lunes, 26 de octubre de 2009

Trabajo enviado por MAria Belen Idemi

Propaganda Política. Maria belen Idemi

El fenómeno de la propaganda ha estado presente en la totalidad de las fases evolutivas por las que ha pasado la sociedad como tal.

La Propaganda Política, como se le conoce hoy, esto es, con carácter sistemático, organizativo y planificado, es de aparición reciente. “La propaganda política ha existido, desde que los primates tuvieron la suficiente capacidad para comunicarse”.

Es valido si se toma en cuenta que los hombres, como seres inminentemente sociales, han tenido la necesidad de transmitir o imponer sus ideas para posibilitar los conocimientos adquiridos.

De igual modo, Nicolás Maqueavelo (1469-1527), en sus teorías jurídico-políticas aconsejaba al príncipe (gobernante) que debe hacerse respetar por medio del engaño y la astucia, pero primero debe tratar de persuadir a sus amigos y enemigos (El príncipe, Nicolás Maqueavelo).

En las sociedades de occidente aparecen atisbos de propaganda política con la aparición de las ciudades estados. En Grecia, los pensadores políticos del imperio griego y algunos estoicos romanos lograron reglamentar el arte de la retórica, entre ellos se encuentran: Cicerón, Julio César, Pericles, Platón, Aristóteles, Quintiliano, Sócrates, etc. En su filosofía encontramos un intento argumental para persuadir al pueblo greco-romano de lo que llamaban “inmunizar a los buenos ciudadanos contra el empleo de la falacia lógica y los conceptos emotivos de los abogados y demagogos malos”.

Aristóteles, deja sentado de manera precisa que el fin ulterior de la comunicación es la persuasión, equivalente a que el orador trate de lograr que su interlocutor asuma el punto de vista que él posee (emisor) sobre un hecho o fenómeno.

Los pensadores de occidente tomaron en cuenta la importancia persuasiva de la propaganda: Confucio, en el antiguo imperio de oriente, decía, en su obra “El Arte de la Guerra”, que la autoridad debía estar investida de una retórica buen, veraz y decorosa como medio de persuadir a los hombres a que vivieran una vida de bondad.

La Propaganda Moderna

Joseph Gobbels, tienen el merito de ser los pioneros en lo que a sistematización se refiere de esta técnica persuasiva.

Gobbels y Hitler desarrollaron todo un conjunto de métodos y técnicas, de los cuales algunos métodos subsisten hoy.

Sin embargo, la propaganda nazi corrompió de manera asqueante esta técnica de persuasión social.

En su esencia era un llamado a la sangre, a la guerra, una invocación a lo racial y a lo mesiánico. Se dirigía a las masas (coaguladas), como solía definirlas Hitler.

Los investigadores concluyen en afirmar que el pueblo alemán solo pudo ser conducido a la locura a que Hitler lo llevó gracias, a que la propaganda lo apartó de toda posibilidad razonante.

Cabe mencionar el otro extremo de la utilización de la propaganda marxista-leninista, cuyos fines distan mucho de la nazi, también, cabe la Mencion de la que han practicado los ideólogos norteamericanos.

La Propaganda Marxista se caracteriza por tener, como fin la consecución de la colectivización de los medios de producción. Acude para ello a la utilización de técnicas y métodos de la persuasión psicológica, asumida por la comunicación moderna a partir del análisis de la realidad de los pueblos.

La Propaganda Norteamericana debe ser vista en dos aspectos: la de “consumo interno” que por su contenido y justificación esta muy próxima a la publicidad comercial y la destinada hacia “el extranjero”.

En la configuración actual de los grupos humanos las organizaciones tienen un papel primordial, con mayor significación las públicas. Las instituciones son el elemento estructurador y vertebrador de las sociedades actuales, debido a su papel como integradoras, formadoras e instrumentalizadoras de la sociedad moderna, en la cual las instituciones públicas son guías y servidoras a la vez. Desarrollan ambos papeles: son preceptoras y por lo tanto autoridad social y legal, y además desempeñan el papel de cubrir las necesidades sociales e individuales de manera pública. Esos dos conceptos justifican la existencia de las instituciones públicas, su bicefalidad de papeles: autoridad y servicio.

En este contexto aparecen los flujos de contacto y relación de los actores sociales que se devienen en procesos cognitivos de interrelaciones medidas, para las cuales es necesario establecer sistemas y procesos de comunicación. Éstos son integrados por actores/interlocutores que a través de técnicas, que podemos denominar relaciones públicas, realizadas bajo una dirección profesional interactúan en lo que calificamos como escenario relacional instituciones-públicos. La utilización de estas técnicas comunicativas surge cuando existen conexiones estables y duraderas en la sociedad.

El análisis de la realidad antes planteada conlleva el establecimiento, análisis y puesta en práctica de las que son piezas fundamentales en el proceso y desarrollo de la comunicación institucional:

* los procesos y modelos de relación comunicativa que se establecen entre las partes actoras,
* la identidad e imagen de las instituciones públicas formadas a través de la interrelación con sus públicos,
* los deberes y obligaciones tanto organizacionales como comunicativas de las partes implicadas,
* los papeles y funciones de los interlocutores sociales.

El análisis de los elementos que conforman la relación instituciones-públicos parte de la necesidad ineludible de conocer las formas relacionales que se suceden desde el punto de vista comunicativo en nuestra sociedad. Su conocimiento marca la diferencia entre el conocimiento, y por lo tanto el respeto de las partes, y el desconocimiento, y de ahí la incomprensión que a veces es el elemento relevante y destacado de las relaciones de los ciudadanos con las instituciones públicas.


Los procesos y modelos comunicativos: las instituciones, medios y ciudadanos


El espacio en el que interactúan las instituciones, los medios de comunicación y los ciudadanos es el espacio inmaterial y físico de la comunicación. Por definición es inmaterial por el contenido: comunicación, pero físico al materializarse en instrumentos que enlazan a los diferentes públicos-actores:

* medios de comunicación,
* espacios creados por las instituciones para informar, bien en sus propias instalaciones o accediendo al lugar de ubicación de sus públicos,
* el nuevo medio, Internet, a través del cual se establece una comunicación directa y dirigida, dicho establecimiento es mucho más consciente por las partes actoras.

La necesidad de comunicar es una imposición de la actual configuración de las sociedades avanzadas. Las relaciones públicas surgen cuando una sociedad adquiere plena conciencia de que existe una necesidad de intercomunicación social, y que a través de ella se llegará a un conocimiento necesario para establecer relaciones estables y duraderas, basadas en la confianza y en la responsabilidad de las partes actuantes. El desarrollo de lazos comunicativos fuertes y estables entre las instituciones y sus públicos contiene el objetivo de maximizar beneficios políticos y sociales.

El devenir histórico indica que la comunicación ayuda a aliviar la tensión social lógica del uso del poder desde las administraciones del Estado hacia los ciudadanos y la sociedad en general. De esta afirmación subyace la nueva visión de las instituciones como instrumentos del Estado, más allá de lo estructural y funcional, sino como órganos que adquieren el compromiso de la comunicación con los ciudadanos como una responsabilidad social. Esta es la consecuencia lógica del interactuar de las instituciones públicas y sus “clientes”.

La respuesta organizacional que subyace del concepto de responsabilidad social fue adoptada por las organizaciones lucrativas en décadas anteriores, como resultado relacional del vínculo que se establece entre una organización y su público. La toma de contacto con la responsabilidad para con la sociedad no es un elemento baladí ni filantrópico, sino la traducción en actos de la necesidad que significa la legitimación social.

Una organización requiere del reconocimiento de su actividad y, por lo tanto, de su significancia y necesidad en el macrocosmos, es decir, que es la sociedad en la que se desarrolla y sirve organizativamente. Ese reconocimiento a la labor y, por lo tanto, el posicionamiento en el imaginario individual y colectivo de la organización en la mente de sus públicos es la aplicación práctica de la legitimación.

