del establecimiento del agenda-setting de los media revela situaciones de efectos de fuerte impacto en acontecimientos no entorpecedores y ningún efecto en absoluto en acontecimientos entorpecedores.
EFECTOS
McCombs y Shaw estudian, a través de sucesivos trabajos empíricos, el papel que juegan los medios en la formación del efecto 'agenda-setting'. La selección de las noticias por parte de los medios y la credibilidad de éstos actúan, sin duda, sobre el marco en el que se establece la referencia del debate político. La selección magnifica o pone en primer plano unas cuestiones y disminuye u oculta la importancia de otras. El efecto de selección, permite advertir que la influencia del medio no radica tanto en su capacidad de convicción, esto es, de su influencia real, como en la de poner en suerte los temas que son objeto de debate, los que condicionan la discusión política y la toma de decisión. Los medios no sólo seleccionan las noticias, sino que las jerarquizan y, con ello, valoran el interés de la agenda.
También, entiende McCombs, hay un efecto cognitivo, de socialización en valores y percepción de lo político que opera a largo plazo, en el que los medios juegan un papel primordial. Por ejemplo, una mayor exposición a la información de los medios entre los jóvenes incrementa su interés por las cuestiones públicas.
Se trata de un análisis en el espacio de los efectos, que ha movilizado toda una corriente de investigadores que llegan a nuestros días, pese a las carencias que se denuncian en las premisas teóricas de McCombs. Por ejemplo, ignorar los procesos de inducción de los elementos de la agenda a partir de valores determinados por los intereses mercantiles del emisor o del sistema al que éste sirve. Pero, también, por haber predominado en su planteamiento los enunciados y las descripciones teóricas sobre las verificaciones capaces de movilizar el caudal de inquietud científica que suscita el núcleo del problema; esto es, el del carácter prescriptivo de los medios.
La progresiva mayor influencia de los medios en la vida social y la emergencia del componente mediático-virtual como sucedáneo de las vivencias de la realidad, acentúa el efecto agenda, en la medida en que las audiencias tienen cada vez menos tiempo y contacto con los entornos de realidad, menos puntos de tangencia con otras formas de construcción social de la realidad.
CONCLUSION
¿Quién establece el agenda-setting público? Los medios informativos, en gran manera, influyen considerablemente sobre el agenda-setting público pero no de forma completa. ¿Quién establece el agenda-setting informativo? Ésta es una responsabilidad necesariamente compartida pero los medios informativos propiamente dichos ejercen una influencia dominante sobre la conformación tanto del agenda-setting informativo como en la mayoría de asuntos públicos.
Los modelos de investigación actuales, tienden a dar cuenta de la construcción de la realidad social. Efectivamente, los medios, configuran la imagen de la sociedad que los miembros de las audiencias construyen dentro de sus mentes, puesto que en una sociedad compleja como la que vivimos, el conocimiento de los hechos sociales depende en buena medida de los mensajes mediados.
BIBLIOGRAFIA
WIKIPEDIA- enciclopedia libre-.
LCRJ- ediciones-.
RODRÍGUEZ DÍAZ, R. Teoría de la Agenda Setting, aplicación a la enseñanza universitaria.
http://www.nombrefalso.com.ar
http://comunicacion.idoneos.com
CATEDRA UNESCO. Universidad de Malaga-España-.
Propaganda política – Comunicación gubernamental por Hector Hugo Reynafe
PERIODISMO CIVICO
Tema: Propaganda política – Comunicación gubernamental
Propaganda Política: con este término se designa al conjunto de actos por los que se da a conocer una cosa, un ideal, una persona, etc., con el fin de crear una imagen favorable y obtener adeptos o compradores. El fin de la propaganda es obtener la ejecución de determinadas acciones por parte de las personas a las cuales se dirige: votar a cierto candidato o partido, comprar tal producto, etc. Otras veces la propaganda apunta a volver pasiva a la población, para que acepte actos ya cometidos por el gobierno, el partido, etc. La disponibilidad actual de poderos medios de comunicación social ha ampliado muchísimo las posibilidades de la persuasión, que es en definitiva el objetivo de la propaganda.
Es la primera guerra mundial la que marca un hito fundamental en la historia de la propaganda ya que desde ese momento, se convierte en un proceso organizado y profesionalizado que deja significativos aportes en diferentes ámbitos.
Con la primera guerra mundial aparece el concepto de “Guerra de masas”, la guerra, ya no será un acontecimiento que involucraría sólo a unos cuantos militares sino que afectaría directamente a la población civil.
Por primera vez se hablaría de una “Guerra total” en el que serían decisivos tanto los recursos humanos como los tecnológicos. Hay una enorme cantidad de pérdidas humanas, 600.000 personas por cada bando. Sería la propaganda el recurso que permitiría sostener la motivación de los soldados para la lucha ante la proximidad de la muerte que jaquea la moral de las tropas.
Estos antecedentes hicieron que en el ámbito militar, la propaganda sea entendida como una acción psicológica cuyo objetivo es la "motivación" de los combatientes.
Alemania es el único país que, una vez involucrado en la primera guerra, utilizó una propaganda de tipo “defensiva” reaccionando a los mensajes difundidos por el enemigo.
Publicidad política del tipo “defensiva” significa que un partido político o un país que inicia los mensajes, fija la agenda, es decir determina los ejes temáticos sobre los cuales se planteará el debate. El sector que está en oposición deberá responder a las acusaciones (reacción), esto es “defenderse”. Para revertir la situación, lo que suele intentarse es destruir la agenda planteada y así orientar la discusión hacia temas que resulten más favorables. Este esquema se observa también en las campañas políticas actuales.
En Inglaterra, durante el mismo período, se creó un comité de propaganda política que trabajó sobre sus propias tropas, pero sin descuidar las relaciones exteriores. Como su objetivo era conseguir un aliado, se concentraron también sobre los EEUU.
En EEUU, antes del estallido de la primera guerra, la opinión pública estaba dividida en dos: Gran parte de la población veía con cierta simpatía la causa alemana y en contraposición otros estaban a favor de Inglaterra y propiciaban la incorporación de su país como aliado de esta y consiguientemente, enemigo de Alemania.
Las cadenas periodísticas defendían también posiciones diferentes. Pulitzer era favorable a la intervención norteamericana, mientras que Hertz se manifestaba partidaria de la neutralidad.
Al entrar en guerra, EEUU, creó un comité de información pública con dos objetivos: 1) dirigido a sus propios ciudadanos, que tendría la misión de trabajar sobre la moral, elevándola o por lo menos manteniéndola, y 2) el objetivo era explicar y justificar la entrada de EEUU en la guerra. Sería el “justiciero” del mundo y sus causas nobles serían la justicia, la democracia y la paz.
Ese trabajo propagandístico ha dejado un modelo de organización e importantes aportes para la psicología, la sociología y las técnicas de persuasión publicitarias que aún se utilizan en la actualidad.
Con la llegada del comunismo a Rusia y de Hitler a Alemania, las técnicas de propaganda se fueron perfeccionando y se volvieron más complejas. Fueron en ambos casos herramientas que lograron sostener sistemas totalitarios y necesitaron, para tal fin, de una enorme organización que demandó importantes recursos humanos y económicos.
Para Lenin, los proletariados no tenían posibilidades de adquirir por sí mismos la conciencia de la explotación capitalista. El proletariado sólo podría alcanzar una “conciencia sindical”.
De acuerdo a este razonamiento, el pueblo no se transformaría en revolucionario por iniciativa propia sino que será los intelectuales de la elite política los que tendrían el deber de despertar la conciencia revolucionaria de las clases proletarias. “La masa sólo posee fuerza ciega y espontánea”.
Este postulado justifica la misión “educativa” que se le otorga a la propaganda dentro del sistema soviético. Con ese pensamiento, la masa aporta la fuerza, la espontaneidad y el partido forma la conciencia revolucionaria.
En orden a alcanzar estos logros, el Partido sería el encargado de trabajar para el progreso de la humanidad, y esto implicaría intervenir de modo directo en todos los aspectos de la cultura a fin de formar a un "hombre nuevo".
El Nacional Socialismo perfeccionaría aún más la organización creada por la propaganda leninista.
A diferencia del marxismo, el Nacional Socialismo carece de una macro teoría que suponga una interpretación de los hechos sociales. Para esta ideología, los programas políticos son considerados inútiles, lo único realmente válido, es la voluntad. Tal es así que la obra que escribiera Adolf Hitler, "Mi lucha" no es otra cosa que un llamado a la acción.
El hombre debe someterse a la comunidad porque carece de un destino individual. El fin último del hombre es su sacrificio por la comunidad a la que pertenece. Esta idea implica consecuentemente la existencia de una supremacía dentro de la sociedad. Significa que existe un "Principio de jefatura" que guía a la comunidad, en el cual el jefe orienta y hay que someterse. El conductor o Führer encarna así el espíritu objetivo del pueblo.
El Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, constituye el instrumento de propagación de la ideología y es el intermediario entre el pueblo y el Führer.
Al principio el partido era una organización pequeña que, representante de la derecha, se opone a los gremios sindicales. Más tarde, Hitler se consolidaría como líder y se le sumaría Joseph Goebbels, que posteriormente, se convertiría en Ministro de Propaganda.
El partido se transforma así en una élite cuya misión es conducir, propagar y defender el nacional-socialismo en el pueblo. La propaganda es algo más que una técnica de comunicación, es el vehículo que permite la identificación entre el pueblo y su jefe.
La efectividad de la propaganda del Tercer Reich se logró sobre una compleja organización centralizada que cristalizó los postulados teóricos en un sistema de control que intentaba no descuidar ningún frente. El objetivo era, naturalmente propagar el "nuevo credo".
En su libro, "Mein Kampf" (Mi lucha), Hitler da gran importancia a la propaganda no sólo como medio para obtener el poder sino también para conservarlo.
Joseph Goebbels, afirmaba “para convencer hay que afirmar, repetir y dar ejemplos".
En su libro, Hitler destacó también la importancia del orador. Describió en él, una técnica intuitiva que aplicaría con éxito en numerosas oportunidades: lo primero que hacía era refutar lo que le iban a decir, y ante la perplejidad del adversario podía ya exponer tranquilamente su mensaje.
En el año 1933 fue creado el Ministerio de Reich para la Educación del Pueblo y la Propaganda. Su organización pone de manifiesto la enorme importancia que el Tercer Reich otorgó al control de la opinión pública como herramienta de gobierno. Estaba dividido en secciones que cubrían bastas áreas vinculadas a la cultura y a la comunicación.
La utilización de los medios a través de la propaganda nacional-socialista, se encuadra dentro de los criterios descriptos por Hitler en "Mi lucha":
a. Contenido de la información: intolerante y parcial con el objetivo de nacionalizar a las masas.
b. Concepción del destinatario: ignorante, débil e inclinada hacia quien domina, limitada en su capacidad de asimilación, carente de memoria, predominante sensibilidad por sobre la reflexión, tendencia a la polarización conceptual, susceptible a la influencia del discurso persuasivo (oratoria).
c. Naturaleza de la propaganda:
Doctrina intransigente
Mensaje adaptado a la limitada capacidad del destinatario
Concentración en pocas ideas
Apelación a lo emotivo
Fomento de la polarización conceptual (simplificación)
uniformidad de los mensajes (orquestación)
El nacional-socialismo ejerció una importante influencia en los medios de comunicación y en otros ámbitos especialmente culturales del país.
La radio ya estaba difundida en esa época y había desplazado al cartel y a los panfletos como medios de propaganda. Este medio requería un tratamiento diferente de los mensajes. Los mensajes escritos pueden ser releídos y transmitir conceptos de mayor profundidad que requieran una reflexión más importante. El texto radial no permite más que una única lectura, por lo que es mejor que sea repetido varias veces en sus conceptos fundamentales. La ventaja que tiene es que puede llegar incluso hasta aquellas personas no alfabetizadas del mismo modo que a las de educación superior. El discurso, una vieja técnica persuasiva, volvió a ser utilizada explotando sus aspectos teatrales: la arenga, la repetición, el verbalismo, la utilización de frases desprovistas de contenido y las ideas repetitivas.
Cuando la radio transmitía los discursos de Hitler, no era tan importante lo que decía sino cómo lo hacía: el famoso "Heil Hitler!" desde millones de personas llegaba a los odios de otros tantos millones de radioescuchas.
También se produjeron programas radiales para los alemanes radicados en el exterior. Dado que planeaban iniciar una expansión territorial, el objetivo del gobierno era generar el apoyo de los ciudadanos que habían emigrado y persuadirlos respecto a la ideología del poder. También tenían interés en conseguir adeptos en el extranjero.
Con respecto a la prensa y la censura, una de las primeras medidas fue secuestrar el material considerado peligroso: periódicos socialistas y comunistas. La libertad de prensa fue suprimida y se creó el Ministerio de Propaganda, del cual Joseph Goebbels se haría cargo, para él, la misión de los diarios no podía ser otra que colaborar con la acción de gobierno, y esto se lograría a través de una apoyo incondicional, es decir: no podrían quebrantar la fe del pueblo.
Organizarán así una cámara de prensa que reunirá toda la actividad periodística, la cual estaría regida por el estatuto de periodista. El periodista, no sería otra cosa que un funcionario público.
El cine, con su capacidad de trabajar al nivel de las emociones, tiene en tiempos de la propaganda nazi, su época dorada. No será casual entonces su utilización con fines propagandísticos.
El 80% de la industria cinematográfica estará controlada por el gobierno alemán. Fueron producidos largometrajes de claros objetivos de propagandísticos. Un ejemplo es "El triunfo de la voluntad". Este largometraje expresa a través de elocuentes imágenes, la fuerza del régimen, su poder de convocatoria y pondera la fortaleza física y espiritual del pueblo alemán. El estado contrataba a artistas renombrados para que colaboraran con el gobierno.
En literatura, todo libro ajeno a la ideología gobernante era destruido. Se censuraba así todo texto pacifista, marxista o judaico. Obras como "Mi lucha" (Hitler) o "El mito del siglo XX" (Rosemberg) son considerados clásicos. Sin embargo, se trata de trabajos simples cuyo objetivo es difundir una ideología a las masas.
En las artes plásticas, la representación de la figura humana, es el soldado ario, quien expresa la belleza y es la encarnación del régimen. En la escultura, aparece la acción como símbolo de la voluntad: son motivos frecuentes, el luchador y el atleta. El culto por el físico se manifiesta desde la misma educación que privilegiaba lo físico por sobre lo intelectual.
En la pintura también se refleja el interés por el nacionalismo a través de escenas de la vida colectiva y la cultura tradicional alemana.
La arquitectura es utilizada como un vehículo para: a) Fomentar el nacionalismo: a través de la reivindicación de la típica casa alemana y b) Expresar el poderío de la autoridad: La realización de grandes obras como el Estadio Olímpico de Berlín. Las obras de dimensiones importantes son una consigna de todo gobierno dictatorial, porque estas colosales estructuras representan la grandeza y la perdurabilidad del poder.
En música, las marchas militares formaban también parte de espíritu promovido desde el poder.
Con respecto al teatro, se realizaban espectáculos públicos en los que el espectador participaba activamente, por ejemplo, a través de los coros.
En la educación, la formación del niño es un asunto de estado, de allí que la Escuela Popular Alemana del Tercer Reich haya sido obligatoria. Después de la escuela, el partido obligaba a hombres y mujeres a participar de la "Juventud Hitleriana". Los jóvenes más destacados, eran incorporados al partido. De allí saldrían los futuros dirigentes, perfectamente adoctrinados. Se aplicaba una abierta discriminación ya que sólo podían asistir a estas instituciones "arios puros".
En definitiva, diremos que la organización de la propaganda nacional-socialista estaba basada en la centralización: el Ministerio de Propaganda, la Cámara de la Cultura y el Partido, eran los tres ejes que permitían mantener una estructura de control sobre las masas a través de una fuerte acción ideológica.
