No hay una definición única, exacta y acabada sobre periodismo cívico, sin embargo es posible aproximarnos a ella al decir que es aquel periodismo en el que el ciudadano toma un rol activo, participativo y decisivo; o bien como sostiene el periodista brasileño Ca., “por periodismo cívico, comunitario, de contacto con la comunidad o de interés público, se entiende la acción de retomar contacto con la comunidad, descubriendo lo que los lectores quieren y abriendo espacios para charlas de temas del interés público”; o bien el editor americano Jan Schaffer, afirma que es un periodismo "que ayuda a la gente a sobrepasar su sensación de impotencia y de enajenación, desafiándola para llegar a estar implicada en las cuestiones sociales y para tomar, para sí mismo, la responsabilidad en problemas comunitarios".
El apoyo y el cambio de los comportamientos, de los mass media y la gente, son parte esencial del periodismo cívico. Incitar a cambios es el objetivo básico del periodismo cívico.
La prensa contemporánea necesita ser capaz de trascender la "misión limitada de contar las noticias, hasta una misión más amplia, de ayudar para que la vida pública funcione bien y de actuar fundándose en este imperativo. Se puede concluir que el beneficio para la comunidad es que los diarios vinculados con el periodismo cívico provean a los lectores más formas de actuar a favor de la colectividad. Y ellos, los lectores, actúan más cuando son invitados a ello. Al practicar el periodismo público, está el periodista siendo un profesional ético en alto grado, en favor del ciudadano, que puede ser él también.
Para el periodista americano Doug Clifton, "los periódicos que ejercitan el periodismo cívico buscan ayudar en la resolución de los problemas de educación pública, de salud colectiva y en el área criminal, pero no solucionándolos sino facilitando debates, proponiendo caminos, celebrando acuerdos, diagnosticando fallas e impulsando a los ciudadanos a implicarse en los asuntos comunitarios"
En relación con ello y dentro de la misma temática existe la llamada teoría de la agenda-setting, la misma postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.
Más claramente, la teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.
Es decir, que los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público
1. Lo que no entra en la agenda de los medios NO existe.
2. Los aspectos que seleccionan y en los que ponen su atención los medios afectan la percepción que tiene el público respecto de estos asuntos.
3. Determinar el modo en que se encuadra un asunto –establecer las normas básicas para su deliberación – puede afectar significativamente el desenlace final.
El gran papel de la agenda setting para los medios informativos es identificar los asuntos más importantes del día y la agenda completa de atributos de esos asuntos. Eso implica investigar más, pero también informar mejor.
l hablar de Agenda setting como anglicismo es referirse al conjunto de temas seleccionados para formar parte de un índice o de una agenda. En este sentido, lo que plantea la teoría es que los medios de comunicación cuentan en su haber o seleccionan de alguna manera el índices de temas resaltados, temas o índices que serán traspasados por la agenda de los medios a la agenda del público.”Su nombre metafórico proviene de la noción de que los mass media son capaces de transferir la relevancia de una noticia en su agenda a la de la sociedad”. (McCombs, 1996, p. 17).
Con esta teoría se consolido un método empírico para mostrar cómo los medios de difusión consiguen transferir a sus audiencias las listas jerarquizadoras de los temas o problemas más destacados para la sociedad. Mediante el análisis de contenido de los medios y el sondeo a la audiencia se descubre que, en efecto, existe una elevada correlación entre los temas a los que dan importancia los medios de difusión y los que interesan a sus audiencias.
Estudios realizados han demostrado como temas que se instalan en los medios de comunicación son conocidos por “todos”, lo cual pone de resalto el alto impacto que la prensa causa en la sociedad; de este modo una misma noticia o acontecimiento que es difundido varias veces en la mayoría de los noticieros es receptada por la sociedad.
Esto hace que los periodistas en busca de “la noticia” realicen averiguaciones e investigaciones en corto plazo y quizás no logran captar que es lo verdaderamente importante para sus destinatarios y es ahí cuando estamos frente a esa sensación de impotencia de los ciudadanos antes mencionada.
Es por esta razón que ambos temas podrían fusionarse, sería provechoso para la ciudadanía y los medios tener un vinculo más armónico en el sentido de que los ciudadanos puedan elaborar en junto con los medios “la agenda” y no que la misma sea impuesta al público, por que en está labor los medios al descartar temáticas podrían dejar de lado algunas que resulten trascendentes para los ciudadanos.
Así, los ciudadanos contarían con un espacio, hoy restringido para ellos, que les permita participar y decidir sobre cuales son los temas de interés y trascendencia.
viernes, 6 de noviembre de 2009
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