Como dice Page, en un país democrático toda actividad empresarial empieza con el permiso del público y existe gracias a la aportación del mismo. De esta idea se desprende el hecho de que las organizaciones deben estar deseosas de explicar a sus públicos cuáles son sus políticas, lo que están haciendo, lo que desean y confían hacer. En definitiva, el hecho de comunicar se convierte en un deber organizacional.

Las instituciones del Estado son organizaciones que por su propia génesis y naturaleza requieren una legitimación inicial y renovación constante de las mismas. Las organizaciones estatales poseen la necesidad de legitimación social debido a:

· su labor estructuradora,

· su función de servicio público,

· la toma de medidas en ocasiones no populares,

· el apoyo social a su naturaleza, existencia y desempeño de su labor.

Actualmente los buenos resultados de cualquier gobierno ya no sólo dependen del

diseño y puesta en operación de políticas públicas viables y eficaces, sino que

requieren una oportuna difusión entre la población.

Esta tarea, responsabilidad de quienes diseñan la política comunicacional del

gobierno, si bien mantiene puntos en común y se nutre con elementos y

herramientas de las campañas electorales y la publicidad; contiene grandes

diferencias respecto de éstas.

Confundir el mensaje y los objetivos de una campaña electoral con aquellos que

debe cumplir una eficaz política comunicacional de gobierno constituye un grave

error estratégico. Denota, asimismo, un profundo desconocimiento de las

obligaciones constitucionales de quienes gobiernan.

La comunicación de gobierno debe servir para hacer públicos los actos y logros de

un gobierno a través de una información adecuada. De esta forma, dota a la

gestión pública de transparencia y cumple con el deber constitucional de informar.

Aquí, la primera diferencia entre la comunicación política generada en una

campaña electoral y aquella producida desde la gestión. Nadie obliga a un

dirigente político a llevar adelante una campaña electoral, apelando a las

herramientas que brinda el marketing político; pero la Constitución Nacional

impone la obligación de informar – que no es necesariamente sinónimo de pautar

publicidad – respecto de los actos y decisiones de un gobierno, sea de orden

nacional, provincial o municipal.

La comunicación de gobierno no es tampoco – o no debería ser -- un proceso

unidireccional, en el cual el gobierno actúa en calidad de emisor y la ciudadanía es

solo su receptora. Su obligación es la de establecer un feed back permanente con

el ciudadano. En este idea y vuelta el gobierno difunde, promueve y resalta sus

actos al tiempo que se impone la obligación de mantener abierto el acceso a la

información publica rindiendo cuentas de su tarea.

El objetivo de informar eficazmente a la población sobre las acciones de gobierno,

sobre las políticas públicas, se complementa de esta manera, con la obligación de

establecer canales de comunicación entre la autoridad y los diferentes actores que

integran una nación motivando la participación ciudadana.

Agenda-setting

El papel de "agenda-setting" (fijación de la agenda) desempeñado por los medios informativos

condiciona en gran medida no solamente el abanico de cosas que nos llaman la atención, sino

también nuestra manera de entender el mundo ingente de asuntos públicos que existe más

allá de nuestra experiencia personal. El Chapel Hill Study de 1972 marcó un antes y un después

en el desarrollo de la teoría de agenda setting. Hasta este momento clave se había limitado

a la influencia que ejercen los medios informativos sobre el público; a partir de este trascendente

estudio la teoría abrió sus horizontes y empezó a abordar el proceso más amplio de

agenda setting. La gama de asuntos abarcado por la teoría hoy en día va desde los condicionantes

de la agenda mediática hasta los efectos de agenda-setting sobre las actitudes y opiniones.

En este trabajo se presentan los resultados de dos estudios empíricos publicados recientemente

en los EEUU. Estos dos estudios elaboran aún más este proceso. El primero explica

cómo la prensa cambia el foco de su atención dentro de un acontecimiento informativo importante,

iluminando primero un aspecto y luego otros para así establecer la prominencia de dicho

acontecimiento en la agenda mediática. El segundo explica el efecto que ejerce la prominencia

en la agenda mediática sobre la actitud del público y las opiniones que se tienen de las

personalidades públicas. La teoría de la agenda-setting postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda.

Más claramente, la teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público.

Es decir, que los temas que son relevantes para los medios se convierten en temas importantes para el público. La teoría de la agenda-setting es el resultado experimental de una tesis que, a manera de metáfora, planteó Cohen: los medios (informativos) pueden no acertar al decirnos cómo pensar sobre un determinado tema, pero sí cuando nos dicen sobre qué pensar.

Agenda Setting - Presentation Transcript Agenda Setting Antecedentes Bernard R. Berelson (1912-1979) decano de la Graduate School of Library and Information Science de la Universidad de Chicago. Con Paul F. Lazarsfeld y H. Gaudet escribió uno de los trabajos más conocidos en los estudios norteamericanos de los efectos: Voting: A study of Opinion Formation in Presidential Campaign Walter Lippmann (1889-1974) la propaganda y la vida democrática en los Estados Unidos: Public Opinion (1922) y The Phantom Public (1925). En 1931 entra en el New York Herald Tribune , donde su opinión, reproducida por más de 200 diarios locales, fluctuó en el apoyo a distintos candidatos republicanos y demócratas. Crítico del comunismo soviética, Lippmann se mostró partidario de una alianza atlántica anglo-norteamericana Concepto Básico

La agenda-setting postula que, los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Colaboradores Principales Donald L. Shaw Profesor norteamericano de la Escuela de Periodism y Comunicación de Masas de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Maxwell McCombs Docente en las universidades de Los Ángeles (1965-66) y Carolina del Norte (1967-73), pasando con posterioridad a la de Syracuse (1973-85). Fue director del News Research Center de la American Newspaper Publishers Association (1975-84). ¿De que Resulta? La teoría de la agenda-setting es el resultado experimental de una tesis que, a manera de metáfora, planteó Cohen: los medios (informativos) pueden no acertar al decirnos cómo pensar sobre un determinado tema, pero sí cuando nos dicen sobre qué pensar. Diag rama Agenda de Ajuste Composición de agendas Público Medios Política Análisis Gráfico La teoría del "establecimiento de la agenda" dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público. Opinión Noam Chomsky Profesor del Massachussetts Institute of Technology Alianza tácita que existe entre el Gobierno de un país (generalmente Occidental y sobre todo Estados Unidos) y los medios de comunicación para comunicar a los espectadores, oyentes o lectores de un determinado medio sólo lo que interesa, y ocultar al máximo lo que puede resultar peligroso o perjudicial para la estabilidad que ellos creen la correcta para su país . Factores De la Agenda 1-Alianza Medios – Gobiernos 2-Establecimiento de prioridades Informativas, respecto a las otras agendas 3-Canalización de la información redimensión y divulgación 4-Organización de la noticia, horarios, espacios, determinación de tiempo. Según Donald L. Shaw Lo que la agenda-setting sostiene es que "como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión y de los demás medios de información, el público es consciente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos de los escenarios La gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los media incluyen o excluyen de su propio contenido. Características Según Shaw 1.- que la gente sólo conoce lo que los mass-media les ofrece, ignorando por completo cualquier otra noticia. 2.- que según los mass-media den más importancia a una noticia o a otra, así lo hará también su público. Comentario: Tomando en cuenta las limitantes tecnológicas, respecto a las telecomunicaciones, y la tecnología informativa. Ejemplo Global Chomsky


En Camboya y en Indonesia se estaban produciendo dos masacres similares en ambos países,25 años atrás, los medios de comunicación sólo destacaron el problema de Camboya y se reservaron comentario alguno sobre Indonesia. Al público sólo le llegaron de noticias sobre Camboya y por lo tanto no tuvo opciones de saber lo que ocurría en Indonesia. Debido a factores políticos ( agenda política) Indonesia reacciono ante la desestabilización del sudeste asiático provocada por Estados Unidos. Concepto de McCombs refiere la influencia que los contenidos de los medios ejercen sobre las preocupaciones de los receptores, sobre sus argumentos de debate, sobre la gestión de sus intereses, etc. La elaboración de agendas está en la base de la sociología política y es especialmente intensa en las etapas electorales, en las que los políticos, a través de los medios, buscan mantener el interés y el pulso de opinión en torno a los temas que son objeto de su programa. Intereses Involucrados Política, Reelecciones, Programas Electorales Manejo de la información restricción Información potencialmente peligrosa Proceso Investigativo McCombs y Shaw estudian, a través de sucesivos trabajos empíricos, el papel que juegan los medios en la formación del efecto 'agenda-setting'. La selección de las noticias por parte de los medios y la credibilidad de éstos actúan, sin duda, sobre el marco en el que se establece la referencia del debate político.