La propaganda puede compararse con la publicidad en cuanto tiende a crear, transformar o confirmar opiniones y usa algunos de los medios propios de ésta; pero se distingue de ella porque persigue un fin político y no comercial.
La propaganda sugiere o impone creencias o reflejos que a menudo modifican el comportamiento, el psiquismo y aun las convicciones religiosas o filosóficas. La propaganda por consiguiente, influye en la actitud fundamental del ser humano. En este sentido puede comparársela con la educación; pero las técnicas que emplea habitualmente y, sobre todo, su designio de convencer y subyugar, sin formar, la hacen su antítesis.
Comunicación gubernamental: que algunos llaman comunicación política, difiere de manera radical de la propaganda política. El propósito, métodos y técnicas son distintos. La comunicación gubernamental en las sociedades democráticas se funda en el derecho de los ciudadanos a ser informados y en el deber del gobierno de transparentar su acción y rendir cuentas.
El derecho a la información forma parte de los derechos fundamentales. Derechos fundamentales, dice el Jurista Italiano Luigi Ferrajoli, son “todos aquellos derechos subjetivos que corresponden universalmente a todos los seres humanos en cuanto dotados del estatus de personas, de ciudadanos o de personas con capacidad de obrar”.
El mismo Ferrajoli plantea que los derechos subjetivos deben de entenderse como “cualquier expectativa positiva (de prestaciones) o negativa (de no sufrir lesiones) adscrita a un sujeto por una norma jurídica”. El también define que estatus es “la condición de un sujeto, prevista asimismo por una norma jurídica positiva, como presupuesto de su idoneidad para ser titular de situaciones jurídicas y / o autor de los actos que son ejercicio de éstas”.
El derecho a la información, es un derecho fundamental, porque protege bienes básicos. Esta protección se da de dos maneras: 1) en relación con la posibilidad de darle contenido, calidad y sustancia a otros derechos fundamentales y 2) reside en el valor autónomo que tiene la información como bien jurídico.
Lo que garantiza que el derecho a la información no sea un ejercicio estéril y vacío es que exista amplia y significativa información. Los ciudadanos, por eso mismo, deben ser informados y tener acceso directo a la mayor cantidad de documentos y archivos públicos. Es la manera de hacer realidad este derecho.
El derecho a la información es una precondición del sistema democrático y del ejercicio de la participación política de la ciudadanía. Sin la garantía y cumplimiento de este derecho simple y llanamente no hay un régimen democrático.
El valor autónomo de la información, el derecho a la verdad, es lo que ofrece el fundamento para la libertad de investigación, que sirve para el desarrollo de actividades académicas y periodísticas y que genera obligaciones positivas de colaboración para el Estado, cuando el objeto de la investigación sean conductas, datos o políticas públicas.
La información es un requisito para el control de los actos de los poderes públicos y es también, lo que permite acceder a la información presupuestaria para conocer la forma y destino de los gastos públicos.
Como dijimos la comunicación gubernamental se funda en el derecho a la información que tienen los ciudadanos y en la obligación que tiene el Estado. Es la garantía y el ejercicio de estos dos derechos los que fundan jurídicamente el campo de la comunicación gubernamental. Se puede decir que son dos derechos que hacen relación a un mismo tema, pero que es visto desde la lógica de dos actores distintos: los ciudadanos y los poderes del Estado. Uno exige al otro. No se puede garantizar el derecho a la información si, por otro lado, no existiera la obligación de rendir cuentas.
Un elemento central de la constitución de la ciudadanía, es que se garantice de manera efectiva el derecho a la información. Esto implica en primer lugar que los poderes del Estado y los órdenes de gobierno informen con claridad y transparencia de lo que hacen y de la forma como lo hacen.
Para que se hagan realidad estos derechos, es necesario que se diseñen y pongan en ejecución mecanismos prácticos y operativos que transmitan de manera permanente información a los ciudadanos. Estos mecanismos pueden ser múltiples. Unos, sin duda, resultan más efectivos y completos que otros.
Es el nivel y la calidad del desarrollo democrático lo que determina que estos mecanismos pueden ir desde un simple boletín, colocar información en internet, hasta conferencias de prensa. El que sea de una forma u otra no es excluyente, depende de la manera en como los poderes del Estado entienden esos derechos, pero, sobre todo, de cómo se exprese y se haga valer la exigencia ciudadana.
Periodismo cívico: la gran tarea que debe cumplir aquello que hoy por hoy se llama periodismo cívico es formar ciudadanía debidamente enterada, que conozca más de dos versiones convencionales de un hecho, que no sólo ve, escucha y lee a expertos o fuentes oficiales, sino un ciudadano, al que el medio le permite múltiples miradas de la realidad que son contadas directamente por sus protagonistas sin intermediarios, pues así se construirá un ciudadano con opinión.
Por tanto, para hablar de opinión pública es necesario que haya procesos deliberativos que construyan ciudadanos y ciudadanía.
Y la nueva herramienta que permite crear esa opinión se llama periodismo cívico, cuyo eje fundamental es tratar de llevar al ciudadano del común a un diálogo desde sus perspectivas individuales, que no por ello lo excluyen del interés público.
Reynafé, Héctor Hugo – Matrícula: 200415666/8
Fuentes:
Calcagno Eduardo, Propaganda, la comunicación política en el siglo XX, Comunicación Gráfica Edición y Diseño, 1992
Domenach, Jean Marie, La Propaganda política, Eudeba, Buenos Aires, 1966
Furones Miguel, El mundo de la publicidad, Salvat, Barcelona, 1982
Salvador Valverde Freire, Diferencias y coincidencias entre la propaganda y Publicidad, Bs. As., 1987
Luigi, Ferrajoli, Derecho y Garantías. La ley del más débil, Trotta, Madrid, 1999
Heriberto Muraro – Poder y Comunicación
Tema: Propaganda política – Comunicación gubernamental
Propaganda Política: con este término se designa al conjunto de actos por los que se da a conocer una cosa, un ideal, una persona, etc., con el fin de crear una imagen favorable y obtener adeptos o compradores. El fin de la propaganda es obtener la ejecución de determinadas acciones por parte de las personas a las cuales se dirige: votar a cierto candidato o partido, comprar tal producto, etc. Otras veces la propaganda apunta a volver pasiva a la población, para que acepte actos ya cometidos por el gobierno, el partido, etc. La disponibilidad actual de poderos medios de comunicación social ha ampliado muchísimo las posibilidades de la persuasión, que es en definitiva el objetivo de la propaganda.
Es la primera guerra mundial la que marca un hito fundamental en la historia de la propaganda ya que desde ese momento, se convierte en un proceso organizado y profesionalizado que deja significativos aportes en diferentes ámbitos.
Con la primera guerra mundial aparece el concepto de “Guerra de masas”, la guerra, ya no será un acontecimiento que involucraría sólo a unos cuantos militares sino que afectaría directamente a la población civil.
Por primera vez se hablaría de una “Guerra total” en el que serían decisivos tanto los recursos humanos como los tecnológicos. Hay una enorme cantidad de pérdidas humanas, 600.000 personas por cada bando. Sería la propaganda el recurso que permitiría sostener la motivación de los soldados para la lucha ante la proximidad de la muerte que jaquea la moral de las tropas.
Estos antecedentes hicieron que en el ámbito militar, la propaganda sea entendida como una acción psicológica cuyo objetivo es la "motivación" de los combatientes.
Alemania es el único país que, una vez involucrado en la primera guerra, utilizó una propaganda de tipo “defensiva” reaccionando a los mensajes difundidos por el enemigo.
Publicidad política del tipo “defensiva” significa que un partido político o un país que inicia los mensajes, fija la agenda, es decir determina los ejes temáticos sobre los cuales se planteará el debate. El sector que está en oposición deberá responder a las acusaciones (reacción), esto es “defenderse”. Para revertir la situación, lo que suele intentarse es destruir la agenda planteada y así orientar la discusión hacia temas que resulten más favorables. Este esquema se observa también en las campañas políticas actuales.
En Inglaterra, durante el mismo período, se creó un comité de propaganda política que trabajó sobre sus propias tropas, pero sin descuidar las relaciones exteriores. Como su objetivo era conseguir un aliado, se concentraron también sobre los EEUU.
En EEUU, antes del estallido de la primera guerra, la opinión pública estaba dividida en dos: Gran parte de la población veía con cierta simpatía la causa alemana y en contraposición otros estaban a favor de Inglaterra y propiciaban la incorporación de su país como aliado de esta y consiguientemente, enemigo de Alemania.
Las cadenas periodísticas defendían también posiciones diferentes. Pulitzer era favorable a la intervención norteamericana, mientras que Hertz se manifestaba partidaria de la neutralidad.
Al entrar en guerra, EEUU, creó un comité de información pública con dos objetivos: 1) dirigido a sus propios ciudadanos, que tendría la misión de trabajar sobre la moral, elevándola o por lo menos manteniéndola, y 2) el objetivo era explicar y justificar la entrada de EEUU en la guerra. Sería el “justiciero” del mundo y sus causas nobles serían la justicia, la democracia y la paz.
Ese trabajo propagandístico ha dejado un modelo de organización e importantes aportes para la psicología, la sociología y las técnicas de persuasión publicitarias que aún se utilizan en la actualidad.
Con la llegada del comunismo a Rusia y de Hitler a Alemania, las técnicas de propaganda se fueron perfeccionando y se volvieron más complejas. Fueron en ambos casos herramientas que lograron sostener sistemas totalitarios y necesitaron, para tal fin, de una enorme organización que demandó importantes recursos humanos y económicos.
Para Lenin, los proletariados no tenían posibilidades de adquirir por sí mismos la conciencia de la explotación capitalista. El proletariado sólo podría alcanzar una “conciencia sindical”.
De acuerdo a este razonamiento, el pueblo no se transformaría en revolucionario por iniciativa propia sino que será los intelectuales de la elite política los que tendrían el deber de despertar la conciencia revolucionaria de las clases proletarias. “La masa sólo posee fuerza ciega y espontánea”.
Este postulado justifica la misión “educativa” que se le otorga a la propaganda dentro del sistema soviético. Con ese pensamiento, la masa aporta la fuerza, la espontaneidad y el partido forma la conciencia revolucionaria.
En orden a alcanzar estos logros, el Partido sería el encargado de trabajar para el progreso de la humanidad, y esto implicaría intervenir de modo directo en todos los aspectos de la cultura a fin de formar a un "hombre nuevo".
El Nacional Socialismo perfeccionaría aún más la organización creada por la propaganda leninista.
A diferencia del marxismo, el Nacional Socialismo carece de una macro teoría que suponga una interpretación de los hechos sociales. Para esta ideología, los programas políticos son considerados inútiles, lo único realmente válido, es la voluntad. Tal es así que la obra que escribiera Adolf Hitler, "Mi lucha" no es otra cosa que un llamado a la acción.
El hombre debe someterse a la comunidad porque carece de un destino individual. El fin último del hombre es su sacrificio por la comunidad a la que pertenece. Esta idea implica consecuentemente la existencia de una supremacía dentro de la sociedad. Significa que existe un "Principio de jefatura" que guía a la comunidad, en el cual el jefe orienta y hay que someterse. El conductor o Führer encarna así el espíritu objetivo del pueblo.
El Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, constituye el instrumento de propagación de la ideología y es el intermediario entre el pueblo y el Führer.
Al principio el partido era una organización pequeña que, representante de la derecha, se opone a los gremios sindicales. Más tarde, Hitler se consolidaría como líder y se le sumaría Joseph Goebbels, que posteriormente, se convertiría en Ministro de Propaganda.
El partido se transforma así en una élite cuya misión es conducir, propagar y defender el nacional-socialismo en el pueblo. La propaganda es algo más que una técnica de comunicación, es el vehículo que permite la identificación entre el pueblo y su jefe.
La efectividad de la propaganda del Tercer Reich se logró sobre una compleja organización centralizada que cristalizó los postulados teóricos en un sistema de control que intentaba no descuidar ningún frente. El objetivo era, naturalmente propagar el "nuevo credo".
En su libro, "Mein Kampf" (Mi lucha), Hitler da gran importancia a la propaganda no sólo como medio para obtener el poder sino también para conservarlo.
Joseph Goebbels, afirmaba “para convencer hay que afirmar, repetir y dar ejemplos".
En su libro, Hitler destacó también la importancia del orador. Describió en él, una técnica intuitiva que aplicaría con éxito en numerosas oportunidades: lo primero que hacía era refutar lo que le iban a decir, y ante la perplejidad del adversario podía ya exponer tranquilamente su mensaje.
En el año 1933 fue creado el Ministerio de Reich para la Educación del Pueblo y la Propaganda. Su organización pone de manifiesto la enorme importancia que el Tercer Reich otorgó al control de la opinión pública como herramienta de gobierno. Estaba dividido en secciones que cubrían bastas áreas vinculadas a la cultura y a la comunicación.
La utilización de los medios a través de la propaganda nacional-socialista, se encuadra dentro de los criterios descriptos por Hitler en "Mi lucha":
a. Contenido de la información: intolerante y parcial con el objetivo de nacionalizar a las masas.
b. Concepción del destinatario: ignorante, débil e inclinada hacia quien domina, limitada en su capacidad de asimilación, carente de memoria, predominante sensibilidad por sobre la reflexión, tendencia a la polarización conceptual, susceptible a la influencia del discurso persuasivo (oratoria).
c. Naturaleza de la propaganda:
Doctrina intransigente
Mensaje adaptado a la limitada capacidad del destinatario
Concentración en pocas ideas
Apelación a lo emotivo
Fomento de la polarización conceptual (simplificación)
uniformidad de los mensajes (orquestación)
El nacional-socialismo ejerció una importante influencia en los medios de comunicación y en otros ámbitos especialmente culturales del país.
La radio ya estaba difundida en esa época y había desplazado al cartel y a los panfletos como medios de propaganda. Este medio requería un tratamiento diferente de los mensajes. Los mensajes escritos pueden ser releídos y transmitir conceptos de mayor profundidad que requieran una reflexión más importante. El texto radial no permite más que una única lectura, por lo que es mejor que sea repetido varias veces en sus conceptos fundamentales. La ventaja que tiene es que puede llegar incluso hasta aquellas personas no alfabetizadas del mismo modo que a las de educación superior. El discurso, una vieja técnica persuasiva, volvió a ser utilizada explotando sus aspectos teatrales: la arenga, la repetición, el verbalismo, la utilización de frases desprovistas de contenido y las ideas repetitivas.
Cuando la radio transmitía los discursos de Hitler, no era tan importante lo que decía sino cómo lo hacía: el famoso "Heil Hitler!" desde millones de personas llegaba a los odios de otros tantos millones de radioescuchas.
También se produjeron programas radiales para los alemanes radicados en el exterior. Dado que planeaban iniciar una expansión territorial, el objetivo del gobierno era generar el apoyo de los ciudadanos que habían emigrado y persuadirlos respecto a la ideología del poder. También tenían interés en conseguir adeptos en el extranjero.
Con respecto a la prensa y la censura, una de las primeras medidas fue secuestrar el material considerado peligroso: periódicos socialistas y comunistas. La libertad de prensa fue suprimida y se creó el Ministerio de Propaganda, del cual Joseph Goebbels se haría cargo, para él, la misión de los diarios no podía ser otra que colaborar con la acción de gobierno, y esto se lograría a través de una apoyo incondicional, es decir: no podrían quebrantar la fe del pueblo.
Organizarán así una cámara de prensa que reunirá toda la actividad periodística, la cual estaría regida por el estatuto de periodista. El periodista, no sería otra cosa que un funcionario público.
El cine, con su capacidad de trabajar al nivel de las emociones, tiene en tiempos de la propaganda nazi, su época dorada. No será casual entonces su utilización con fines propagandísticos.
El 80% de la industria cinematográfica estará controlada por el gobierno alemán. Fueron producidos largometrajes de claros objetivos de propagandísticos. Un ejemplo es "El triunfo de la voluntad". Este largometraje expresa a través de elocuentes imágenes, la fuerza del régimen, su poder de convocatoria y pondera la fortaleza física y espiritual del pueblo alemán. El estado contrataba a artistas renombrados para que colaboraran con el gobierno.
En literatura, todo libro ajeno a la ideología gobernante era destruido. Se censuraba así todo texto pacifista, marxista o judaico. Obras como "Mi lucha" (Hitler) o "El mito del siglo XX" (Rosemberg) son considerados clásicos. Sin embargo, se trata de trabajos simples cuyo objetivo es difundir una ideología a las masas.
En las artes plásticas, la representación de la figura humana, es el soldado ario, quien expresa la belleza y es la encarnación del régimen. En la escultura, aparece la acción como símbolo de la voluntad: son motivos frecuentes, el luchador y el atleta. El culto por el físico se manifiesta desde la misma educación que privilegiaba lo físico por sobre lo intelectual.
En la pintura también se refleja el interés por el nacionalismo a través de escenas de la vida colectiva y la cultura tradicional alemana.
La arquitectura es utilizada como un vehículo para: a) Fomentar el nacionalismo: a través de la reivindicación de la típica casa alemana y b) Expresar el poderío de la autoridad: La realización de grandes obras como el Estadio Olímpico de Berlín. Las obras de dimensiones importantes son una consigna de todo gobierno dictatorial, porque estas colosales estructuras representan la grandeza y la perdurabilidad del poder.
En música, las marchas militares formaban también parte de espíritu promovido desde el poder.
Con respecto al teatro, se realizaban espectáculos públicos en los que el espectador participaba activamente, por ejemplo, a través de los coros.
En la educación, la formación del niño es un asunto de estado, de allí que la Escuela Popular Alemana del Tercer Reich haya sido obligatoria. Después de la escuela, el partido obligaba a hombres y mujeres a participar de la "Juventud Hitleriana". Los jóvenes más destacados, eran incorporados al partido. De allí saldrían los futuros dirigentes, perfectamente adoctrinados. Se aplicaba una abierta discriminación ya que sólo podían asistir a estas instituciones "arios puros".
En definitiva, diremos que la organización de la propaganda nacional-socialista estaba basada en la centralización: el Ministerio de Propaganda, la Cámara de la Cultura y el Partido, eran los tres ejes que permitían mantener una estructura de control sobre las masas a través de una fuerte acción ideológica.
La propaganda puede compararse con la publicidad en cuanto tiende a crear, transformar o confirmar opiniones y usa algunos de los medios propios de ésta; pero se distingue de ella porque persigue un fin político y no comercial.
La propaganda sugiere o impone creencias o reflejos que a menudo modifican el comportamiento, el psiquismo y aun las convicciones religiosas o filosóficas. La propaganda por consiguiente, influye en la actitud fundamental del ser humano. En este sentido puede comparársela con la educación; pero las técnicas que emplea habitualmente y, sobre todo, su designio de convencer y subyugar, sin formar, la hacen su antítesis.
Comunicación gubernamental: que algunos llaman comunicación política, difiere de manera radical de la propaganda política. El propósito, métodos y técnicas son distintos. La comunicación gubernamental en las sociedades democráticas se funda en el derecho de los ciudadanos a ser informados y en el deber del gobierno de transparentar su acción y rendir cuentas.
El derecho a la información forma parte de los derechos fundamentales. Derechos fundamentales, dice el Jurista Italiano Luigi Ferrajoli, son “todos aquellos derechos subjetivos que corresponden universalmente a todos los seres humanos en cuanto dotados del estatus de personas, de ciudadanos o de personas con capacidad de obrar”.
El mismo Ferrajoli plantea que los derechos subjetivos deben de entenderse como “cualquier expectativa positiva (de prestaciones) o negativa (de no sufrir lesiones) adscrita a un sujeto por una norma jurídica”. El también define que estatus es “la condición de un sujeto, prevista asimismo por una norma jurídica positiva, como presupuesto de su idoneidad para ser titular de situaciones jurídicas y / o autor de los actos que son ejercicio de éstas”.
El derecho a la información, es un derecho fundamental, porque protege bienes básicos. Esta protección se da de dos maneras: 1) en relación con la posibilidad de darle contenido, calidad y sustancia a otros derechos fundamentales y 2) reside en el valor autónomo que tiene la información como bien jurídico.
Lo que garantiza que el derecho a la información no sea un ejercicio estéril y vacío es que exista amplia y significativa información. Los ciudadanos, por eso mismo, deben ser informados y tener acceso directo a la mayor cantidad de documentos y archivos públicos. Es la manera de hacer realidad este derecho.
El derecho a la información es una precondición del sistema democrático y del ejercicio de la participación política de la ciudadanía. Sin la garantía y cumplimiento de este derecho simple y llanamente no hay un régimen democrático.
El valor autónomo de la información, el derecho a la verdad, es lo que ofrece el fundamento para la libertad de investigación, que sirve para el desarrollo de actividades académicas y periodísticas y que genera obligaciones positivas de colaboración para el Estado, cuando el objeto de la investigación sean conductas, datos o políticas públicas.
La información es un requisito para el control de los actos de los poderes públicos y es también, lo que permite acceder a la información presupuestaria para conocer la forma y destino de los gastos públicos.
Como dijimos la comunicación gubernamental se funda en el derecho a la información que tienen los ciudadanos y en la obligación que tiene el Estado. Es la garantía y el ejercicio de estos dos derechos los que fundan jurídicamente el campo de la comunicación gubernamental. Se puede decir que son dos derechos que hacen relación a un mismo tema, pero que es visto desde la lógica de dos actores distintos: los ciudadanos y los poderes del Estado. Uno exige al otro. No se puede garantizar el derecho a la información si, por otro lado, no existiera la obligación de rendir cuentas.
Un elemento central de la constitución de la ciudadanía, es que se garantice de manera efectiva el derecho a la información. Esto implica en primer lugar que los poderes del Estado y los órdenes de gobierno informen con claridad y transparencia de lo que hacen y de la forma como lo hacen.
Para que se hagan realidad estos derechos, es necesario que se diseñen y pongan en ejecución mecanismos prácticos y operativos que transmitan de manera permanente información a los ciudadanos. Estos mecanismos pueden ser múltiples. Unos, sin duda, resultan más efectivos y completos que otros.
Es el nivel y la calidad del desarrollo democrático lo que determina que estos mecanismos pueden ir desde un simple boletín, colocar información en internet, hasta conferencias de prensa. El que sea de una forma u otra no es excluyente, depende de la manera en como los poderes del Estado entienden esos derechos, pero, sobre todo, de cómo se exprese y se haga valer la exigencia ciudadana.
Periodismo cívico: la gran tarea que debe cumplir aquello que hoy por hoy se llama periodismo cívico es formar ciudadanía debidamente enterada, que conozca más de dos versiones convencionales de un hecho, que no sólo ve, escucha y lee a expertos o fuentes oficiales, sino un ciudadano, al que el medio le permite múltiples miradas de la realidad que son contadas directamente por sus protagonistas sin intermediarios, pues así se construirá un ciudadano con opinión.
Por tanto, para hablar de opinión pública es necesario que haya procesos deliberativos que construyan ciudadanos y ciudadanía.
Y la nueva herramienta que permite crear esa opinión se llama periodismo cívico, cuyo eje fundamental es tratar de llevar al ciudadano del común a un diálogo desde sus perspectivas individuales, que no por ello lo excluyen del interés público.
Reynafé, Héctor Hugo – Matrícula: 200415666/8
Fuentes:
Calcagno Eduardo, Propaganda, la comunicación política en el siglo XX, Comunicación Gráfica Edición y Diseño, 1992
Domenach, Jean Marie, La Propaganda política, Eudeba, Buenos Aires, 1966
Furones Miguel, El mundo de la publicidad, Salvat, Barcelona, 1982
Salvador Valverde Freire, Diferencias y coincidencias entre la propaganda y Publicidad, Bs. As., 1987
Luigi, Ferrajoli, Derecho y Garantías. La ley del más débil, Trotta, Madrid, 1999
Heriberto Muraro – Poder y Comunicación
viernes, 6 de noviembre de 2009
TRABAJO PARA SEGUNDO PARCIAL ENVIADO POR CANDELARIA BURGOS
No hay una definición única, exacta y acabada sobre periodismo cívico, sin embargo es posible aproximarnos a ella al decir que es aquel periodismo en el que el ciudadano toma un rol activo, participativo y decisivo; o bien como sostiene el periodista brasileño Ca., “por periodismo cívico, comunitario, de contacto con la comunidad o de interés público, se entiende la acción de retomar contacto con la comunidad, descubriendo lo que los lectores quieren y abriendo espacios para charlas de temas del interés público”; o bien el editor americano Jan Schaffer, afirma que es un periodismo "que ayuda a la gente a sobrepasar su sensación de impotencia y de enajenación, desafiándola para llegar a estar implicada en las cuestiones sociales y para tomar, para sí mismo, la responsabilidad en problemas comunitarios".
El apoyo y el cambio de los comportamientos, de los mass media y la gente, son parte esencial del periodismo cívico. Incitar a cambios es el objetivo básico del periodismo cívico.
La prensa contemporánea necesita ser capaz de trascender la "misión limitada de contar las noticias, hasta una misión más amplia, de ayudar para que la vida pública funcione bien y de actuar fundándose en este imperativo. Se puede concluir que el beneficio para la comunidad es que los diarios vinculados con el periodismo cívico provean a los lectores más formas de actuar a favor de la colectividad. Y ellos, los lectores, actúan más cuando son invitados a ello. Al practicar el periodismo público, está el periodista siendo un profesional ético en alto grado, en favor del ciudadano, que puede ser él también.
Para el periodista americano Doug Clifton, "los periódicos que ejercitan el periodismo cívico buscan ayudar en la resolución de los problemas de educación pública, de salud colectiva y en el área criminal, pero no solucionándolos sino facilitando debates, proponiendo caminos, celebrando acuerdos, diagnosticando fallas e impulsando a los ciudadanos a implicarse en los asuntos comunitarios"
En relación con ello y dentro de la misma temática existe la llamada teoría de la agenda-setting, la misma postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.
Más claramente, la teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.
Es decir, que los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público
1. Lo que no entra en la agenda de los medios NO existe.
2. Los aspectos que seleccionan y en los que ponen su atención los medios afectan la percepción que tiene el público respecto de estos asuntos.
3. Determinar el modo en que se encuadra un asunto –establecer las normas básicas para su deliberación – puede afectar significativamente el desenlace final.
El gran papel de la agenda setting para los medios informativos es identificar los asuntos más importantes del día y la agenda completa de atributos de esos asuntos. Eso implica investigar más, pero también informar mejor.
l hablar de Agenda setting como anglicismo es referirse al conjunto de temas seleccionados para formar parte de un índice o de una agenda. En este sentido, lo que plantea la teoría es que los medios de comunicación cuentan en su haber o seleccionan de alguna manera el índices de temas resaltados, temas o índices que serán traspasados por la agenda de los medios a la agenda del público.”Su nombre metafórico proviene de la noción de que los mass media son capaces de transferir la relevancia de una noticia en su agenda a la de la sociedad”. (McCombs, 1996, p. 17).
Con esta teoría se consolido un método empírico para mostrar cómo los medios de difusión consiguen transferir a sus audiencias las listas jerarquizadoras de los temas o problemas más destacados para la sociedad. Mediante el análisis de contenido de los medios y el sondeo a la audiencia se descubre que, en efecto, existe una elevada correlación entre los temas a los que dan importancia los medios de difusión y los que interesan a sus audiencias.
Estudios realizados han demostrado como temas que se instalan en los medios de comunicación son conocidos por “todos”, lo cual pone de resalto el alto impacto que la prensa causa en la sociedad; de este modo una misma noticia o acontecimiento que es difundido varias veces en la mayoría de los noticieros es receptada por la sociedad.
Esto hace que los periodistas en busca de “la noticia” realicen averiguaciones e investigaciones en corto plazo y quizás no logran captar que es lo verdaderamente importante para sus destinatarios y es ahí cuando estamos frente a esa sensación de impotencia de los ciudadanos antes mencionada.
Es por esta razón que ambos temas podrían fusionarse, sería provechoso para la ciudadanía y los medios tener un vinculo más armónico en el sentido de que los ciudadanos puedan elaborar en junto con los medios “la agenda” y no que la misma sea impuesta al público, por que en está labor los medios al descartar temáticas podrían dejar de lado algunas que resulten trascendentes para los ciudadanos.
Así, los ciudadanos contarían con un espacio, hoy restringido para ellos, que les permita participar y decidir sobre cuales son los temas de interés y trascendencia.
El apoyo y el cambio de los comportamientos, de los mass media y la gente, son parte esencial del periodismo cívico. Incitar a cambios es el objetivo básico del periodismo cívico.
La prensa contemporánea necesita ser capaz de trascender la "misión limitada de contar las noticias, hasta una misión más amplia, de ayudar para que la vida pública funcione bien y de actuar fundándose en este imperativo. Se puede concluir que el beneficio para la comunidad es que los diarios vinculados con el periodismo cívico provean a los lectores más formas de actuar a favor de la colectividad. Y ellos, los lectores, actúan más cuando son invitados a ello. Al practicar el periodismo público, está el periodista siendo un profesional ético en alto grado, en favor del ciudadano, que puede ser él también.
Para el periodista americano Doug Clifton, "los periódicos que ejercitan el periodismo cívico buscan ayudar en la resolución de los problemas de educación pública, de salud colectiva y en el área criminal, pero no solucionándolos sino facilitando debates, proponiendo caminos, celebrando acuerdos, diagnosticando fallas e impulsando a los ciudadanos a implicarse en los asuntos comunitarios"
En relación con ello y dentro de la misma temática existe la llamada teoría de la agenda-setting, la misma postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.
Más claramente, la teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.
Es decir, que los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público
1. Lo que no entra en la agenda de los medios NO existe.
2. Los aspectos que seleccionan y en los que ponen su atención los medios afectan la percepción que tiene el público respecto de estos asuntos.
3. Determinar el modo en que se encuadra un asunto –establecer las normas básicas para su deliberación – puede afectar significativamente el desenlace final.
El gran papel de la agenda setting para los medios informativos es identificar los asuntos más importantes del día y la agenda completa de atributos de esos asuntos. Eso implica investigar más, pero también informar mejor.
l hablar de Agenda setting como anglicismo es referirse al conjunto de temas seleccionados para formar parte de un índice o de una agenda. En este sentido, lo que plantea la teoría es que los medios de comunicación cuentan en su haber o seleccionan de alguna manera el índices de temas resaltados, temas o índices que serán traspasados por la agenda de los medios a la agenda del público.”Su nombre metafórico proviene de la noción de que los mass media son capaces de transferir la relevancia de una noticia en su agenda a la de la sociedad”. (McCombs, 1996, p. 17).
Con esta teoría se consolido un método empírico para mostrar cómo los medios de difusión consiguen transferir a sus audiencias las listas jerarquizadoras de los temas o problemas más destacados para la sociedad. Mediante el análisis de contenido de los medios y el sondeo a la audiencia se descubre que, en efecto, existe una elevada correlación entre los temas a los que dan importancia los medios de difusión y los que interesan a sus audiencias.
Estudios realizados han demostrado como temas que se instalan en los medios de comunicación son conocidos por “todos”, lo cual pone de resalto el alto impacto que la prensa causa en la sociedad; de este modo una misma noticia o acontecimiento que es difundido varias veces en la mayoría de los noticieros es receptada por la sociedad.
Esto hace que los periodistas en busca de “la noticia” realicen averiguaciones e investigaciones en corto plazo y quizás no logran captar que es lo verdaderamente importante para sus destinatarios y es ahí cuando estamos frente a esa sensación de impotencia de los ciudadanos antes mencionada.