Trabajo enviado por Carla Vega

PERIODISMO CÍVICO Y CIUDADANÍA

CONCEPTO: Por periodismo cívico, comunitario, de contacto con la comunidad o de interés público, se entiende la acción de "retomar contacto con la comunidad, descubriendo lo que los lectores quieren y abriendo espacios para charlas de temas del interés público", sostiene el periodista brasileño Carlos Castilho. El editor americano Jan Schaffer, por su parte, afirma que es un periodismo "que ayuda a la gente a sobrepasar su sensación de impotencia y de enajenación, desafiándola para llegar a estar implicada en las cuestiones sociales y para tomar, para sí mismo, la responsabilidad en problemas comunitarios". PROPOSITOS: Según Davies Merritt, editor americano y considerado como el padre del concepto de civic journalism, la prensa contemporánea necesita ser capaz de trascender la "misión limitada de contar las noticias, hasta una misión más amplia, de ayudar para que la vida pública funcione bien y de actuar fundándose en este imperativo". El propósito es incitar a cambios, ayudar a que la vida pública funcione bien. Según Ana Maria Miralles Castellanos los propósitos del periodismo cívico giran en torno a la idea de reconectar a los ciudadanos a la vida pública, potenciar la capacidad de deliberación de la ciudadanía, ofrecer información con miras a la participación, etc. UNA RE-INTERPRETACIÓN DE LA MISION DEL PERIODISTA: Según Ana Maria Miralles Castellanos la función principal del periodismo ha sido relatar los acontecimientos de actualidad. Y aunque la información escueta tiene valor social, con el culto a lo fáctico el periodismo no ha hecho más que alejarse de aquella idea de que la información es vital para el funcionamiento de la democracia y aquel modelo es insuficiente hoy, especialmente para aquellos ámbitos en los que se pretende fortalecer el papel de la sociedad civil y revitalizar el sentido de lo público. ORIGEN, CONTEXTO HISTORICO, EVOLUCIÓN: El padre no oficial del periodismo cívico es Davis "Buzz" Merritt. Merritt, un periodista con casi 40 años de experiencia, es director de The Wichita Eagle, de Kansas. En 1988, Merritt se sintió desencantado y molesto con la cobertura de la campaña presidencial entre el expresidente George Bush y Michael Dukakis, rival por el partido demócrata. Su jefe se quejó de que la cobertura de prensa careció de una discusión seria de los temas importantes de la campaña. Terminado el proceso, Merrit prometió a sus lectores que las cosas serían diferentes en las siguientes elecciones, y lo hizo por escrito. Antes de que se iniciara la campaña por la gobernación de Kansas, en 1990, escribió un editorial en el que informaba sobre los planes de cobertura del periódico. "Creemos que los votantes tienen el derecho de que los candidatos aborden los temas en profundidad", escribió. Merritt agregó que los lectores del Eagle tendrían "la oportunidad de comprender en detalles los puntos de vista de los candidatos acerca de los asuntos de más importancia para el estado de Kansas". Cumplió su promesa. Ese año, The Wichita Eagle lanzó un proyecto para propiciar la participación del público en las elecciones por la gobernatura del estado. El periódico hizo una encuesta entre los residentes locales. Al revisar los resultados, los reporteros encontraron cuáles eran los 10 temas de más importancia para la comunidad. La delincuencia, el desarrollo económico, los impuestos y los servicios de salud estaban en la lista. Cada sábado, los reporteros escribían extensos artículos con antecedentes, informaciones y análisis sobre cada uno de esos 10 tópicos. Crearon también un espacio semanal para publicar los puntos de vista de los candidatos sobre cada uno de los temas. ELECCIONES Y TEMAS DE INTERÉS PÚBLICO: La mayoría de los proyectos de periodismo cívico en Estados Unidos son de carácter electoral y han pretendido cambiar la ecuación de temas de campaña a temas de gobierno, con lo cual se intenta la democracia más como contenido que como forma y se pretende involucrar al ciudadano en un debate público sobre los temas importantes para la ciudad y no sobre lo que los conductores de campaña quieren que los ciudadanos piensen en términos de rentabilidad electoral (Ana Maria Miralles Castellanos). Los contenidos son creados por la propia audiencia y por lo tanto muy pegados a la vida e interés de ésta. El periodismo cívico ofrece su máximo potencial en el nivel híperlocal. CRÍTICAS AL PERIODISMO CÍVICO: Algunos piensan que más que un nuevo género se trata de una nueva fórmula empresarial y una estrategia informativa eficaz, que puede llegar a amenazar parcelas hasta ahora intocables de la prensa tradicional. Otros aplauden el periodismo ciudadano aunque sostienen que no es la respuesta correcta a los males que sufre la prensa. Para otros cuando los periodistas alientan la participación de los ciudadanos mejora el nivel de solución de los problemas de la comunidad, y también mejora el periodismo. Para esta postura no hay nada nuevo sino que significa hacer buen periodismo, incluso piensan que puede ser utilizado para restaurar la imagen de la prensa. Para otros con el periodismo cívico se ha fortalecido el papel del periodismo en la democracia. CIUDADANO: En los orígenes estaba ligada a la actividad cívica y política de una persona, fue una identidad privilegiada, determinada por lo económico, lo político y la condición de libertad. En Grecia se consideraba ciudadano a los miembros de la polis que tenían derecho a participar en la vida pública, podían asistir a la Asamblea de la ciudad y podían ser designados para ejercer cargos públicos. Tenían un concepto restringido de ciudadanía ya que no era accesible a cualquiera (hijos varones de padre y madre libres y nacidos en la polis de residencia). En Roma también consistía en una posición social privilegiada. Los hombres libres, hijos de matrimonio legal de ciudadanos romanos tenían la ciudadanía. A lo largo de la historia se fueron relajando las exigencias para adquirirla. Esta posición otorgaba derecho de voto en Asambleas, derecho a postularse y ser electo, derecho a contraer matrimonio con otro ciudadano romano, a tener los derechos de los pater, etc. En la actualidad concepto vinculado no a ciudades sino al Estado Moderno, sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno de la Nación.

Trabajo enviado por Adrian Tuninetti

1. EL BLOG COMO REALIDAD PERIODÍSTICA
Hace tiempo ya que los blogs, weblogs, bitácoras o como quiera que los queramos llamar (yo prefiero blog por economía del lenguaje) tienen una presencia importantísima en el ámbito universitario, profesional, de ocio e informativo.

Cada vez aparecen más blogs, y aunque la gran mayoría queden obsoletos enseguida o desaparezcan por falta de inserción de nuevos contenidos, si es cierto que los que permanecen cada vez tienen más éxito, más lectores y más influencia. No es extraño ver ya cómo la información publicada en un blog ha llevado a la movilización social y esta a que la administración lleve a cabo una acción en favor de la denuncia publicada y de la movilización. Uno de los ejemplos más recientes lo podemos ver en Portugalete, Bilbao, donde los comentarios de un blog forzaron al ayuntamiento a cambiar un semáforo de sitio (1).

En este caso, el concepto de blog es cercano al de periodismo cívico, periodismo ciudadano o periodismo 3.0. Concepto muy defendido por el periodista y blogger Juan Varela (2) cuando en su entrada de la Wikipedia (3), Periodismo 3.0 afirma: Los ciudadanos se han apropiado de la información a través de los medios sociales. La crisis de la credibilidad de la prensa tradicional, el cuestionamiento de la objetividad y la aparición de herramientas digitales accesibles a todos convierten el periodismo en una conversación de la que los ciudadanos más activos no quieren estar ausentes.