Es por esta razón que ambos temas podrían fusionarse, sería provechoso para la ciudadanía y los medios tener un vinculo más armónico en el sentido de que los ciudadanos puedan elaborar en junto con los medios “la agenda” y no que la misma sea impuesta al público, por que en está labor los medios al descartar temáticas podrían dejar de lado algunas que resulten trascendentes para los ciudadanos.
Así, los ciudadanos contarían con un espacio, hoy restringido para ellos, que les permita participar y decidir sobre cuales son los temas de interés y trascendencia.
TRABAJO PARA SEGUNDO PARCIAL ENVIADO POR HUGO GERARDO COMPAGNUCCI PRADO
ALUMNO: COMPAGNUCCI PRADO, HUGO GERARDO
MATRÍCULA: 2000187380
PERIODISMO CÍVICO
I) Agenda Setting.
II) Comunicación Gubernamental
III) Actores del Periodismo Cívico
IV) Propaganda Política
I) Postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar que historias poseen interés informativo y cuanto espacio e importancia se les da. Del mismo modo deciden que temas excluir de la agenda. De esta manera los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público.
Según Cohen los medios pueden no acertar al decirnos como pensar sobre un determinado tema, pero si cuando nos dice sobre que pensar.
La gente tiende a excluir o incluir lo que los medios excluyen o incluyen, y a dar importancia a aquello que la tiene en los mismos.
Estos no dicen al público como pensar, sino más bien en que. No postula que los medios pretenden persuadir, sino que presentan al público una seria de temas sobre los que pueden opinar, excluyendo otros. Muchas cosas que suceden en la realidad las conocemos a través de los medios, nuestra interacción con ella es a veces simbólica.
Hay experiencias que desdramatizan un poco el concepto de que los medios gobiernan la opinión pública, y dicen que esto depende del grado de necesidad de orientación de esa audiencia.
II) Un gobierno debe informar a través de los medios sobre las políticas que impulsa y sus fundamentos, sobre los programas que ejecuta y sus logros. Debe apartarse de los modelos de propaganda y de inducción ideológica, e informar al público haciendo valer sus argumentos en un ambiente pluralista y abierto a la crítica
III) El Periodismo Cívico busca establecer conexiones reales periodismo y democracia, fortaleciendo así el sentido de lo público.
Tradicionalmente se ha considerado que el modelo informativo genera opinión pública, que es suficiente con darles datos a la audiencia para que esta pueda formar criterios y asumir roles activos. Esto es puesto en tela de juicio por el Periodismo Cívico para quien el paso del sujeto informado al ciudadano no es del todo automático.
Pone énfasis en vincular a los ciudadanos a prácticas deliberativas, que tengan impacto en la escena pública.
Se busca que el ciudadano recupere el control de los temas y deje atrás la idea de que lo público es igual a lo estatal, supone reeducar al ciudadano.
En relación con el Periodismo Cívico Electoral, se busca superar la visión del ciudadano como depositante de votos y blanco de conductores de campaña, y situarlo en el centro del proceso electoral y no solo en el paso final.
Mas que de electores debemos hablar de ciudadanos que pueden construir una agenda temática alrededor de la cual los candidatos deban pronunciarse.
Se debe poner los medios a disposición del diálogo público, en la compleja relación entre tres agendas, la política, la mediática y la de los ciudadanos.
Desde la perspectiva del Periodismo Cívico los sondeos de opinión se convierten en herramientas claves para construir la agenda ciudadana.
IV) La definimos como una serie de mensajes que busca influir en el sistema de valores del ciudadano y en su conducta, a través de los medios de comunicación masivos.
Se articula a partir de un discurso que busca la adhesión del otro a sus intereses. Es de carácter monológico y requiere el recurso del anuncio. Aunque el mensaje contenga información verdadera, es posible que sea incompleta, no contrastada y partidista, de forma que no presente un cuadro equilibrado de la opinión en cuestión.
Dado que la propaganda con frecuencia, va acompañada de distorsiones de los hechos y de llamamientos a la pasión, a menudo es considerada como falsa o engañosa. Sin embargo esto es relativo, ya que algunos propagandistas presentan los hechos de manera objetiva.
El nivel de éxito de de una acción propagandística está en relación directa con la dificultad que tengan aquellos a quien va dirigida de acceder a una información alternativa.
Una forma habitual de propaganda política es la denominada propaganda blanca cuyo objetivo es crear una opinión favorable sobre una organización, grupo o gobierno específico, como la que difundían los nazis en 1930 para destacar la supremacía y la prosperidad de su país.
El objetivo de la propaganda no es hablar de la verdad, sino convencer a la gente, pretende inclinar la opinión general, no informarla. Debido a esto, la información transmitida puede ser un tanto emocional, apelando comúnmente a la afectividad y a sentimientos patrióticos más que a racionales.
El sentido político del término se desarrolló fundamentalmente en el siglo XX con la Sociología Moderna y con la consolidación de la sociedad de masas. El ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, sociólogo, lo primero que hizo para llegar al poder fue apoderarse de los medios de comunicación de masas para adoctrinar al pueblo con propaganda política. La famosa frase de “Una mentira repetida mil veces se transforma en una verdad” refleja ese modo de proceder.
A Goebbels se le atribuye mucho de propaganda moderna, entre ello sus once principios.
Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».
Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.
MATRÍCULA: 2000187380
PERIODISMO CÍVICO
I) Agenda Setting.
II) Comunicación Gubernamental
III) Actores del Periodismo Cívico
IV) Propaganda Política
I) Postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar que historias poseen interés informativo y cuanto espacio e importancia se les da. Del mismo modo deciden que temas excluir de la agenda. De esta manera los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público.
Según Cohen los medios pueden no acertar al decirnos como pensar sobre un determinado tema, pero si cuando nos dice sobre que pensar.
La gente tiende a excluir o incluir lo que los medios excluyen o incluyen, y a dar importancia a aquello que la tiene en los mismos.
Estos no dicen al público como pensar, sino más bien en que. No postula que los medios pretenden persuadir, sino que presentan al público una seria de temas sobre los que pueden opinar, excluyendo otros. Muchas cosas que suceden en la realidad las conocemos a través de los medios, nuestra interacción con ella es a veces simbólica.
Hay experiencias que desdramatizan un poco el concepto de que los medios gobiernan la opinión pública, y dicen que esto depende del grado de necesidad de orientación de esa audiencia.
II) Un gobierno debe informar a través de los medios sobre las políticas que impulsa y sus fundamentos, sobre los programas que ejecuta y sus logros. Debe apartarse de los modelos de propaganda y de inducción ideológica, e informar al público haciendo valer sus argumentos en un ambiente pluralista y abierto a la crítica
III) El Periodismo Cívico busca establecer conexiones reales periodismo y democracia, fortaleciendo así el sentido de lo público.
Tradicionalmente se ha considerado que el modelo informativo genera opinión pública, que es suficiente con darles datos a la audiencia para que esta pueda formar criterios y asumir roles activos. Esto es puesto en tela de juicio por el Periodismo Cívico para quien el paso del sujeto informado al ciudadano no es del todo automático.
Pone énfasis en vincular a los ciudadanos a prácticas deliberativas, que tengan impacto en la escena pública.
Se busca que el ciudadano recupere el control de los temas y deje atrás la idea de que lo público es igual a lo estatal, supone reeducar al ciudadano.
En relación con el Periodismo Cívico Electoral, se busca superar la visión del ciudadano como depositante de votos y blanco de conductores de campaña, y situarlo en el centro del proceso electoral y no solo en el paso final.
Mas que de electores debemos hablar de ciudadanos que pueden construir una agenda temática alrededor de la cual los candidatos deban pronunciarse.
Se debe poner los medios a disposición del diálogo público, en la compleja relación entre tres agendas, la política, la mediática y la de los ciudadanos.
Desde la perspectiva del Periodismo Cívico los sondeos de opinión se convierten en herramientas claves para construir la agenda ciudadana.
IV) La definimos como una serie de mensajes que busca influir en el sistema de valores del ciudadano y en su conducta, a través de los medios de comunicación masivos.
Se articula a partir de un discurso que busca la adhesión del otro a sus intereses. Es de carácter monológico y requiere el recurso del anuncio. Aunque el mensaje contenga información verdadera, es posible que sea incompleta, no contrastada y partidista, de forma que no presente un cuadro equilibrado de la opinión en cuestión.
Dado que la propaganda con frecuencia, va acompañada de distorsiones de los hechos y de llamamientos a la pasión, a menudo es considerada como falsa o engañosa. Sin embargo esto es relativo, ya que algunos propagandistas presentan los hechos de manera objetiva.
El nivel de éxito de de una acción propagandística está en relación directa con la dificultad que tengan aquellos a quien va dirigida de acceder a una información alternativa.
Una forma habitual de propaganda política es la denominada propaganda blanca cuyo objetivo es crear una opinión favorable sobre una organización, grupo o gobierno específico, como la que difundían los nazis en 1930 para destacar la supremacía y la prosperidad de su país.
El objetivo de la propaganda no es hablar de la verdad, sino convencer a la gente, pretende inclinar la opinión general, no informarla. Debido a esto, la información transmitida puede ser un tanto emocional, apelando comúnmente a la afectividad y a sentimientos patrióticos más que a racionales.
El sentido político del término se desarrolló fundamentalmente en el siglo XX con la Sociología Moderna y con la consolidación de la sociedad de masas. El ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, sociólogo, lo primero que hizo para llegar al poder fue apoderarse de los medios de comunicación de masas para adoctrinar al pueblo con propaganda política. La famosa frase de “Una mentira repetida mil veces se transforma en una verdad” refleja ese modo de proceder.
A Goebbels se le atribuye mucho de propaganda moderna, entre ello sus once principios.
Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».
Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.
lunes, 26 de octubre de 2009
Trabajo enviado por MAria Belen Idemi
Propaganda Política. Maria belen Idemi
El fenómeno de la propaganda ha estado presente en la totalidad de las fases evolutivas por las que ha pasado la sociedad como tal.
La Propaganda Política, como se le conoce hoy, esto es, con carácter sistemático, organizativo y planificado, es de aparición reciente. “La propaganda política ha existido, desde que los primates tuvieron la suficiente capacidad para comunicarse”.
Es valido si se toma en cuenta que los hombres, como seres inminentemente sociales, han tenido la necesidad de transmitir o imponer sus ideas para posibilitar los conocimientos adquiridos.
De igual modo, Nicolás Maqueavelo (1469-1527), en sus teorías jurídico-políticas aconsejaba al príncipe (gobernante) que debe hacerse respetar por medio del engaño y la astucia, pero primero debe tratar de persuadir a sus amigos y enemigos (El príncipe, Nicolás Maqueavelo).
En las sociedades de occidente aparecen atisbos de propaganda política con la aparición de las ciudades estados. En Grecia, los pensadores políticos del imperio griego y algunos estoicos romanos lograron reglamentar el arte de la retórica, entre ellos se encuentran: Cicerón, Julio César, Pericles, Platón, Aristóteles, Quintiliano, Sócrates, etc. En su filosofía encontramos un intento argumental para persuadir al pueblo greco-romano de lo que llamaban “inmunizar a los buenos ciudadanos contra el empleo de la falacia lógica y los conceptos emotivos de los abogados y demagogos malos”.
Aristóteles, deja sentado de manera precisa que el fin ulterior de la comunicación es la persuasión, equivalente a que el orador trate de lograr que su interlocutor asuma el punto de vista que él posee (emisor) sobre un hecho o fenómeno.
Los pensadores de occidente tomaron en cuenta la importancia persuasiva de la propaganda: Confucio, en el antiguo imperio de oriente, decía, en su obra “El Arte de la Guerra”, que la autoridad debía estar investida de una retórica buen, veraz y decorosa como medio de persuadir a los hombres a que vivieran una vida de bondad.
La Propaganda Moderna
Joseph Gobbels, tienen el merito de ser los pioneros en lo que a sistematización se refiere de esta técnica persuasiva.
Gobbels y Hitler desarrollaron todo un conjunto de métodos y técnicas, de los cuales algunos métodos subsisten hoy.
Sin embargo, la propaganda nazi corrompió de manera asqueante esta técnica de persuasión social.
En su esencia era un llamado a la sangre, a la guerra, una invocación a lo racial y a lo mesiánico. Se dirigía a las masas (coaguladas), como solía definirlas Hitler.
Los investigadores concluyen en afirmar que el pueblo alemán solo pudo ser conducido a la locura a que Hitler lo llevó gracias, a que la propaganda lo apartó de toda posibilidad razonante.
Cabe mencionar el otro extremo de la utilización de la propaganda marxista-leninista, cuyos fines distan mucho de la nazi, también, cabe la Mencion de la que han practicado los ideólogos norteamericanos.
La Propaganda Marxista se caracteriza por tener, como fin la consecución de la colectivización de los medios de producción. Acude para ello a la utilización de técnicas y métodos de la persuasión psicológica, asumida por la comunicación moderna a partir del análisis de la realidad de los pueblos.
La Propaganda Norteamericana debe ser vista en dos aspectos: la de “consumo interno” que por su contenido y justificación esta muy próxima a la publicidad comercial y la destinada hacia “el extranjero”.
En la configuración actual de los grupos humanos las organizaciones tienen un papel primordial, con mayor significación las públicas. Las instituciones son el elemento estructurador y vertebrador de las sociedades actuales, debido a su papel como integradoras, formadoras e instrumentalizadoras de la sociedad moderna, en la cual las instituciones públicas son guías y servidoras a la vez. Desarrollan ambos papeles: son preceptoras y por lo tanto autoridad social y legal, y además desempeñan el papel de cubrir las necesidades sociales e individuales de manera pública. Esos dos conceptos justifican la existencia de las instituciones públicas, su bicefalidad de papeles: autoridad y servicio.
En este contexto aparecen los flujos de contacto y relación de los actores sociales que se devienen en procesos cognitivos de interrelaciones medidas, para las cuales es necesario establecer sistemas y procesos de comunicación. Éstos son integrados por actores/interlocutores que a través de técnicas, que podemos denominar relaciones públicas, realizadas bajo una dirección profesional interactúan en lo que calificamos como escenario relacional instituciones-públicos. La utilización de estas técnicas comunicativas surge cuando existen conexiones estables y duraderas en la sociedad.
El análisis de la realidad antes planteada conlleva el establecimiento, análisis y puesta en práctica de las que son piezas fundamentales en el proceso y desarrollo de la comunicación institucional:
* los procesos y modelos de relación comunicativa que se establecen entre las partes actoras,
* la identidad e imagen de las instituciones públicas formadas a través de la interrelación con sus públicos,
* los deberes y obligaciones tanto organizacionales como comunicativas de las partes implicadas,
* los papeles y funciones de los interlocutores sociales.
El análisis de los elementos que conforman la relación instituciones-públicos parte de la necesidad ineludible de conocer las formas relacionales que se suceden desde el punto de vista comunicativo en nuestra sociedad. Su conocimiento marca la diferencia entre el conocimiento, y por lo tanto el respeto de las partes, y el desconocimiento, y de ahí la incomprensión que a veces es el elemento relevante y destacado de las relaciones de los ciudadanos con las instituciones públicas.
Los procesos y modelos comunicativos: las instituciones, medios y ciudadanos
El espacio en el que interactúan las instituciones, los medios de comunicación y los ciudadanos es el espacio inmaterial y físico de la comunicación. Por definición es inmaterial por el contenido: comunicación, pero físico al materializarse en instrumentos que enlazan a los diferentes públicos-actores:
* medios de comunicación,
* espacios creados por las instituciones para informar, bien en sus propias instalaciones o accediendo al lugar de ubicación de sus públicos,
* el nuevo medio, Internet, a través del cual se establece una comunicación directa y dirigida, dicho establecimiento es mucho más consciente por las partes actoras.
La necesidad de comunicar es una imposición de la actual configuración de las sociedades avanzadas. Las relaciones públicas surgen cuando una sociedad adquiere plena conciencia de que existe una necesidad de intercomunicación social, y que a través de ella se llegará a un conocimiento necesario para establecer relaciones estables y duraderas, basadas en la confianza y en la responsabilidad de las partes actuantes. El desarrollo de lazos comunicativos fuertes y estables entre las instituciones y sus públicos contiene el objetivo de maximizar beneficios políticos y sociales.
El devenir histórico indica que la comunicación ayuda a aliviar la tensión social lógica del uso del poder desde las administraciones del Estado hacia los ciudadanos y la sociedad en general. De esta afirmación subyace la nueva visión de las instituciones como instrumentos del Estado, más allá de lo estructural y funcional, sino como órganos que adquieren el compromiso de la comunicación con los ciudadanos como una responsabilidad social. Esta es la consecuencia lógica del interactuar de las instituciones públicas y sus “clientes”.
La respuesta organizacional que subyace del concepto de responsabilidad social fue adoptada por las organizaciones lucrativas en décadas anteriores, como resultado relacional del vínculo que se establece entre una organización y su público. La toma de contacto con la responsabilidad para con la sociedad no es un elemento baladí ni filantrópico, sino la traducción en actos de la necesidad que significa la legitimación social.
Una organización requiere del reconocimiento de su actividad y, por lo tanto, de su significancia y necesidad en el macrocosmos, es decir, que es la sociedad en la que se desarrolla y sirve organizativamente. Ese reconocimiento a la labor y, por lo tanto, el posicionamiento en el imaginario individual y colectivo de la organización en la mente de sus públicos es la aplicación práctica de la legitimación.
Como dice Page, en un país democrático toda actividad empresarial empieza con el permiso del público y existe gracias a la aportación del mismo. De esta idea se desprende el hecho de que las organizaciones deben estar deseosas de explicar a sus públicos cuáles son sus políticas, lo que están haciendo, lo que desean y confían hacer. En definitiva, el hecho de comunicar se convierte en un deber organizacional.
Las instituciones del Estado son organizaciones que por su propia génesis y naturaleza requieren una legitimación inicial y renovación constante de las mismas. Las organizaciones estatales poseen la necesidad de legitimación social debido a:
· su labor estructuradora,
· su función de servicio público,
· la toma de medidas en ocasiones no populares,
· el apoyo social a su naturaleza, existencia y desempeño de su labor.
Actualmente los buenos resultados de cualquier gobierno ya no sólo dependen del
diseño y puesta en operación de políticas públicas viables y eficaces, sino que
requieren una oportuna difusión entre la población.
Esta tarea, responsabilidad de quienes diseñan la política comunicacional del
gobierno, si bien mantiene puntos en común y se nutre con elementos y
herramientas de las campañas electorales y la publicidad; contiene grandes
diferencias respecto de éstas.
Confundir el mensaje y los objetivos de una campaña electoral con aquellos que
debe cumplir una eficaz política comunicacional de gobierno constituye un grave
error estratégico. Denota, asimismo, un profundo desconocimiento de las
obligaciones constitucionales de quienes gobiernan.
La comunicación de gobierno debe servir para hacer públicos los actos y logros de
un gobierno a través de una información adecuada. De esta forma, dota a la
gestión pública de transparencia y cumple con el deber constitucional de informar.
Aquí, la primera diferencia entre la comunicación política generada en una
campaña electoral y aquella producida desde la gestión. Nadie obliga a un
dirigente político a llevar adelante una campaña electoral, apelando a las
herramientas que brinda el marketing político; pero la Constitución Nacional
impone la obligación de informar – que no es necesariamente sinónimo de pautar
publicidad – respecto de los actos y decisiones de un gobierno, sea de orden
nacional, provincial o municipal.
La comunicación de gobierno no es tampoco – o no debería ser -- un proceso
unidireccional, en el cual el gobierno actúa en calidad de emisor y la ciudadanía es
solo su receptora. Su obligación es la de establecer un feed back permanente con
el ciudadano. En este idea y vuelta el gobierno difunde, promueve y resalta sus
actos al tiempo que se impone la obligación de mantener abierto el acceso a la
información publica rindiendo cuentas de su tarea.
El objetivo de informar eficazmente a la población sobre las acciones de gobierno,
sobre las políticas públicas, se complementa de esta manera, con la obligación de
establecer canales de comunicación entre la autoridad y los diferentes actores que
integran una nación motivando la participación ciudadana.
Agenda-setting
El papel de "agenda-setting" (fijación de la agenda) desempeñado por los medios informativos
condiciona en gran medida no solamente el abanico de cosas que nos llaman la atención, sino
también nuestra manera de entender el mundo ingente de asuntos públicos que existe más
allá de nuestra experiencia personal. El Chapel Hill Study de 1972 marcó un antes y un después
en el desarrollo de la teoría de agenda setting. Hasta este momento clave se había limitado
a la influencia que ejercen los medios informativos sobre el público; a partir de este trascendente
estudio la teoría abrió sus horizontes y empezó a abordar el proceso más amplio de
agenda setting. La gama de asuntos abarcado por la teoría hoy en día va desde los condicionantes
de la agenda mediática hasta los efectos de agenda-setting sobre las actitudes y opiniones.
En este trabajo se presentan los resultados de dos estudios empíricos publicados recientemente
en los EEUU. Estos dos estudios elaboran aún más este proceso. El primero explica
cómo la prensa cambia el foco de su atención dentro de un acontecimiento informativo importante,
iluminando primero un aspecto y luego otros para así establecer la prominencia de dicho
acontecimiento en la agenda mediática. El segundo explica el efecto que ejerce la prominencia
en la agenda mediática sobre la actitud del público y las opiniones que se tienen de las
personalidades públicas. La teoría de la agenda-setting postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.
Más claramente, la teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.
Es decir, que los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público. La teoría de la agenda-setting es el resultado experimental de una tesis que, a manera de metáfora, planteó Cohen: los medios (informativos) pueden no acertar al decirnos cómo pensar sobre un determinado tema, pero sí cuando nos dicen sobre qué pensar.
Agenda Setting - Presentation Transcript Agenda Setting Antecedentes Bernard R. Berelson (1912-1979) decano de la Graduate School of Library and Information Science de la Universidad de Chicago. Con Paul F. Lazarsfeld y H. Gaudet escribió uno de los trabajos más conocidos en los estudios norteamericanos de los efectos: Voting: A study of Opinion Formation in Presidential Campaign Walter Lippmann (1889-1974) la propaganda y la vida democrática en los Estados Unidos: Public Opinion (1922) y The Phantom Public (1925). En 1931 entra en el New York Herald Tribune , donde su opinión, reproducida por más de 200 diarios locales, fluctuó en el apoyo a distintos candidatos republicanos y demócratas. Crítico del comunismo soviética, Lippmann se mostró partidario de una alianza atlántica anglo-norteamericana Concepto Básico
La agenda-setting postula que, los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Colaboradores Principales Donald L. Shaw Profesor norteamericano de la Escuela de Periodism y Comunicación de Masas de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Maxwell McCombs Docente en las universidades de Los Ángeles (1965-66) y Carolina del Norte (1967-73), pasando con posterioridad a la de Syracuse (1973-85). Fue director del News Research Center de la American Newspaper Publishers Association (1975-84). ¿De que Resulta? La teoría de la agenda-setting es el resultado experimental de una tesis que, a manera de metáfora, planteó Cohen: los medios (informativos) pueden no acertar al decirnos cómo pensar sobre un determinado tema, pero sí cuando nos dicen sobre qué pensar. Diag rama Agenda de Ajuste Composición de agendas Público Medios Política Análisis Gráfico La teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público. Opinión Noam Chomsky Profesor del Massachussetts Institute of Technology Alianza tácita que existe entre el Gobierno de un país (generalmente Occidental y sobre todo Estados Unidos) y los medios de comunicación para comunicar a los espectadores, oyentes o lectores de un determinado medio sólo lo que interesa, y ocultar al máximo lo que puede resultar peligroso o perjudicial para la estabilidad que ellos creen la correcta para su país . Factores De la Agenda 1-Alianza Medios – Gobiernos 2-Establecimiento de prioridades Informativas, respecto a las otras agendas 3-Canalización de la información redimensión y divulgación 4-Organización de la noticia, horarios, espacios, determinación de tiempo. Según Donald L. Shaw Lo que la agenda-setting sostiene es que "como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión y de los demás medios de información, el público es consciente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos de los escenarios La gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los media incluyen o excluyen de su propio contenido. Características Según Shaw 1.- que la gente sólo conoce lo que los mass-media les ofrece, ignorando por completo cualquier otra noticia. 2.- que según los mass-media den más importancia a una noticia o a otra, así lo hará también su público. Comentario: Tomando en cuenta las limitantes tecnológicas, respecto a las telecomunicaciones, y la tecnología informativa. Ejemplo Global Chomsky
En Camboya y en Indonesia se estaban produciendo dos masacres similares en ambos países,25 años atrás, los medios de comunicación sólo destacaron el problema de Camboya y se reservaron comentario alguno sobre Indonesia. Al público sólo le llegaron de noticias sobre Camboya y por lo tanto no tuvo opciones de saber lo que ocurría en Indonesia. Debido a factores políticos ( agenda política) Indonesia reacciono ante la desestabilización del sudeste asiático provocada por Estados Unidos. Concepto de McCombs refiere la influencia que los contenidos de los medios ejercen sobre las preocupaciones de los receptores, sobre sus argumentos de debate, sobre la gestión de sus intereses, etc. La elaboración de agendas está en la base de la sociología política y es especialmente intensa en las etapas electorales, en las que los políticos, a través de los medios, buscan mantener el interés y el pulso de opinión en torno a los temas que son objeto de su programa. Intereses Involucrados Política, Reelecciones, Programas Electorales Manejo de la información restricción Información potencialmente peligrosa Proceso Investigativo McCombs y Shaw estudian, a través de sucesivos trabajos empíricos, el papel que juegan los medios en la formación del efecto 'agenda-setting'. La selección de las noticias por parte de los medios y la credibilidad de éstos actúan, sin duda, sobre el marco en el que se establece la referencia del debate político.
El fenómeno de la propaganda ha estado presente en la totalidad de las fases evolutivas por las que ha pasado la sociedad como tal.
La Propaganda Política, como se le conoce hoy, esto es, con carácter sistemático, organizativo y planificado, es de aparición reciente. “La propaganda política ha existido, desde que los primates tuvieron la suficiente capacidad para comunicarse”.
Es valido si se toma en cuenta que los hombres, como seres inminentemente sociales, han tenido la necesidad de transmitir o imponer sus ideas para posibilitar los conocimientos adquiridos.
De igual modo, Nicolás Maqueavelo (1469-1527), en sus teorías jurídico-políticas aconsejaba al príncipe (gobernante) que debe hacerse respetar por medio del engaño y la astucia, pero primero debe tratar de persuadir a sus amigos y enemigos (El príncipe, Nicolás Maqueavelo).
En las sociedades de occidente aparecen atisbos de propaganda política con la aparición de las ciudades estados. En Grecia, los pensadores políticos del imperio griego y algunos estoicos romanos lograron reglamentar el arte de la retórica, entre ellos se encuentran: Cicerón, Julio César, Pericles, Platón, Aristóteles, Quintiliano, Sócrates, etc. En su filosofía encontramos un intento argumental para persuadir al pueblo greco-romano de lo que llamaban “inmunizar a los buenos ciudadanos contra el empleo de la falacia lógica y los conceptos emotivos de los abogados y demagogos malos”.
Aristóteles, deja sentado de manera precisa que el fin ulterior de la comunicación es la persuasión, equivalente a que el orador trate de lograr que su interlocutor asuma el punto de vista que él posee (emisor) sobre un hecho o fenómeno.
Los pensadores de occidente tomaron en cuenta la importancia persuasiva de la propaganda: Confucio, en el antiguo imperio de oriente, decía, en su obra “El Arte de la Guerra”, que la autoridad debía estar investida de una retórica buen, veraz y decorosa como medio de persuadir a los hombres a que vivieran una vida de bondad.
La Propaganda Moderna
Joseph Gobbels, tienen el merito de ser los pioneros en lo que a sistematización se refiere de esta técnica persuasiva.
Gobbels y Hitler desarrollaron todo un conjunto de métodos y técnicas, de los cuales algunos métodos subsisten hoy.
Sin embargo, la propaganda nazi corrompió de manera asqueante esta técnica de persuasión social.
En su esencia era un llamado a la sangre, a la guerra, una invocación a lo racial y a lo mesiánico. Se dirigía a las masas (coaguladas), como solía definirlas Hitler.
Los investigadores concluyen en afirmar que el pueblo alemán solo pudo ser conducido a la locura a que Hitler lo llevó gracias, a que la propaganda lo apartó de toda posibilidad razonante.
Cabe mencionar el otro extremo de la utilización de la propaganda marxista-leninista, cuyos fines distan mucho de la nazi, también, cabe la Mencion de la que han practicado los ideólogos norteamericanos.
La Propaganda Marxista se caracteriza por tener, como fin la consecución de la colectivización de los medios de producción. Acude para ello a la utilización de técnicas y métodos de la persuasión psicológica, asumida por la comunicación moderna a partir del análisis de la realidad de los pueblos.
La Propaganda Norteamericana debe ser vista en dos aspectos: la de “consumo interno” que por su contenido y justificación esta muy próxima a la publicidad comercial y la destinada hacia “el extranjero”.
En la configuración actual de los grupos humanos las organizaciones tienen un papel primordial, con mayor significación las públicas. Las instituciones son el elemento estructurador y vertebrador de las sociedades actuales, debido a su papel como integradoras, formadoras e instrumentalizadoras de la sociedad moderna, en la cual las instituciones públicas son guías y servidoras a la vez. Desarrollan ambos papeles: son preceptoras y por lo tanto autoridad social y legal, y además desempeñan el papel de cubrir las necesidades sociales e individuales de manera pública. Esos dos conceptos justifican la existencia de las instituciones públicas, su bicefalidad de papeles: autoridad y servicio.
En este contexto aparecen los flujos de contacto y relación de los actores sociales que se devienen en procesos cognitivos de interrelaciones medidas, para las cuales es necesario establecer sistemas y procesos de comunicación. Éstos son integrados por actores/interlocutores que a través de técnicas, que podemos denominar relaciones públicas, realizadas bajo una dirección profesional interactúan en lo que calificamos como escenario relacional instituciones-públicos. La utilización de estas técnicas comunicativas surge cuando existen conexiones estables y duraderas en la sociedad.
El análisis de la realidad antes planteada conlleva el establecimiento, análisis y puesta en práctica de las que son piezas fundamentales en el proceso y desarrollo de la comunicación institucional:
* los procesos y modelos de relación comunicativa que se establecen entre las partes actoras,
* la identidad e imagen de las instituciones públicas formadas a través de la interrelación con sus públicos,
* los deberes y obligaciones tanto organizacionales como comunicativas de las partes implicadas,
* los papeles y funciones de los interlocutores sociales.
El análisis de los elementos que conforman la relación instituciones-públicos parte de la necesidad ineludible de conocer las formas relacionales que se suceden desde el punto de vista comunicativo en nuestra sociedad. Su conocimiento marca la diferencia entre el conocimiento, y por lo tanto el respeto de las partes, y el desconocimiento, y de ahí la incomprensión que a veces es el elemento relevante y destacado de las relaciones de los ciudadanos con las instituciones públicas.
Los procesos y modelos comunicativos: las instituciones, medios y ciudadanos
El espacio en el que interactúan las instituciones, los medios de comunicación y los ciudadanos es el espacio inmaterial y físico de la comunicación. Por definición es inmaterial por el contenido: comunicación, pero físico al materializarse en instrumentos que enlazan a los diferentes públicos-actores:
* medios de comunicación,
* espacios creados por las instituciones para informar, bien en sus propias instalaciones o accediendo al lugar de ubicación de sus públicos,
* el nuevo medio, Internet, a través del cual se establece una comunicación directa y dirigida, dicho establecimiento es mucho más consciente por las partes actoras.