Sin embargo, a pesar de estar de acuerdo con el fenómeno blog como denuncia social o información de verdadera relevancia cuando quien emite el contenido es un verdadero experto del tema a tratar, no estoy totalmente de acuerdo con que el fenómeno blog es una forma de periodismo, ni que los ciudadanos que utilizan sus blogs para comunicar hechos o denunciar situaciones estén realizando periodismo.

Muchos son los detalles que se pueden encontrar para comprobar que el periodismo ciudadano defendido por gran cantidad de autores no es periodismo informativo tal y como se conoce, pero unas diferencias fundamentales destacan de las demás. La primera es que en estos blogs ciudadanos no existe el contraste de fuentes. Lo que publica el blogger suelen ser contenidos que llevan una impronta característica de subjetividad. El blogger publica aquella información que le interesa de la forma que le interesa, sin contrastar las fuentes ni preguntar a la otra parte y publicar sus observaciones. Hay quien podría decir que precisamente el blog permite a las diferentes partes además de a los lectores publicar observaciones y comentarios sobre la información insertada, pero no hay garantía de que estas informaciones y comentarios no sean filtradas y eliminados por el administrador blogger.

2. CADA CIUDADANO, UN PERIODISTA
En relación con el argumento anterior, la característica más importante a mi entender, el informador suele ser en gran número de ocasiones además protagonista o personaje o parte interesada de la información. Una frase que me llama mucho la atención de la película Fuego sobre Bagdad es "el periodista no puede ser protagonista de la noticia". El periodista nunca puede ser la noticia. En el caso de muchos de los blog el blogger es protagonista de los hechos que comunica, se ve afectado por ellos.

Es imprescindible por esto en mi opinión la figura del periodista profesional que cubra el acontecimiento de forma objetiva, desde fuera, apartado de los diferentes intereses de los protagonistas, y lo haga según unos criterios profesionales válidos que por otro lado, son desconocidos por la mayoría de la ciudadanía.

No estoy de acuerdo con la máxima de cada ciudadano, un periodista, como afirma el redactor jefe del periódico digital Ohmynews International (4) , Yu-jin Chang (5). Nada más lejos de la realidad. Esta situación no hace más que desprestigiar la profesión. Sí que estoy de acuerdo con la idea de cada ciudadano una fuerte informativa con capacidad de comunicar, con la de una Sociedad con voz. Estoy de acuerdo con la de una Sociedad capaz de, a través de los blog, controlar a los medios de información y al Gobierno. Con estos conceptos estoy de acuerdo al ciento por ciento, pero un ciudadano con un blog no es un periodista al igual que uno con un bisturí no es médico y con el programa Autocad instalado en el ordenador de su casa no es un arquitecto.

La información periodística es algo demasiado importante como para dejarla en manos del ciudadano individual interesado y por lo tanto, subjetivo, no objetivo ni imparcial.

Por otro lado, resulta de mucho interés la posibilidad que tienen las personas, expertas en una materia, de emitir información no periodística. ¿Quién sabe más de ingeniería que un ingeniero? ¿Quién más de medicina que un medico? Estos profesionales, a través de su blog puede emitir información, comentar y corregir aquellas informaciones que aparecen en los medios y que pueden tener incorrecciones al ser elaboradas por personas que no son expertas, los periodistas, y que en su afán por adecuarse a un lenguaje generalista pueden caer en imprecisiones e incluso errores.

Llegados a este punto el papel del periodista no es ya comunicar hechos noticiosos. No es generar información de interés. La información ya está elaborada por ciudadanos expertos en una materia determinada y expuesta en el blog particular de esta persona.

La labor del periodista tratará entonces de identificar la información válida y ofrecerla al lector de su medio de información, de la empresa informativa en la que trabaja. En este caso el periodista es un "encarrilador" de contenidos. Dirige, indica al ciudadano dónde está la información válida, la correcta, la veraz, y le aleja de la información perniciosa por interesada o incorrecta.

Una vez detectado el éxito de los blog en nuestra Sociedad y que no es algo pasajero, ya que los datos nos demuestran que la blogosfera crece de forma exponencial, es obligado pasa a analizar como afecta esto a los medios de información más tradicionales.

3. LA BLOGOSFERA Y LAS EMPRESAS INFORMATIVAS DE PRENSA. EL PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN COMO PARTE DE LA SOLUCIÓN
La afirmación sobre el éxito de la blogosfera se comprueba con el seguimiento de los blogs que nacen. Según Technorati (6) la blogosfera se duplica cada seis meses (7), y esta tendencia, señalada en febrero de 2006 sigue hasta hoy, octubre de 2006 y desde hace más de tres años. En febrero existían 27,4 millones de blogs y actualmente ya existen 57,4 millones (8).

La situación de la empresa informativa tradicional es más que precaria. Esto no es algo novedoso ya que el número de lectores de prensa en papel desciende en una constante desde hace años, pero la coyuntura se agrava con el éxito de la blogosfera.

En el I Congreso Internacional de Periodismo que dirigió Fernando Jáuregui en Valencia en octubre de 2006, Gumersindo Lafuente, ex-director de elmundo.es analizó con dureza la situación de la empresa informativa escrita. Criticó una empresa informativa que dice ver muerta, solo que ella no lo sabe. Incluso comenta el hecho de que a pesar de haber salido de el periódico hace ya meses, el sigue apareciendo en el staff de elmundo.es. La frase casi textual fue: Ya [ahora], de algunos periódicos, no te puedes creer ni el staff, porque sigo saliendo en él y yo ya no estoy allí.

Las causas la crisis son varias y vienen desde diversos ámbitos, no sólo de el desarrollo de Internet y de la blogosfera. Clave son el desarrollo del periodismo ciudadano o ciudadano-periodista que expone Ohmynews. Otra causa es el desarrollo de la información audiovisual y a la carta que ofrecen empresa como Youtube (9) o Flickr (10), una de imágenes y otra de vídeos. Esto hace que el lector, usuario, busque la información que le interesa en el momento que quiere. Ya no existe una lectura lineal de los medios, y no importa de qué medio se trate, lo que interesa es un contenido determinado. Mucha importancia tiene aquí el desarrollo de los buscadores como Google en general y su herramienta de búsqueda de noticias en particular.

El lector hoy no consulta ya un medio, sino que busca una información. El lector consulta el medio para darse cuenta, informarse de un acontecimiento, y una vez que se ve interesado busca completar esa información fuera del medio. Es labor por lo tanto de los periodistas no tanto ofrecer esa información completaría como dirigir al usuario hacia donde esta la información más rigurosa y valida.

Para José Antonio Zarzalejos, Director de ABC, el periodista tal y como lo conocemos como profesional de la información va a ser remplazado en las redacciones por expertos especialistas en la materia que informaran a los lectores desde su conocimiento. De esta forma la figura del profesional de la información tiende a desaparecer (11).

No estoy demasiado de acuerdo con él. El papel del periodista es vital a la hora de acercar la información a los lectores, de hacer una labor de manipulación positiva adecuando una terminología especifica a un lenguaje generalista y fácilmente comprensible, y todo esto (y ahí veo la dificultad) sin caer en errores ni confusiones, manteniendo el criterio y el nivel. ¿Y cómo se consigue esto?, obteniendo periodistas con un alto nivel de formación y muy especializados.

La función del periodista es "comunicar un conocimiento pleno y armónico de todo lo noticiable que acontece en el mundo entero y en la totalidad de las ramas del saber". Por tanto, el periodista debe "interpretar todo lo que pasa, y aquello que considera importante, además, entre lo que es más esencial e interesante, también trata de situarlas y ambientarlas para que se comprendan" (Xifra Heras, Jorge. 1972).

La cuestión es que a mi parecer, la causa del problema son los propios medios informativos tradicionales, tanto en prensa como en Internet y su relación con los profesionales. Si como dice el Director de ABC, hacen falta profesionales muy especializados que hagan la labor de los periodistas, ¿cuál es el coste para la empresa informativa de tener a estos profesionales? Yo creo que es mucho menos costoso tener entre sus filas a verdaderos profesionales de la información especialistas en diversas materias, además de más eficaz, ya que el periodista conoce los procesos técnicos de elaboración de su producto.