La necesidad de comunicar es una imposición de la actual configuración de las sociedades avanzadas. Las relaciones públicas surgen cuando una sociedad adquiere plena conciencia de que existe una necesidad de intercomunicación social, y que a través de ella se llegará a un conocimiento necesario para establecer relaciones estables y duraderas, basadas en la confianza y en la responsabilidad de las partes actuantes. El desarrollo de lazos comunicativos fuertes y estables entre las instituciones y sus públicos contiene el objetivo de maximizar beneficios políticos y sociales.
El devenir histórico indica que la comunicación ayuda a aliviar la tensión social lógica del uso del poder desde las administraciones del Estado hacia los ciudadanos y la sociedad en general. De esta afirmación subyace la nueva visión de las instituciones como instrumentos del Estado, más allá de lo estructural y funcional, sino como órganos que adquieren el compromiso de la comunicación con los ciudadanos como una responsabilidad social. Esta es la consecuencia lógica del interactuar de las instituciones públicas y sus “clientes”.
La respuesta organizacional que subyace del concepto de responsabilidad social fue adoptada por las organizaciones lucrativas en décadas anteriores, como resultado relacional del vínculo que se establece entre una organización y su público. La toma de contacto con la responsabilidad para con la sociedad no es un elemento baladí ni filantrópico, sino la traducción en actos de la necesidad que significa la legitimación social.
Una organización requiere del reconocimiento de su actividad y, por lo tanto, de su significancia y necesidad en el macrocosmos, es decir, que es la sociedad en la que se desarrolla y sirve organizativamente. Ese reconocimiento a la labor y, por lo tanto, el posicionamiento en el imaginario individual y colectivo de la organización en la mente de sus públicos es la aplicación práctica de la legitimación.
Como dice Page, en un país democrático toda actividad empresarial empieza con el permiso del público y existe gracias a la aportación del mismo. De esta idea se desprende el hecho de que las organizaciones deben estar deseosas de explicar a sus públicos cuáles son sus políticas, lo que están haciendo, lo que desean y confían hacer. En definitiva, el hecho de comunicar se convierte en un deber organizacional.
Las instituciones del Estado son organizaciones que por su propia génesis y naturaleza requieren una legitimación inicial y renovación constante de las mismas. Las organizaciones estatales poseen la necesidad de legitimación social debido a:
· su labor estructuradora,
· su función de servicio público,
· la toma de medidas en ocasiones no populares,
· el apoyo social a su naturaleza, existencia y desempeño de su labor.
Actualmente los buenos resultados de cualquier gobierno ya no sólo dependen del
diseño y puesta en operación de políticas públicas viables y eficaces, sino que
requieren una oportuna difusión entre la población.
Esta tarea, responsabilidad de quienes diseñan la política comunicacional del
gobierno, si bien mantiene puntos en común y se nutre con elementos y
herramientas de las campañas electorales y la publicidad; contiene grandes
diferencias respecto de éstas.
Confundir el mensaje y los objetivos de una campaña electoral con aquellos que
debe cumplir una eficaz política comunicacional de gobierno constituye un grave
error estratégico. Denota, asimismo, un profundo desconocimiento de las
obligaciones constitucionales de quienes gobiernan.
La comunicación de gobierno debe servir para hacer públicos los actos y logros de
un gobierno a través de una información adecuada. De esta forma, dota a la
gestión pública de transparencia y cumple con el deber constitucional de informar.
Aquí, la primera diferencia entre la comunicación política generada en una
campaña electoral y aquella producida desde la gestión. Nadie obliga a un
dirigente político a llevar adelante una campaña electoral, apelando a las
herramientas que brinda el marketing político; pero la Constitución Nacional
impone la obligación de informar – que no es necesariamente sinónimo de pautar
publicidad – respecto de los actos y decisiones de un gobierno, sea de orden
nacional, provincial o municipal.
La comunicación de gobierno no es tampoco – o no debería ser -- un proceso
unidireccional, en el cual el gobierno actúa en calidad de emisor y la ciudadanía es
solo su receptora. Su obligación es la de establecer un feed back permanente con
el ciudadano. En este idea y vuelta el gobierno difunde, promueve y resalta sus
actos al tiempo que se impone la obligación de mantener abierto el acceso a la
información publica rindiendo cuentas de su tarea.
El objetivo de informar eficazmente a la población sobre las acciones de gobierno,
sobre las políticas públicas, se complementa de esta manera, con la obligación de
establecer canales de comunicación entre la autoridad y los diferentes actores que
integran una nación motivando la participación ciudadana.
Agenda-setting
El papel de "agenda-setting" (fijación de la agenda) desempeñado por los medios informativos
condiciona en gran medida no solamente el abanico de cosas que nos llaman la atención, sino
también nuestra manera de entender el mundo ingente de asuntos públicos que existe más
allá de nuestra experiencia personal. El Chapel Hill Study de 1972 marcó un antes y un después
en el desarrollo de la teoría de agenda setting. Hasta este momento clave se había limitado
a la influencia que ejercen los medios informativos sobre el público; a partir de este trascendente
estudio la teoría abrió sus horizontes y empezó a abordar el proceso más amplio de
agenda setting. La gama de asuntos abarcado por la teoría hoy en día va desde los condicionantes
de la agenda mediática hasta los efectos de agenda-setting sobre las actitudes y opiniones.
En este trabajo se presentan los resultados de dos estudios empíricos publicados recientemente
en los EEUU. Estos dos estudios elaboran aún más este proceso. El primero explica
cómo la prensa cambia el foco de su atención dentro de un acontecimiento informativo importante,
iluminando primero un aspecto y luego otros para así establecer la prominencia de dicho
acontecimiento en la agenda mediática. El segundo explica el efecto que ejerce la prominencia
en la agenda mediática sobre la actitud del público y las opiniones que se tienen de las
personalidades públicas. La teoría de la agenda-setting postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.
Más claramente, la teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.
Es decir, que los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público. La teoría de la agenda-setting es el resultado experimental de una tesis que, a manera de metáfora, planteó Cohen: los medios (informativos) pueden no acertar al decirnos cómo pensar sobre un determinado tema, pero sí cuando nos dicen sobre qué pensar.
Agenda Setting - Presentation Transcript Agenda Setting Antecedentes Bernard R. Berelson (1912-1979) decano de la Graduate School of Library and Information Science de la Universidad de Chicago. Con Paul F. Lazarsfeld y H. Gaudet escribió uno de los trabajos más conocidos en los estudios norteamericanos de los efectos: Voting: A study of Opinion Formation in Presidential Campaign Walter Lippmann (1889-1974) la propaganda y la vida democrática en los Estados Unidos: Public Opinion (1922) y The Phantom Public (1925). En 1931 entra en el New York Herald Tribune , donde su opinión, reproducida por más de 200 diarios locales, fluctuó en el apoyo a distintos candidatos republicanos y demócratas. Crítico del comunismo soviética, Lippmann se mostró partidario de una alianza atlántica anglo-norteamericana Concepto Básico
La agenda-setting postula que, los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Colaboradores Principales Donald L. Shaw Profesor norteamericano de la Escuela de Periodism y Comunicación de Masas de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Maxwell McCombs Docente en las universidades de Los Ángeles (1965-66) y Carolina del Norte (1967-73), pasando con posterioridad a la de Syracuse (1973-85). Fue director del News Research Center de la American Newspaper Publishers Association (1975-84). ¿De que Resulta? La teoría de la agenda-setting es el resultado experimental de una tesis que, a manera de metáfora, planteó Cohen: los medios (informativos) pueden no acertar al decirnos cómo pensar sobre un determinado tema, pero sí cuando nos dicen sobre qué pensar. Diag rama Agenda de Ajuste Composición de agendas Público Medios Política Análisis Gráfico La teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público. Opinión Noam Chomsky Profesor del Massachussetts Institute of Technology Alianza tácita que existe entre el Gobierno de un país (generalmente Occidental y sobre todo Estados Unidos) y los medios de comunicación para comunicar a los espectadores, oyentes o lectores de un determinado medio sólo lo que interesa, y ocultar al máximo lo que puede resultar peligroso o perjudicial para la estabilidad que ellos creen la correcta para su país . Factores De la Agenda 1-Alianza Medios – Gobiernos 2-Establecimiento de prioridades Informativas, respecto a las otras agendas 3-Canalización de la información redimensión y divulgación 4-Organización de la noticia, horarios, espacios, determinación de tiempo. Según Donald L. Shaw Lo que la agenda-setting sostiene es que "como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión y de los demás medios de información, el público es consciente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos de los escenarios La gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los media incluyen o excluyen de su propio contenido. Características Según Shaw 1.- que la gente sólo conoce lo que los mass-media les ofrece, ignorando por completo cualquier otra noticia. 2.- que según los mass-media den más importancia a una noticia o a otra, así lo hará también su público. Comentario: Tomando en cuenta las limitantes tecnológicas, respecto a las telecomunicaciones, y la tecnología informativa. Ejemplo Global Chomsky
En Camboya y en Indonesia se estaban produciendo dos masacres similares en ambos países,25 años atrás, los medios de comunicación sólo destacaron el problema de Camboya y se reservaron comentario alguno sobre Indonesia. Al público sólo le llegaron de noticias sobre Camboya y por lo tanto no tuvo opciones de saber lo que ocurría en Indonesia. Debido a factores políticos ( agenda política) Indonesia reacciono ante la desestabilización del sudeste asiático provocada por Estados Unidos. Concepto de McCombs refiere la influencia que los contenidos de los medios ejercen sobre las preocupaciones de los receptores, sobre sus argumentos de debate, sobre la gestión de sus intereses, etc. La elaboración de agendas está en la base de la sociología política y es especialmente intensa en las etapas electorales, en las que los políticos, a través de los medios, buscan mantener el interés y el pulso de opinión en torno a los temas que son objeto de su programa. Intereses Involucrados Política, Reelecciones, Programas Electorales Manejo de la información restricción Información potencialmente peligrosa Proceso Investigativo McCombs y Shaw estudian, a través de sucesivos trabajos empíricos, el papel que juegan los medios en la formación del efecto 'agenda-setting'. La selección de las noticias por parte de los medios y la credibilidad de éstos actúan, sin duda, sobre el marco en el que se establece la referencia del debate político.
Trabajo enviado por Carla Vega
PERIODISMO CÍVICO Y CIUDADANÍA
CONCEPTO: Por periodismo cívico, comunitario, de contacto con la comunidad o de interés público, se entiende la acción de "retomar contacto con la comunidad, descubriendo lo que los lectores quieren y abriendo espacios para charlas de temas del interés público", sostiene el periodista brasileño Carlos Castilho. El editor americano Jan Schaffer, por su parte, afirma que es un periodismo "que ayuda a la gente a sobrepasar su sensación de impotencia y de enajenación, desafiándola para llegar a estar implicada en las cuestiones sociales y para tomar, para sí mismo, la responsabilidad en problemas comunitarios". PROPOSITOS: Según Davies Merritt, editor americano y considerado como el padre del concepto de civic journalism, la prensa contemporánea necesita ser capaz de trascender la "misión limitada de contar las noticias, hasta una misión más amplia, de ayudar para que la vida pública funcione bien y de actuar fundándose en este imperativo". El propósito es incitar a cambios, ayudar a que la vida pública funcione bien. Según Ana Maria Miralles Castellanos los propósitos del periodismo cívico giran en torno a la idea de reconectar a los ciudadanos a la vida pública, potenciar la capacidad de deliberación de la ciudadanía, ofrecer información con miras a la participación, etc. UNA RE-INTERPRETACIÓN DE LA MISION DEL PERIODISTA: Según Ana Maria Miralles Castellanos la función principal del periodismo ha sido relatar los acontecimientos de actualidad. Y aunque la información escueta tiene valor social, con el culto a lo fáctico el periodismo no ha hecho más que alejarse de aquella idea de que la información es vital para el funcionamiento de la democracia y aquel modelo es insuficiente hoy, especialmente para aquellos ámbitos en los que se pretende fortalecer el papel de la sociedad civil y revitalizar el sentido de lo público. ORIGEN, CONTEXTO HISTORICO, EVOLUCIÓN: El padre no oficial del periodismo cívico es Davis "Buzz" Merritt. Merritt, un periodista con casi 40 años de experiencia, es director de The Wichita Eagle, de Kansas. En 1988, Merritt se sintió desencantado y molesto con la cobertura de la campaña presidencial entre el expresidente George Bush y Michael Dukakis, rival por el partido demócrata. Su jefe se quejó de que la cobertura de prensa careció de una discusión seria de los temas importantes de la campaña. Terminado el proceso, Merrit prometió a sus lectores que las cosas serían diferentes en las siguientes elecciones, y lo hizo por escrito. Antes de que se iniciara la campaña por la gobernación de Kansas, en 1990, escribió un editorial en el que informaba sobre los planes de cobertura del periódico. "Creemos que los votantes tienen el derecho de que los candidatos aborden los temas en profundidad", escribió. Merritt agregó que los lectores del Eagle tendrían "la oportunidad de comprender en detalles los puntos de vista de los candidatos acerca de los asuntos de más importancia para el estado de Kansas". Cumplió su promesa. Ese año, The Wichita Eagle lanzó un proyecto para propiciar la participación del público en las elecciones por la gobernatura del estado. El periódico hizo una encuesta entre los residentes locales. Al revisar los resultados, los reporteros encontraron cuáles eran los 10 temas de más importancia para la comunidad. La delincuencia, el desarrollo económico, los impuestos y los servicios de salud estaban en la lista. Cada sábado, los reporteros escribían extensos artículos con antecedentes, informaciones y análisis sobre cada uno de esos 10 tópicos. Crearon también un espacio semanal para publicar los puntos de vista de los candidatos sobre cada uno de los temas. ELECCIONES Y TEMAS DE INTERÉS PÚBLICO: La mayoría de los proyectos de periodismo cívico en Estados Unidos son de carácter electoral y han pretendido cambiar la ecuación de temas de campaña a temas de gobierno, con lo cual se intenta la democracia más como contenido que como forma y se pretende involucrar al ciudadano en un debate público sobre los temas importantes para la ciudad y no sobre lo que los conductores de campaña quieren que los ciudadanos piensen en términos de rentabilidad electoral (Ana Maria Miralles Castellanos). Los contenidos son creados por la propia audiencia y por lo tanto muy pegados a la vida e interés de ésta. El periodismo cívico ofrece su máximo potencial en el nivel híperlocal. CRÍTICAS AL PERIODISMO CÍVICO: Algunos piensan que más que un nuevo género se trata de una nueva fórmula empresarial y una estrategia informativa eficaz, que puede llegar a amenazar parcelas hasta ahora intocables de la prensa tradicional. Otros aplauden el periodismo ciudadano aunque sostienen que no es la respuesta correcta a los males que sufre la prensa. Para otros cuando los periodistas alientan la participación de los ciudadanos mejora el nivel de solución de los problemas de la comunidad, y también mejora el periodismo. Para esta postura no hay nada nuevo sino que significa hacer buen periodismo, incluso piensan que puede ser utilizado para restaurar la imagen de la prensa. Para otros con el periodismo cívico se ha fortalecido el papel del periodismo en la democracia. CIUDADANO: En los orígenes estaba ligada a la actividad cívica y política de una persona, fue una identidad privilegiada, determinada por lo económico, lo político y la condición de libertad. En Grecia se consideraba ciudadano a los miembros de la polis que tenían derecho a participar en la vida pública, podían asistir a la Asamblea de la ciudad y podían ser designados para ejercer cargos públicos. Tenían un concepto restringido de ciudadanía ya que no era accesible a cualquiera (hijos varones de padre y madre libres y nacidos en la polis de residencia). En Roma también consistía en una posición social privilegiada. Los hombres libres, hijos de matrimonio legal de ciudadanos romanos tenían la ciudadanía. A lo largo de la historia se fueron relajando las exigencias para adquirirla. Esta posición otorgaba derecho de voto en Asambleas, derecho a postularse y ser electo, derecho a contraer matrimonio con otro ciudadano romano, a tener los derechos de los pater, etc. En la actualidad concepto vinculado no a ciudades sino al Estado Moderno, sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno de la Nación.
CONCEPTO: Por periodismo cívico, comunitario, de contacto con la comunidad o de interés público, se entiende la acción de "retomar contacto con la comunidad, descubriendo lo que los lectores quieren y abriendo espacios para charlas de temas del interés público", sostiene el periodista brasileño Carlos Castilho. El editor americano Jan Schaffer, por su parte, afirma que es un periodismo "que ayuda a la gente a sobrepasar su sensación de impotencia y de enajenación, desafiándola para llegar a estar implicada en las cuestiones sociales y para tomar, para sí mismo, la responsabilidad en problemas comunitarios". PROPOSITOS: Según Davies Merritt, editor americano y considerado como el padre del concepto de civic journalism, la prensa contemporánea necesita ser capaz de trascender la "misión limitada de contar las noticias, hasta una misión más amplia, de ayudar para que la vida pública funcione bien y de actuar fundándose en este imperativo". El propósito es incitar a cambios, ayudar a que la vida pública funcione bien. Según Ana Maria Miralles Castellanos los propósitos del periodismo cívico giran en torno a la idea de reconectar a los ciudadanos a la vida pública, potenciar la capacidad de deliberación de la ciudadanía, ofrecer información con miras a la participación, etc. UNA RE-INTERPRETACIÓN DE LA MISION DEL PERIODISTA: Según Ana Maria Miralles Castellanos la función principal del periodismo ha sido relatar los acontecimientos de actualidad. Y aunque la información escueta tiene valor social, con el culto a lo fáctico el periodismo no ha hecho más que alejarse de aquella idea de que la información es vital para el funcionamiento de la democracia y aquel modelo es insuficiente hoy, especialmente para aquellos ámbitos en los que se pretende fortalecer el papel de la sociedad civil y revitalizar el sentido de lo público. ORIGEN, CONTEXTO HISTORICO, EVOLUCIÓN: El padre no oficial del periodismo cívico es Davis "Buzz" Merritt. Merritt, un periodista con casi 40 años de experiencia, es director de The Wichita Eagle, de Kansas. En 1988, Merritt se sintió desencantado y molesto con la cobertura de la campaña presidencial entre el expresidente George Bush y Michael Dukakis, rival por el partido demócrata. Su jefe se quejó de que la cobertura de prensa careció de una discusión seria de los temas importantes de la campaña. Terminado el proceso, Merrit prometió a sus lectores que las cosas serían diferentes en las siguientes elecciones, y lo hizo por escrito. Antes de que se iniciara la campaña por la gobernación de Kansas, en 1990, escribió un editorial en el que informaba sobre los planes de cobertura del periódico. "Creemos que los votantes tienen el derecho de que los candidatos aborden los temas en profundidad", escribió. Merritt agregó que los lectores del Eagle tendrían "la oportunidad de comprender en detalles los puntos de vista de los candidatos acerca de los asuntos de más importancia para el estado de Kansas". Cumplió su promesa. Ese año, The Wichita Eagle lanzó un proyecto para propiciar la participación del público en las elecciones por la gobernatura del estado. El periódico hizo una encuesta entre los residentes locales. Al revisar los resultados, los reporteros encontraron cuáles eran los 10 temas de más importancia para la comunidad. La delincuencia, el desarrollo económico, los impuestos y los servicios de salud estaban en la lista. Cada sábado, los reporteros escribían extensos artículos con antecedentes, informaciones y análisis sobre cada uno de esos 10 tópicos. Crearon también un espacio semanal para publicar los puntos de vista de los candidatos sobre cada uno de los temas. ELECCIONES Y TEMAS DE INTERÉS PÚBLICO: La mayoría de los proyectos de periodismo cívico en Estados Unidos son de carácter electoral y han pretendido cambiar la ecuación de temas de campaña a temas de gobierno, con lo cual se intenta la democracia más como contenido que como forma y se pretende involucrar al ciudadano en un debate público sobre los temas importantes para la ciudad y no sobre lo que los conductores de campaña quieren que los ciudadanos piensen en términos de rentabilidad electoral (Ana Maria Miralles Castellanos). Los contenidos son creados por la propia audiencia y por lo tanto muy pegados a la vida e interés de ésta. El periodismo cívico ofrece su máximo potencial en el nivel híperlocal. CRÍTICAS AL PERIODISMO CÍVICO: Algunos piensan que más que un nuevo género se trata de una nueva fórmula empresarial y una estrategia informativa eficaz, que puede llegar a amenazar parcelas hasta ahora intocables de la prensa tradicional. Otros aplauden el periodismo ciudadano aunque sostienen que no es la respuesta correcta a los males que sufre la prensa. Para otros cuando los periodistas alientan la participación de los ciudadanos mejora el nivel de solución de los problemas de la comunidad, y también mejora el periodismo. Para esta postura no hay nada nuevo sino que significa hacer buen periodismo, incluso piensan que puede ser utilizado para restaurar la imagen de la prensa. Para otros con el periodismo cívico se ha fortalecido el papel del periodismo en la democracia. CIUDADANO: En los orígenes estaba ligada a la actividad cívica y política de una persona, fue una identidad privilegiada, determinada por lo económico, lo político y la condición de libertad. En Grecia se consideraba ciudadano a los miembros de la polis que tenían derecho a participar en la vida pública, podían asistir a la Asamblea de la ciudad y podían ser designados para ejercer cargos públicos. Tenían un concepto restringido de ciudadanía ya que no era accesible a cualquiera (hijos varones de padre y madre libres y nacidos en la polis de residencia). En Roma también consistía en una posición social privilegiada. Los hombres libres, hijos de matrimonio legal de ciudadanos romanos tenían la ciudadanía. A lo largo de la historia se fueron relajando las exigencias para adquirirla. Esta posición otorgaba derecho de voto en Asambleas, derecho a postularse y ser electo, derecho a contraer matrimonio con otro ciudadano romano, a tener los derechos de los pater, etc. En la actualidad concepto vinculado no a ciudades sino al Estado Moderno, sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno de la Nación.
Trabajo enviado por Adrian Tuninetti
1. EL BLOG COMO REALIDAD PERIODÍSTICA
Hace tiempo ya que los blogs, weblogs, bitácoras o como quiera que los queramos llamar (yo prefiero blog por economía del lenguaje) tienen una presencia importantísima en el ámbito universitario, profesional, de ocio e informativo.
Cada vez aparecen más blogs, y aunque la gran mayoría queden obsoletos enseguida o desaparezcan por falta de inserción de nuevos contenidos, si es cierto que los que permanecen cada vez tienen más éxito, más lectores y más influencia. No es extraño ver ya cómo la información publicada en un blog ha llevado a la movilización social y esta a que la administración lleve a cabo una acción en favor de la denuncia publicada y de la movilización. Uno de los ejemplos más recientes lo podemos ver en Portugalete, Bilbao, donde los comentarios de un blog forzaron al ayuntamiento a cambiar un semáforo de sitio (1).
En este caso, el concepto de blog es cercano al de periodismo cívico, periodismo ciudadano o periodismo 3.0. Concepto muy defendido por el periodista y blogger Juan Varela (2) cuando en su entrada de la Wikipedia (3), Periodismo 3.0 afirma: Los ciudadanos se han apropiado de la información a través de los medios sociales. La crisis de la credibilidad de la prensa tradicional, el cuestionamiento de la objetividad y la aparición de herramientas digitales accesibles a todos convierten el periodismo en una conversación de la que los ciudadanos más activos no quieren estar ausentes.
Sin embargo, a pesar de estar de acuerdo con el fenómeno blog como denuncia social o información de verdadera relevancia cuando quien emite el contenido es un verdadero experto del tema a tratar, no estoy totalmente de acuerdo con que el fenómeno blog es una forma de periodismo, ni que los ciudadanos que utilizan sus blogs para comunicar hechos o denunciar situaciones estén realizando periodismo.
Muchos son los detalles que se pueden encontrar para comprobar que el periodismo ciudadano defendido por gran cantidad de autores no es periodismo informativo tal y como se conoce, pero unas diferencias fundamentales destacan de las demás. La primera es que en estos blogs ciudadanos no existe el contraste de fuentes. Lo que publica el blogger suelen ser contenidos que llevan una impronta característica de subjetividad. El blogger publica aquella información que le interesa de la forma que le interesa, sin contrastar las fuentes ni preguntar a la otra parte y publicar sus observaciones. Hay quien podría decir que precisamente el blog permite a las diferentes partes además de a los lectores publicar observaciones y comentarios sobre la información insertada, pero no hay garantía de que estas informaciones y comentarios no sean filtradas y eliminados por el administrador blogger.
2. CADA CIUDADANO, UN PERIODISTA
En relación con el argumento anterior, la característica más importante a mi entender, el informador suele ser en gran número de ocasiones además protagonista o personaje o parte interesada de la información. Una frase que me llama mucho la atención de la película Fuego sobre Bagdad es "el periodista no puede ser protagonista de la noticia". El periodista nunca puede ser la noticia. En el caso de muchos de los blog el blogger es protagonista de los hechos que comunica, se ve afectado por ellos.
Es imprescindible por esto en mi opinión la figura del periodista profesional que cubra el acontecimiento de forma objetiva, desde fuera, apartado de los diferentes intereses de los protagonistas, y lo haga según unos criterios profesionales válidos que por otro lado, son desconocidos por la mayoría de la ciudadanía.
No estoy de acuerdo con la máxima de cada ciudadano, un periodista, como afirma el redactor jefe del periódico digital Ohmynews International (4) , Yu-jin Chang (5). Nada más lejos de la realidad. Esta situación no hace más que desprestigiar la profesión. Sí que estoy de acuerdo con la idea de cada ciudadano una fuerte informativa con capacidad de comunicar, con la de una Sociedad con voz. Estoy de acuerdo con la de una Sociedad capaz de, a través de los blog, controlar a los medios de información y al Gobierno. Con estos conceptos estoy de acuerdo al ciento por ciento, pero un ciudadano con un blog no es un periodista al igual que uno con un bisturí no es médico y con el programa Autocad instalado en el ordenador de su casa no es un arquitecto.
La información periodística es algo demasiado importante como para dejarla en manos del ciudadano individual interesado y por lo tanto, subjetivo, no objetivo ni imparcial.
Por otro lado, resulta de mucho interés la posibilidad que tienen las personas, expertas en una materia, de emitir información no periodística. ¿Quién sabe más de ingeniería que un ingeniero? ¿Quién más de medicina que un medico? Estos profesionales, a través de su blog puede emitir información, comentar y corregir aquellas informaciones que aparecen en los medios y que pueden tener incorrecciones al ser elaboradas por personas que no son expertas, los periodistas, y que en su afán por adecuarse a un lenguaje generalista pueden caer en imprecisiones e incluso errores.
Llegados a este punto el papel del periodista no es ya comunicar hechos noticiosos. No es generar información de interés. La información ya está elaborada por ciudadanos expertos en una materia determinada y expuesta en el blog particular de esta persona.
La labor del periodista tratará entonces de identificar la información válida y ofrecerla al lector de su medio de información, de la empresa informativa en la que trabaja. En este caso el periodista es un "encarrilador" de contenidos. Dirige, indica al ciudadano dónde está la información válida, la correcta, la veraz, y le aleja de la información perniciosa por interesada o incorrecta.
Una vez detectado el éxito de los blog en nuestra Sociedad y que no es algo pasajero, ya que los datos nos demuestran que la blogosfera crece de forma exponencial, es obligado pasa a analizar como afecta esto a los medios de información más tradicionales.
3. LA BLOGOSFERA Y LAS EMPRESAS INFORMATIVAS DE PRENSA. EL PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN COMO PARTE DE LA SOLUCIÓN
La afirmación sobre el éxito de la blogosfera se comprueba con el seguimiento de los blogs que nacen. Según Technorati (6) la blogosfera se duplica cada seis meses (7), y esta tendencia, señalada en febrero de 2006 sigue hasta hoy, octubre de 2006 y desde hace más de tres años. En febrero existían 27,4 millones de blogs y actualmente ya existen 57,4 millones (8).
La situación de la empresa informativa tradicional es más que precaria. Esto no es algo novedoso ya que el número de lectores de prensa en papel desciende en una constante desde hace años, pero la coyuntura se agrava con el éxito de la blogosfera.
En el I Congreso Internacional de Periodismo que dirigió Fernando Jáuregui en Valencia en octubre de 2006, Gumersindo Lafuente, ex-director de elmundo.es analizó con dureza la situación de la empresa informativa escrita. Criticó una empresa informativa que dice ver muerta, solo que ella no lo sabe. Incluso comenta el hecho de que a pesar de haber salido de el periódico hace ya meses, el sigue apareciendo en el staff de elmundo.es. La frase casi textual fue: Ya [ahora], de algunos periódicos, no te puedes creer ni el staff, porque sigo saliendo en él y yo ya no estoy allí.
Las causas la crisis son varias y vienen desde diversos ámbitos, no sólo de el desarrollo de Internet y de la blogosfera. Clave son el desarrollo del periodismo ciudadano o ciudadano-periodista que expone Ohmynews. Otra causa es el desarrollo de la información audiovisual y a la carta que ofrecen empresa como Youtube (9) o Flickr (10), una de imágenes y otra de vídeos. Esto hace que el lector, usuario, busque la información que le interesa en el momento que quiere. Ya no existe una lectura lineal de los medios, y no importa de qué medio se trate, lo que interesa es un contenido determinado. Mucha importancia tiene aquí el desarrollo de los buscadores como Google en general y su herramienta de búsqueda de noticias en particular.
El lector hoy no consulta ya un medio, sino que busca una información. El lector consulta el medio para darse cuenta, informarse de un acontecimiento, y una vez que se ve interesado busca completar esa información fuera del medio. Es labor por lo tanto de los periodistas no tanto ofrecer esa información completaría como dirigir al usuario hacia donde esta la información más rigurosa y valida.
Para José Antonio Zarzalejos, Director de ABC, el periodista tal y como lo conocemos como profesional de la información va a ser remplazado en las redacciones por expertos especialistas en la materia que informaran a los lectores desde su conocimiento. De esta forma la figura del profesional de la información tiende a desaparecer (11).
No estoy demasiado de acuerdo con él. El papel del periodista es vital a la hora de acercar la información a los lectores, de hacer una labor de manipulación positiva adecuando una terminología especifica a un lenguaje generalista y fácilmente comprensible, y todo esto (y ahí veo la dificultad) sin caer en errores ni confusiones, manteniendo el criterio y el nivel. ¿Y cómo se consigue esto?, obteniendo periodistas con un alto nivel de formación y muy especializados.
La función del periodista es "comunicar un conocimiento pleno y armónico de todo lo noticiable que acontece en el mundo entero y en la totalidad de las ramas del saber". Por tanto, el periodista debe "interpretar todo lo que pasa, y aquello que considera importante, además, entre lo que es más esencial e interesante, también trata de situarlas y ambientarlas para que se comprendan" (Xifra Heras, Jorge. 1972).
La cuestión es que a mi parecer, la causa del problema son los propios medios informativos tradicionales, tanto en prensa como en Internet y su relación con los profesionales. Si como dice el Director de ABC, hacen falta profesionales muy especializados que hagan la labor de los periodistas, ¿cuál es el coste para la empresa informativa de tener a estos profesionales? Yo creo que es mucho menos costoso tener entre sus filas a verdaderos profesionales de la información especialistas en diversas materias, además de más eficaz, ya que el periodista conoce los procesos técnicos de elaboración de su producto.