Los medios tienen a sus periodistas en una situación de precariedad laboral, bajas remuneraciones, inestabilidad, trabajos poco creativos y de poco reto profesional que obliguen al periodista a esforzarse, horarios mal planteados, excesivo volumen de trabajo… Todo esto hace que el profesional no tenga tiempo de elaborar contenidos de calida y se limite a dar paso a informaciones de agencia elaboradas por otros periodistas con tan poco tiempo y motivación como él. En 2004 se presentó un estudio dirigido por el profesor D. Bernardo Díaz Nosty en la Asociación de la Prensa de Madrid del que se extraían las siguientes conclusiones:

Los encuestados consideran que los principales problemas que aquejan a la profesión son el paro, la precariedad laboral, el intrusismo, las bajas retribuciones y el empleo de estudiantes y becarios en tareas inadecuadas. Estas respuestas de los periodistas asociados consultados muestran que los problemas de carácter laboral se perciben con mucha mayor intensidad que los de naturaleza ética, política y de organización profesional.
Un 65 por 100 considera que la estabilidad profesional es mala o muy mala, y sólo un 4,2 por 100 la considera buena y el 75 por 100 reconoce que recibe presiones en su trabajo, las políticas más acusadas en la prensa diaria, mientras que las de los anunciantes se acusan más en la radio y las revistas (12).
Los periódicos deben dejar de plantearse los problemas y las soluciones como una empresa de impresión, una empresa de papel, sino como una empresa cuyo producto es la información, y si el producto es malo, de poca calidad o no se ajusta a los gustos de los clientes, no se vende.

En el sector de la información esta ocurriendo lo mismo que en todos los sectores del mercado como consecuencia del desarrollo de la Tecnología y de Internet. Las empresas han dejado se ser producto-céntricas, elaborando un producto determinado y luego viendo dónde lo pueden colocar para ser vendido de la mejor forma posible y de la forma más rápida. Ahora las empresas, cualquier empresa, siguen una visión cliente-céntrica, identifican un nicho de mercado con unos gustos, unos intereses y unas necesidades y desarrollan un producto según estos intereses, gustos y necesidades. De esta forma el producto se vende mejor y la empresa satisface mejor a la demanda.

Sin embargo, las empresas informativas no se han dado cuenta todavía de esto y continúan ofreciendo su producto sin pensar si es realmente lo que el mercado necesita, lo que cubre sus necesidades. Evidentemente no es así, ya que el usuario está buscando su información de interés en otra parte, en la blogosfera. Y no ya sólo abandona los medios impresos, si no que está abandonando los medios digitales también para acudir a la información blog.

Los medios más tradicionales tienen la visión empresarial de: este es mi producto y tengo que colocarlo a la mayor cantidad de lectores potenciales sea como sea. Aunque para ello deba hacer promociones de lo más agresivas e incluso de desprestigio en mi opinión como regalar desayunos con el periódico (13). La visión que deben tener debe estar más dirigida hacia ¿Qué es lo que está demandado el lector potencial o incluso el lector actual? ¿Qué le gusta? ¿Cuáles son sus necesidades informativas?, y entonces ofrecérselo. El problema radica en que la enorme y lenta estructura de la empresa informativa no está preparada para actuar de esta manera. No basta con una evolución sectorial, hace falta una verdadera revolución. Algo a lo que las empresas informativas tradicionales, conservadoras, lentas y pesadas no están dispuestas.

Trabajo enviado por Adrian Tuninetti

l periodismo, la ética y la democracia, José Zepeda Varas y Daniel Prieto Castillo
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etica.jpg Para hablar o escribir sobre periodismo, empecemos por mencionar a un periodista que dejó una huella profunda en esta profesión en el siglo XX. Un hombre al que cuando un periodista joven le preguntó qué buscaba en las guerras que cubría, respondió: “cuando voy a la guerra busco la ternura, busco la compasión, busco la solidaridad”. Y así fue, porque en cada una de sus páginas asoman quienes sufrieron las guerras, no los rostros de los guerreros.
"Para mí es fundamental", decía el recientemente fallecido Ryzszard Kapuscinski, "que un reportero esté entre la gente sobre la cual va, quiere o piensa escribir. La mayoría de la gente de este mundo vive en muy duras y terribles condiciones, y si no las compartimos no tenemos derecho, según mi moral y mi filosofía, a escribir."
Era un periodista, aunque el término esté desvalorizado, “comprometido”. Hace décadas atrás, estar comprometido quería decir tener valores, escribir desde ellos sobre determinadas situaciones, y en algunos casos jugarse la vida. George Orwell, por ejemplo, fue un escritor y cronista comprometido con la República Española, para criticar al fascismo y el sectarismo de la izquierda.
Desde el digno ejemplo de Kapuscinsky, proponemos reflexionar sobre la relación entre periodismo, democracia y ética. Una labor que creemos necesaria, porque nuestra tarea cotidiana sufre las acechanzas del poder, representado en distintos rostros y grupos.
El Compromiso de la Boca
Existe un documento producido por colegas que, en la senda de maestros como Kapuscinski, insisten en la cuestión ética. Se trata de El compromiso de la Boca, producto de un encuentro sobre ética periodística coordinado por Javier Darío Restrepo, organizado por FOPEA, el Foro de Periodismo Argentino. El texto dice que hay que:

1. Defender la verdad, nuestra independencia como periodistas, y comprometernos a dar un tratamiento honesto a la información.
2. Comprometernos con la democracia, el pluralismo y la tolerancia como valores esenciales de las sociedades modernas.
3. No aceptar sobornos, dádivas ni privilegios de parte de ningún tipo de poder.
4. Obtener información por métodos legítimos.
5. Mantener los acuerdos off the record con las fuentes de información. Y utilizar este recurso solo en casos imprescindibles.
6. Respetar el derecho a la intimidad de las personas.
7. Priorizar la vida de las personas a cualquier primicia.
8. Utilizar el papel de los medios para construir y no para destruir.
9. Respetar el derecho del acusado a dar su versión de los hechos.
10. Evitar los conflictos de intereses que comprometen el trabajo del periodista para garantizar su independencia.

No hay compromiso posible con la democracia sin una ética a toda prueba. Y no hay periodismo riguroso sin ética. Lo decimos con palabras de García Márquez: "La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido al moscardón".

El mundo tiene hoy dos dimensiones: la real y la virtual. El periodismo oscila entre ser testigo de lo real o dedicarse a crear realidades para vender, ganar audiencia y tener los favores del poder. El periodismo de Kapuscinski, de dignos periodistas del terreno como Michael Herr y Martha Heller, era un periodismo directo, aparentemente sencillo, pero consustanciado con la verdad a partir de una síntesis del lenguaje.

La fallecida Martha Gellhorn, que cubrió desde las batallas de la guerra civil española hasta la invasión de Estados Unidos a Panamá, escribió al final de su vida: El periodismo, en su forma más acabada y efectiva, es educación (...) el periodismo es un medio, y ahora pienso que el acto de contar los hechos de forma exacta es un mérito en sí mismo.
En torno a la gobernabilidad y la práctica periodística
La gobernabilidad autoritaria, de la cual tenemos una sostenida memoria en los países de la región, se logra a costa de la democracia. Es el intento de congelar el fluir de la vida, de eliminar o reprimir al máximo el sano juego de las contradicciones sociales, de crear la ilusión de estabilidad aplastando la vitalidad de la sociedad.

La gobernabilidad autoritaria atenta contra la cultura, busca infantilizar a la población, en el peor sentido del término, quiere privarla de voz con poder propio y ciudadano. Contra esa forma de gobierno que quita la voz, parte del periodismo ha desempeñado y puede desempeñar una función crucial de reestablecimiento democrático. No en vano los dictadores empiezan por cerrar la prensa cuando dan golpes de Estado, y los autoritarios en sistemas democráticos no tardan en invertir en prensa, para comprar elogios y ocultar negocios y manipulaciones.
América Latina, y no solo ella, está colmada de ejemplos heroicos en esa defensa del derecho a comunicar para abrir caminos a la democracia. También conocemos ejemplos de la palabra al servicio de dictadores. Porque una cosa es ser silenciosos resistentes y otra, entusiastas colaboradores.