Los medios tienen a sus periodistas en una situación de precariedad laboral, bajas remuneraciones, inestabilidad, trabajos poco creativos y de poco reto profesional que obliguen al periodista a esforzarse, horarios mal planteados, excesivo volumen de trabajo… Todo esto hace que el profesional no tenga tiempo de elaborar contenidos de calida y se limite a dar paso a informaciones de agencia elaboradas por otros periodistas con tan poco tiempo y motivación como él. En 2004 se presentó un estudio dirigido por el profesor D. Bernardo Díaz Nosty en la Asociación de la Prensa de Madrid del que se extraían las siguientes conclusiones:
Los encuestados consideran que los principales problemas que aquejan a la profesión son el paro, la precariedad laboral, el intrusismo, las bajas retribuciones y el empleo de estudiantes y becarios en tareas inadecuadas. Estas respuestas de los periodistas asociados consultados muestran que los problemas de carácter laboral se perciben con mucha mayor intensidad que los de naturaleza ética, política y de organización profesional.
Un 65 por 100 considera que la estabilidad profesional es mala o muy mala, y sólo un 4,2 por 100 la considera buena y el 75 por 100 reconoce que recibe presiones en su trabajo, las políticas más acusadas en la prensa diaria, mientras que las de los anunciantes se acusan más en la radio y las revistas (12).
Los periódicos deben dejar de plantearse los problemas y las soluciones como una empresa de impresión, una empresa de papel, sino como una empresa cuyo producto es la información, y si el producto es malo, de poca calidad o no se ajusta a los gustos de los clientes, no se vende.
En el sector de la información esta ocurriendo lo mismo que en todos los sectores del mercado como consecuencia del desarrollo de la Tecnología y de Internet. Las empresas han dejado se ser producto-céntricas, elaborando un producto determinado y luego viendo dónde lo pueden colocar para ser vendido de la mejor forma posible y de la forma más rápida. Ahora las empresas, cualquier empresa, siguen una visión cliente-céntrica, identifican un nicho de mercado con unos gustos, unos intereses y unas necesidades y desarrollan un producto según estos intereses, gustos y necesidades. De esta forma el producto se vende mejor y la empresa satisface mejor a la demanda.
Sin embargo, las empresas informativas no se han dado cuenta todavía de esto y continúan ofreciendo su producto sin pensar si es realmente lo que el mercado necesita, lo que cubre sus necesidades. Evidentemente no es así, ya que el usuario está buscando su información de interés en otra parte, en la blogosfera. Y no ya sólo abandona los medios impresos, si no que está abandonando los medios digitales también para acudir a la información blog.
Los medios más tradicionales tienen la visión empresarial de: este es mi producto y tengo que colocarlo a la mayor cantidad de lectores potenciales sea como sea. Aunque para ello deba hacer promociones de lo más agresivas e incluso de desprestigio en mi opinión como regalar desayunos con el periódico (13). La visión que deben tener debe estar más dirigida hacia ¿Qué es lo que está demandado el lector potencial o incluso el lector actual? ¿Qué le gusta? ¿Cuáles son sus necesidades informativas?, y entonces ofrecérselo. El problema radica en que la enorme y lenta estructura de la empresa informativa no está preparada para actuar de esta manera. No basta con una evolución sectorial, hace falta una verdadera revolución. Algo a lo que las empresas informativas tradicionales, conservadoras, lentas y pesadas no están dispuestas.
Hace tiempo ya que los blogs, weblogs, bitácoras o como quiera que los queramos llamar (yo prefiero blog por economía del lenguaje) tienen una presencia importantísima en el ámbito universitario, profesional, de ocio e informativo.
Cada vez aparecen más blogs, y aunque la gran mayoría queden obsoletos enseguida o desaparezcan por falta de inserción de nuevos contenidos, si es cierto que los que permanecen cada vez tienen más éxito, más lectores y más influencia. No es extraño ver ya cómo la información publicada en un blog ha llevado a la movilización social y esta a que la administración lleve a cabo una acción en favor de la denuncia publicada y de la movilización. Uno de los ejemplos más recientes lo podemos ver en Portugalete, Bilbao, donde los comentarios de un blog forzaron al ayuntamiento a cambiar un semáforo de sitio (1).
En este caso, el concepto de blog es cercano al de periodismo cívico, periodismo ciudadano o periodismo 3.0. Concepto muy defendido por el periodista y blogger Juan Varela (2) cuando en su entrada de la Wikipedia (3), Periodismo 3.0 afirma: Los ciudadanos se han apropiado de la información a través de los medios sociales. La crisis de la credibilidad de la prensa tradicional, el cuestionamiento de la objetividad y la aparición de herramientas digitales accesibles a todos convierten el periodismo en una conversación de la que los ciudadanos más activos no quieren estar ausentes.
Sin embargo, a pesar de estar de acuerdo con el fenómeno blog como denuncia social o información de verdadera relevancia cuando quien emite el contenido es un verdadero experto del tema a tratar, no estoy totalmente de acuerdo con que el fenómeno blog es una forma de periodismo, ni que los ciudadanos que utilizan sus blogs para comunicar hechos o denunciar situaciones estén realizando periodismo.
Muchos son los detalles que se pueden encontrar para comprobar que el periodismo ciudadano defendido por gran cantidad de autores no es periodismo informativo tal y como se conoce, pero unas diferencias fundamentales destacan de las demás. La primera es que en estos blogs ciudadanos no existe el contraste de fuentes. Lo que publica el blogger suelen ser contenidos que llevan una impronta característica de subjetividad. El blogger publica aquella información que le interesa de la forma que le interesa, sin contrastar las fuentes ni preguntar a la otra parte y publicar sus observaciones. Hay quien podría decir que precisamente el blog permite a las diferentes partes además de a los lectores publicar observaciones y comentarios sobre la información insertada, pero no hay garantía de que estas informaciones y comentarios no sean filtradas y eliminados por el administrador blogger.
2. CADA CIUDADANO, UN PERIODISTA
En relación con el argumento anterior, la característica más importante a mi entender, el informador suele ser en gran número de ocasiones además protagonista o personaje o parte interesada de la información. Una frase que me llama mucho la atención de la película Fuego sobre Bagdad es "el periodista no puede ser protagonista de la noticia". El periodista nunca puede ser la noticia. En el caso de muchos de los blog el blogger es protagonista de los hechos que comunica, se ve afectado por ellos.
Es imprescindible por esto en mi opinión la figura del periodista profesional que cubra el acontecimiento de forma objetiva, desde fuera, apartado de los diferentes intereses de los protagonistas, y lo haga según unos criterios profesionales válidos que por otro lado, son desconocidos por la mayoría de la ciudadanía.
No estoy de acuerdo con la máxima de cada ciudadano, un periodista, como afirma el redactor jefe del periódico digital Ohmynews International (4) , Yu-jin Chang (5). Nada más lejos de la realidad. Esta situación no hace más que desprestigiar la profesión. Sí que estoy de acuerdo con la idea de cada ciudadano una fuerte informativa con capacidad de comunicar, con la de una Sociedad con voz. Estoy de acuerdo con la de una Sociedad capaz de, a través de los blog, controlar a los medios de información y al Gobierno. Con estos conceptos estoy de acuerdo al ciento por ciento, pero un ciudadano con un blog no es un periodista al igual que uno con un bisturí no es médico y con el programa Autocad instalado en el ordenador de su casa no es un arquitecto.
La información periodística es algo demasiado importante como para dejarla en manos del ciudadano individual interesado y por lo tanto, subjetivo, no objetivo ni imparcial.
Por otro lado, resulta de mucho interés la posibilidad que tienen las personas, expertas en una materia, de emitir información no periodística. ¿Quién sabe más de ingeniería que un ingeniero? ¿Quién más de medicina que un medico? Estos profesionales, a través de su blog puede emitir información, comentar y corregir aquellas informaciones que aparecen en los medios y que pueden tener incorrecciones al ser elaboradas por personas que no son expertas, los periodistas, y que en su afán por adecuarse a un lenguaje generalista pueden caer en imprecisiones e incluso errores.
Llegados a este punto el papel del periodista no es ya comunicar hechos noticiosos. No es generar información de interés. La información ya está elaborada por ciudadanos expertos en una materia determinada y expuesta en el blog particular de esta persona.
La labor del periodista tratará entonces de identificar la información válida y ofrecerla al lector de su medio de información, de la empresa informativa en la que trabaja. En este caso el periodista es un "encarrilador" de contenidos. Dirige, indica al ciudadano dónde está la información válida, la correcta, la veraz, y le aleja de la información perniciosa por interesada o incorrecta.
Una vez detectado el éxito de los blog en nuestra Sociedad y que no es algo pasajero, ya que los datos nos demuestran que la blogosfera crece de forma exponencial, es obligado pasa a analizar como afecta esto a los medios de información más tradicionales.
3. LA BLOGOSFERA Y LAS EMPRESAS INFORMATIVAS DE PRENSA. EL PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN COMO PARTE DE LA SOLUCIÓN
La afirmación sobre el éxito de la blogosfera se comprueba con el seguimiento de los blogs que nacen. Según Technorati (6) la blogosfera se duplica cada seis meses (7), y esta tendencia, señalada en febrero de 2006 sigue hasta hoy, octubre de 2006 y desde hace más de tres años. En febrero existían 27,4 millones de blogs y actualmente ya existen 57,4 millones (8).
La situación de la empresa informativa tradicional es más que precaria. Esto no es algo novedoso ya que el número de lectores de prensa en papel desciende en una constante desde hace años, pero la coyuntura se agrava con el éxito de la blogosfera.
En el I Congreso Internacional de Periodismo que dirigió Fernando Jáuregui en Valencia en octubre de 2006, Gumersindo Lafuente, ex-director de elmundo.es analizó con dureza la situación de la empresa informativa escrita. Criticó una empresa informativa que dice ver muerta, solo que ella no lo sabe. Incluso comenta el hecho de que a pesar de haber salido de el periódico hace ya meses, el sigue apareciendo en el staff de elmundo.es. La frase casi textual fue: Ya [ahora], de algunos periódicos, no te puedes creer ni el staff, porque sigo saliendo en él y yo ya no estoy allí.
Las causas la crisis son varias y vienen desde diversos ámbitos, no sólo de el desarrollo de Internet y de la blogosfera. Clave son el desarrollo del periodismo ciudadano o ciudadano-periodista que expone Ohmynews. Otra causa es el desarrollo de la información audiovisual y a la carta que ofrecen empresa como Youtube (9) o Flickr (10), una de imágenes y otra de vídeos. Esto hace que el lector, usuario, busque la información que le interesa en el momento que quiere. Ya no existe una lectura lineal de los medios, y no importa de qué medio se trate, lo que interesa es un contenido determinado. Mucha importancia tiene aquí el desarrollo de los buscadores como Google en general y su herramienta de búsqueda de noticias en particular.
El lector hoy no consulta ya un medio, sino que busca una información. El lector consulta el medio para darse cuenta, informarse de un acontecimiento, y una vez que se ve interesado busca completar esa información fuera del medio. Es labor por lo tanto de los periodistas no tanto ofrecer esa información completaría como dirigir al usuario hacia donde esta la información más rigurosa y valida.
Para José Antonio Zarzalejos, Director de ABC, el periodista tal y como lo conocemos como profesional de la información va a ser remplazado en las redacciones por expertos especialistas en la materia que informaran a los lectores desde su conocimiento. De esta forma la figura del profesional de la información tiende a desaparecer (11).
No estoy demasiado de acuerdo con él. El papel del periodista es vital a la hora de acercar la información a los lectores, de hacer una labor de manipulación positiva adecuando una terminología especifica a un lenguaje generalista y fácilmente comprensible, y todo esto (y ahí veo la dificultad) sin caer en errores ni confusiones, manteniendo el criterio y el nivel. ¿Y cómo se consigue esto?, obteniendo periodistas con un alto nivel de formación y muy especializados.
La función del periodista es "comunicar un conocimiento pleno y armónico de todo lo noticiable que acontece en el mundo entero y en la totalidad de las ramas del saber". Por tanto, el periodista debe "interpretar todo lo que pasa, y aquello que considera importante, además, entre lo que es más esencial e interesante, también trata de situarlas y ambientarlas para que se comprendan" (Xifra Heras, Jorge. 1972).
La cuestión es que a mi parecer, la causa del problema son los propios medios informativos tradicionales, tanto en prensa como en Internet y su relación con los profesionales. Si como dice el Director de ABC, hacen falta profesionales muy especializados que hagan la labor de los periodistas, ¿cuál es el coste para la empresa informativa de tener a estos profesionales? Yo creo que es mucho menos costoso tener entre sus filas a verdaderos profesionales de la información especialistas en diversas materias, además de más eficaz, ya que el periodista conoce los procesos técnicos de elaboración de su producto.
Los medios tienen a sus periodistas en una situación de precariedad laboral, bajas remuneraciones, inestabilidad, trabajos poco creativos y de poco reto profesional que obliguen al periodista a esforzarse, horarios mal planteados, excesivo volumen de trabajo… Todo esto hace que el profesional no tenga tiempo de elaborar contenidos de calida y se limite a dar paso a informaciones de agencia elaboradas por otros periodistas con tan poco tiempo y motivación como él. En 2004 se presentó un estudio dirigido por el profesor D. Bernardo Díaz Nosty en la Asociación de la Prensa de Madrid del que se extraían las siguientes conclusiones:
Los encuestados consideran que los principales problemas que aquejan a la profesión son el paro, la precariedad laboral, el intrusismo, las bajas retribuciones y el empleo de estudiantes y becarios en tareas inadecuadas. Estas respuestas de los periodistas asociados consultados muestran que los problemas de carácter laboral se perciben con mucha mayor intensidad que los de naturaleza ética, política y de organización profesional.
Un 65 por 100 considera que la estabilidad profesional es mala o muy mala, y sólo un 4,2 por 100 la considera buena y el 75 por 100 reconoce que recibe presiones en su trabajo, las políticas más acusadas en la prensa diaria, mientras que las de los anunciantes se acusan más en la radio y las revistas (12).
Los periódicos deben dejar de plantearse los problemas y las soluciones como una empresa de impresión, una empresa de papel, sino como una empresa cuyo producto es la información, y si el producto es malo, de poca calidad o no se ajusta a los gustos de los clientes, no se vende.
En el sector de la información esta ocurriendo lo mismo que en todos los sectores del mercado como consecuencia del desarrollo de la Tecnología y de Internet. Las empresas han dejado se ser producto-céntricas, elaborando un producto determinado y luego viendo dónde lo pueden colocar para ser vendido de la mejor forma posible y de la forma más rápida. Ahora las empresas, cualquier empresa, siguen una visión cliente-céntrica, identifican un nicho de mercado con unos gustos, unos intereses y unas necesidades y desarrollan un producto según estos intereses, gustos y necesidades. De esta forma el producto se vende mejor y la empresa satisface mejor a la demanda.
Sin embargo, las empresas informativas no se han dado cuenta todavía de esto y continúan ofreciendo su producto sin pensar si es realmente lo que el mercado necesita, lo que cubre sus necesidades. Evidentemente no es así, ya que el usuario está buscando su información de interés en otra parte, en la blogosfera. Y no ya sólo abandona los medios impresos, si no que está abandonando los medios digitales también para acudir a la información blog.
Los medios más tradicionales tienen la visión empresarial de: este es mi producto y tengo que colocarlo a la mayor cantidad de lectores potenciales sea como sea. Aunque para ello deba hacer promociones de lo más agresivas e incluso de desprestigio en mi opinión como regalar desayunos con el periódico (13). La visión que deben tener debe estar más dirigida hacia ¿Qué es lo que está demandado el lector potencial o incluso el lector actual? ¿Qué le gusta? ¿Cuáles son sus necesidades informativas?, y entonces ofrecérselo. El problema radica en que la enorme y lenta estructura de la empresa informativa no está preparada para actuar de esta manera. No basta con una evolución sectorial, hace falta una verdadera revolución. Algo a lo que las empresas informativas tradicionales, conservadoras, lentas y pesadas no están dispuestas.
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