De todos modos, ahora vivimos momentos diferentes. Las terribles ceremonias en las que un dictador le pasaba el poder a otro (o en que uno se lo quitaba al otro) han quedado en el pasado. Vamos camino a los 25 años de democracias en nuestra región. Sin embargo, cuando un país es gobernado por grupos que buscan solo su beneficio y el de sus allegados, podemos reconocer la presencia de diferentes formas de autoritarismo, aunque las mismas no aparezcan con la violencia explícita de los gobiernos de facto. El autoritarismo trabaja también por cooptación, en el sentido que persuade sin violencia directa a alguien para que crea o actúe en determinada dirección.
Hace poco más de un año, el Foro de Periodismo Argentino realizó una encuesta entre 282 colegas Sobre los periodistas y su profesión. Los resultados son muy ricos y significativos. Nos detendremos en dos puntos. Ante la pregunta “¿Recibió usted, o su jefe, alguna llamada o acciones coercitivas desde algún funcionario público?” La respuesta afirmativa en relación con el total de la muestra fue del 45,4 por ciento. Ante la pregunta “¿Ha tenido conocimiento directo de actitudes no éticas de colegas en el ejercicio de su profesión?” la respuesta positiva asciende a un 95.7 por ciento.

Las cifras son claras y duras. El autoritarismo fundado en la picaresca, la seducción y la corrupción, bañados todos estos elementos de cinismo, sigue presente en nuestros países. Existe el periodista corrupto y su correlato que es el político corruptor. Por política o por dinero, o por las dos cosas. Las afinidades son muy fuertes.

No dejemos de recordar: hay represión directa sobre los medios. El reciente asesinato de la valiente periodista rusa Anna Polotikovskaya lo demuestra, al igual que las cifras de 2006 que nos ofrece Reporteros sin Fronteras: 81 periodistas muertos y otros 32 colaboradores de medios periodísticos muertos; 871 detenidos, 1.472 agredidos o amenazados, 912 medios de comunicación censurados, y 56 periodistas secuestrados. Y las cifras, son seguramente bajas. http://www.rsf.org/article.php3?id_article=20287

Periodismo aliado con poderes y gobiernos
Pero esta terrible realidad de los medios como víctimas, no puede ocultarnos la otra: la del periodismo que se alía con poderes y gobiernos para justificar mentiras, corrupción, represión y guerras. Ese periodismo pretende, además, condicionar la actuación de los agentes políticos y sociales que no marchan al ritmo del poder.

Si miramos hacia América Latina, la evolución es preocupante. El líder de la derecha nicaragüense, Eduardo Montealegre, anunció que presentará una iniciativa de ley para proteger la libertad de expresión ante las supuestas intenciones del gobierno sandinista de imponer censuras mediante intimidaciones, siguiendo lo que calificó de "el ejemplo de Venezuela".

La Prensa nicaragüense también ha expresado su preocupación por la decisión del presidente Ortega de concentrar la publicidad del gobierno en manos de su esposa y portavoz oficial, Rosario Murillo.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, inauguró el nuevo formato de su programa semanal Aló, Presidente, que dejará de ser el espacio dominical donde tomaba decisiones de gobierno en público para convertirse en la fuente diaria, de lunes a viernes, de primicias noticiosas y campañas ideológicas. El mandatario se propone además promover lo que llama "cinco motores" de la revolución: encabezada por una ley habilitante que le permite legislar por decreto, llamada "vía directa al socialismo".

El periódico Tal cual, del conocido periodista y político Teodoro Petkoff, ha sido sancionado con una severa multa que excede en demasía el motivo judicial que la genera, y se parece demasiado al deseo de causar daño económico.

Por esas vías, Chávez quiere controlar la prensa en el momento en que son más necesarios en Venezuela unos medios que no respondan ni a las elites que usurparon la democracia en el pasado, como tampoco ahora servilmente a una suerte de autoritarismo populista. Es un desafío para el presidente Chávez no obstaculizar que el juego democrático que le ha confirmado en el poder pueda seguir actuando desde los medios periodísticos. Y es tarea de los medios serios explicar la compleja realidad venezolana presente con rigor, sin ideologías ni preconceptos. En esa tarea, tanto el gobierno como las empresas y periodistas serios pueden contar en el exterior con algunos aliados respetuosos.

Estas situaciones de concentración del poder en determinados políticos o determinados programas apoyados por ellos, están presentes también en otros países, donde las alianzas con los monopolios mediáticos tienden a reducir las oportunidades de información y de conocimiento, con el consiguiente daño a la construcción de la democracia.
La cuestión es que cuando fallan los mecanismos del Estado, las carencias democráticas terminan por trasladarse a otro sitio. Así, lo que se debería debatir en los Congresos o en los organismos sociales, se proyecta en los medios de comunicación. En ocasiones esto es muy saludable. En países de América Latina o en España y Portugal la prensa ha cumplido, en los últimos 30 años, un papel clave en las transiciones democráticas, abriendo espacios, forzando debates, empujando a políticos, dando voz a la sociedad civil. Pero también seamos conscientes de los peligros: los medios en algunos de estos países se han convertido en un poder que puede amenazar la democracia, pasando de un papel democratizador a un papel conspirativo.

¿Ególatras y omnipotentes?
Esta primacía de los medios genera además actitudes de egolatría en los periodistas. Cómo extrañarse entonces que el escritor italiano Antonio Tabucchi diga en su novela Tristano Muere que, quien escribe para comentar la vida cree siempre que su comentario es más importante que lo que comenta, aunque no se dé cuenta. Tu, que escribes acerca de la vida, qué opinas de ello.

La renuncia de los periodistas a ocuparse de los hechos reales es grave. Al inventar la realidad se sienten omnipotentes, famosos por un día o por unos años, pero el proceso es suicida. Esta renuncia se ha unido al discurso conservador y neoconservador de los Estados Unidos y desde ahí se ha proyectado a muchos países. Se recurre al terrible papel de Radio Mil Colinas, la radio del odio de Ruanda que alentó la matanza de medio millón de personas en 1993. Pero hoy tenemos radios y medios del odio desde Nueva York hasta Madrid, pasando por varios países y continentes.

Se han producido una serie de fenómenos sociales, culturales y políticos en los medios. En nombre de una supuesta democratización de ellos y de la “participación” de los ciudadanos, se ha impuesto el todo vale. La aparente revolución contra las jerarquías mediáticas ha legitimado el populismo, la chabacanería, la promoción de una cultura sin valores, y el fin de la calidad. Todo da igual, y cuando esto ocurre, los derechos de los ciudadanos y la política desaparecen. El ignorante es experto, el diálogo se cambia por el griterío, el debate racional por el insulto más eficaz, la rapidez reemplaza la reflexión, la vida privada se torna pública y los medios y la vida social entran en un circuito de espectáculo y mercado tan poderoso que un día descubrimos que ya casi nada queda fuera de ese perverso marco de referencia.

En este marco, hablar de censura directa, aunque en ocasiones ocurre, es quedarse lejos del problema. Se trata de un mecanismo más complicado. Como lo explica el periodista Serge Halimi, de Le monde diplomatique, hay una censura invisible del medio y otra personal: el periodista ha integrado el grado de libertad que tiene. Sabe muy bien lo que se quiere que diga. Si algo le compromete lo más mínimo, lo deja al lado y escribe algo que no le comprometa (...) sabe que casi todo lo que escribe es accesorio: eso es periodismo de mercado y pone al redactor en la misma situación de la mayor parte de los asalariados.

El proceso de deterioro, corrupción y destrucción de los medios ha sido lento, en parte premeditado, en parte inconsciente, en gran medida acumulativo. Un proceso, por supuesto, que tiene mucho que ver con el deterioro y desgaste de la democracia. Del rating se ha pasado a la mercancía competitiva. Y ahora estamos en la fase de la seria preocupación, en la medida que la prensa sufre una caída de ventas en todo el mundo, la televisión se ve amenazada por los videojuegos, el dvd y otros instrumentos que le roban horas, y la radio se apaga en el momento que no puede competir con el atractivo audiovisual.

¿Desaparecerán los periódicos?
El periodismo tiende a ser cada vez más local “de proximidad” y menos político. Un reciente estudio de la revista The Economist indica que los periódicos en papel corren el peligro de desaparecer en las próximas décadas. La información se especializa, se vuelve más local, más cercana a los ciudadanos, e inclusive se abre la puerta a que sea producida por los propios ciudadanos acerca de sus gustos, placeres, necesidades.

Esta es la tendencia global, es la que debemos tener como referencia cuando hablamos de autoritarismo, corrupción y hasta represión en los medios de América Latina. No solo vivimos los tradicionales problemas de censura y represión y control de los medios por el poder, sino que nos encontraremos a la vuelta de la esquina con el problema global del fin de los valores éticos en los medios y, como en un crimen perfecto, el contexto global favorece la corrupción local. En un país cercano a América Latina este proceso ha ocurrido y aunque Silvio Berlusconi ya no está en el Gobierno, la legislación que favoreció su monopolio de los medios se complementa con el populismo autoritario de los medios y de su política. Es un daño a la democracia italiana del que no será fácil salir.

¿Qué ocurre cuando tenemos un periodismo inserto en un proceso de gobernabilidad democrática? Nos referimos a una situación en que se cumplen los ideales del derecho a la comunicación. Se trata de ejercer un periodismo que colabore en una gobernabilidad a favor de la sociedad, y no de unos pocos grupos privilegiados.

El concepto más avanzado de gobernabilidad incluye tanto a las instituciones del Estado como a los actores de la sociedad civil. A la vez, una gobernabilidad adaptada a nuestro tiempo debe contemplar que otros conceptos aparentemente estables cambian de forma. Por ejemplo, conceptos como nación y ciudadanía se ven afectados por los grandes flujos migratorios. Los medios suelen ser nacionalistas y hasta patrióticos. Cuando casi todas nuestras sociedades, en el Norte y en el Sur, están cambiando por las migraciones, ¿a qué ciudadano se refieren los medios, a quién reflejan, de quiénes hablan?

Una gobernabilidad compleja debe tener en cuenta también las necesidades globales en relación a las particulares. Cuestiones como el comercio global, la crisis ambiental, la protección de los derechos humanos, las epidemias y el acceso a medicamentos a precios razonables, el crimen y las economías ilegales internacionales son las que vinculan, de forma concreta, nuestra sociedad con las de otras partes del mundo. Nuestros gobernantes tienen que decidir sobre estas cuestiones, y los ciudadanos deben opinar, influir, y ser víctimas o beneficiarios de lo que se decida. En este inmenso campo de acción, un periodismo de lo real tiene un papel digno y renovado, conectando lo local con lo general del sistema internacional. Si los medios de comunicación tradicionales quieren seguir cumpliendo su papel al servicio de la democracia, tendrán que ofrecer esta visión de conjunto, conocimiento y comprensión en los asuntos a los que el ciudadano encamina su actividad política.

Trabajo enviado por Natalia Castoldi

Un ciudadano es un miembro de una comunidad política. La condición de miembro de dicha comunidad se conoce como ciudadanía, y conlleva una serie de deberes y una serie de derechos.

La ciudadanía se puede definir como "El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público."

Entre los más importantes derechos, destacan por su importancia los de participación en los beneficios de la vida en común. Además de la imprescindible participación política, mediante el derecho al voto, que es la seña de identidad de las democracias representativas predominantes en el mundo.

Entre los deberes, destacan la obligación de respetar los derechos de los demás, de contribuir al bien común respetar los valores predominantes - que incluyen el sentido de justicia y de equidad -, y otros que contribuyen a afirmar la tesitura social y la paz. En ese sentido, tanto más democrática es una sociedad cuanto más incluyente, es decir, cuanto más ciudadanos plenos la conforman.

El concepto de ciudadanía ha cambiado a lo largo de la historia occidental, haciéndose cada vez menos excluyente. En las democracias más antiguas, incluida la famosa democracia ateniense, en principio sólo eran considerados ciudadanos los varones (con la excepción del esclavo, del meteco y del extranjero) que tuvieran la capacidad de adquirir armas militares para defender la ciudad, siendo una de las principales virtudes del ciudadano poseer la capacidad de defender su "polis". Las mujeres, por su parte, tenían privado el derecho a todo tipo de participación en la vida política. Con el tiempo el requisito económico se tornó prescindible, ya que los trirremes (barcos atenienses impulsados a remo) eran movidos, justamente, por los remeros, quienes reclamaron sus derechos políticos por participar en la defensa de la polis. El concepto fue adquirido y desarrollado posteriormente por el Imperio Romano.

En las democracias actuales, tal como se conciben, normalmente tienen la condición de ciudadanos todos los hombres y mujeres mayores de edad (siendo la mayoría de edad fijada generalmente en los 18 años), aunque en algunos lugares, por razones excepcionales como es el caso de quienes han sido condenados por la justicia, se pierde dicha condición; de hecho, así sucede en algunos lugares de Estados Unidos.

En cuanto a su etimología, el término tiene su origen en ciudad, ya que originalmente esta era la unidad política más importante. Con el tiempo la unidad política pasó a ser el Estado, y hoy en día al referirnos a ciudadanos suele ser respecto de un determinado Estado (por ejemplo, ciudadanos españoles, o ciudadanos belgas o ciudadanos brasileños).

Respecto del Derecho Administrativo, ciudadano es toda persona no sujeta a una relación especial frente a la Administración (ya que si la tuviese pasaría a ser lo que se conoce como "interesado").

Podemos definir ciudadanía como un status jurídico y político mediante el cual el ciudadano adquiere unos derechos como individuo (civiles, políticos, sociales) y unos deberes (impuestos, tradicionalmente servicio militar, fidelidad...) respecto a una colectividad política, además de la facultad de actuar en la vida colectiva de un Estado. Esta facultad surge del principio democrático de soberanía popular.

El ciudadano (de España, Reino Unido, Francia, Estados Unidos...) dispone de una serie de derechos, reconocidos en sus constituciones, pero además tiene obligaciones con respecto a la colectividad (fiscales, militares...). En un estado democrático, el ciudadano se ve obligado a cumplir con esas obligaciones ya que son aprobadas por los representantes que él ha elegido utilizando uno de sus principales derechos políticos como ciudadano, el de sufragio.

La condición de la ciudadanía está restringida a las personas que tienen esa condición. Las personas que habitan en un territorio del que no son ciudadanos están excluidos de los derechos y los deberes que comporta la condición de ciudadano. Cada estado tiene unas normas que regulan la manera por la cual un individuo adquiere la nacionalidad de ese estado, es decir, la condición de ciudadano.

http://www.publicaciones.cucsh.udg.mx/pperiod/espiral/espiralpdf/Espiral2/89-112.pdf
El otro link para acceder a un articulo de la Revista Latina sobre Moda,

sensacionalismo y agenda-setting es

http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999eag/ileana.htm

viernes, 23 de octubre de 2009

A la pagina a la que hizo referencia el profesor la ultima clase del 23/10 se puede accder por el siguiente link:


http://www.cuidatuvoto.org.ar/

jueves, 15 de octubre de 2009

Trabajo enviado por Natalia Castoldi

PERIODISMO CIVICO: Por periodismo cívico, comunitario, de contacto con la comunidad o de interés público, se entiende la acción de "retomar contacto con la comunidad, descubriendo lo que los lectores quieren y abriendo espacios para charlas de temas del interés público", sostiene el periodista brasileño Carlos Castillo.
PERIODISMO INFORMATIVO: Estilo informativo, tiene como objetivo informar a los lectores, transmitirles información con animo de ser fiel a l reflejo de que ocurre. Aquí encontramos las noticias, informaciones, reportajes, crónicas.
Como su nombre lo indica, consiste básicamente en informar hechos actuales que tienen importancia para un determinado grupo de personas o para el público en general. Su interés primordial es localizar sucesos presentes sobre un personaje o sobre un acontecimiento. La tarea más importante que ha de cumplir esta clase de periodismo es lograr que lo que se narre sea actual, a la vez que genera cierto impacto en el público, pues de lo contrario el carácter noticioso del periodismo informativo se perdería.

Periodismo de investigación
Es aquél que busca revelar hechos de interés público a través de investigaciones periodísticas que profundicen en aquellos hechos que afecten el bien común, para lo cual se necesita recabar datos, realizar entrevistas, contrastar fuentes y contar con antecedentes fidedignos y documentos que permitan denunciar o publicar un reportaje. Lustran e ilustran el término: Truman Capote, con su novela A sangre fría, y Tom Wolfe con, por ejemplo, La palabra pintada, a propósito del pop art de los años sesenta.






1.5 Las críticas contra el Periodismo Cívico

Cabe coincidir parcialmente con Merritt cuando señala que el Periodismo Cívico ha recibido críticas innumerables desde sus comienzos, críticas que engloba en dos grandes grupos. Por un lado, están quienes han censurado “algunas prácticas periodísticas autodenominadas Periodismo Cívico, y estoy de acuerdo con muchas de esas críticas pues se han hecho cosas, en nombre del Periodismo Cívico, que yo jamás haría. Por otro lado, están quienes han pretendido criticar las ideas en las que se inspira el Periodismo Cívico y no las prácticas en las que se concreta. Sin embargo, el enorme pragmatismo periodístico de esos críticos los ha llevado a incurrir en el error de censurar las prácticas y dejar de lado los fundamentos filosóficos, que nunca han sido criticados de manera contundente” .
En el mismo sentido se manifiesta Carey cuando apunta que “esas críticas proceden, precisamente, de los mismos dos modos de entender el periodismo que han llevado al descrédito de la profesión entre los ciudadanos. (...) Una de esas tendencias, a mi juicio la más peligrosa y perversa, es la que sacrifica absolutamente todas las prácticas periodísticas a la rentabilidad económica. Nos encontramos aquí con la visión exclusivamente economicista de la comunicación.
La otra tendencia, menos pragmática y más teórica, es la que se concentra en defender la santidad de las prácticas periodísticas convencionales en contra de cualquier intento de reforma; es la tendencia que afirma —por ejemplo— que la única misión de los periodistas es la de explorar los temas conflictivos pero no la de cooperar en su resolución. Se trata de la visión política y socialmente conservadora que se niega a reconocer al periodismo un papel proactivo y no meramente reactivo dentro de la democracia. Estas actitudes han generado en los ciudadanos la sensación de que los medios están cada vez más alejados de ellos y de sus preocupaciones reales, han generado una situación en la que los medios son vistos como una parte más del statu quo”80 .
Al respecto de la primera tendencia crítica denunciada por Carey, puntualiza Rosen la importante distinción que establece la filosofía del Periodismo Cívico entre los conceptos de ‘espectador’ y ‘ciudadano’: “Debe realizarse una importante distinción analítica entre las categorías de ‘lector’ (o ‘espectador’) y la categoría de ‘ciudadano’. Las primeras tratan de comprender a la gente como usuarios de un producto o consumidores de un servicio, que es lo que las personas harían al exponerse a los medios. La segunda categoría, por el contrario, entiende a las personas como miembros de una comunidad, inevitablemente conectados con otros miembros de esa comunidad. (...) Si la primera forma de comprensión —ver a la gente como meros consumidores— es típica de los medios como negocio, la segunda —entender a la gente como ciudadanos— caracteriza a la prensa como institución estadounidense. Cuál de
estas comprensiones predominará es el tema central que debiera preocupar a las organizaciones informativas, las cuales son, y al mismo tiempo, empresas privadas y algo que las trasciende. La cuestión, entonces, pasa ahora por comprender adecuadamente el significado de ese ‘algo más que las trasciende’81 .
Sin duda, el Periodismo Cívico es una apuesta fuerte a ese “something more” señalado por Rosen como rasgo institucional del sistema de medios. Un ‘algo más’ que permite entender éticamente al Periodismo Cívico no sólo como un modo nuevo de hacer, un way of doing sino, especialmente, como un way of talking82 .
En ese sentido se inscribiría el movimiento en lo que Carey denomina el “journalism of conversation”: “El periodismo debiera concebirse más según un modelo conversacional que según un modelo informacional. Los periodistas son, simplemente, parte integrante de la conversación de la cultura de los Estados Unidos; una parte junto con el resto del público, ni más ni menos. Es un papel humilde para el periodismo pero, de hecho, lo que necesitamos es un periodismo humilde. Walter Lippmann tenía razón: el periodismo no puede decir toda la verdad porque nadie puede decir toda la verdad. Todo lo que el periodismo puede hacer es liderar la conversación pública, estimularla y organizarla, mantenerla en movimiento constante y alimentarse de lo que otras conversaciones tienen para ofrecer —la historia, el arte, la ciencia, la religión. (...) Al fin y al cabo, la vida social es una sucesión de metáforas, y la metáfora que ha gobernado la comprensión del periodismo en este siglo ha entrado en crisis. Ni el periodismo ni la vida pública mejorarán hasta que el público sea capaz de pensar y reinterpretar lo que es genuinamente el periodismo: no la ciencia o la información de la cultura, sino su poesía y conversación”83 .
En términos similares se manifiestan Rob Anderson, Robert Dardenne y George Killenberg al indicar que el periodismo, especialmente en los Estados Unidos, “no debiera ser definido por la dicotomía información-entretenimiento.
La función principal del periodismo no debiera ser ni informar ni entretener. Desde nuestro punto de vista, la función primordial del periodismo —y el único modo que posee de sobrevivir como una institución viable dentro del espacio público— es la de asumir la responsabilidad de estimular el diálogo público acerca de los temas que interesan al público democrático. El periodismo debe convertirse, en otras palabras, en un foro de argumentación. (...) The Conversation of Journalism sostiene que interactuar con la gente de este modo es parte del trabajo de los periodistas y que cuando éstos estimulan la conversación pública sobre las noticias, están trabajando. Así es el sistema informativo en una sociedad democrática”84

Trabajo enviado por Valeria Mohaded

El ciudadano

En la primera unidad de la materia nos detuvimos en el análisis del concepto de periodismo cívico y llegamos a definirlo como un modelo innovador que promueve la participación de la ciudadanía sobre la base de una deliberación para encontrar soluciones a los problemas de la comunidad entera

Esta segunda unidad se abarca el concepto de lo que significa SER CIUDADANO.

En primer lugar hay que remarcar que en el concepto de ciudadanía nos encontramos con una gran discusión la cual se centra en la ciudadanía como condición legal que implica la plena pertenencia a una comunidad política particular (Ej. en la Argentina se es ciudadano y por ello se goza de derechos políticos desde los 18 años), y la ciudadanía como “actividad deseable” en la que la extensión y calidad de mi propia ciudadanía depende de mi participación en aquella comunidad.

En realidad estos dos campos no vendrían a ser excluyentes, ya que si bien se considera ciudadano a aquel que goza de derechos políticos lo que conlleva el derecho elegir los representantes y ser elegidos; el concepto de ciudadano no se agota en él, sino que se deben considerar las diferentes dimensiones que abarca dentro de las cuales nos encontramos con la efectiva participación de una persona en “su comunidad”

En Grecia se relacionaba el concepto de ciudadano estrechamente con el de participación. Los ciudadanos eran los miembros de la polis que tenían derecho a participar en la vida política es decir que podían asistir a la Asamblea de la ciudad y podían ser designados para ejercer cargos públicos Hay que tener en cuenta que tenían un concepto de ciudadanía restringido ya que la adquisición de la ciudadanía no era accesible a cualquiera.

Sobre el concepto de ciudadanía se enmarca un debate que se viene desarrollando históricamente entre tres corrientes ideológicas: el liberalismo, el comunitarismo y el republicanismo moderno.
Desde el liberalismo encontramos a Marshall quién prioriza a los derechos ciudadanos en detrimento de los deberes y afirma la separación del individuo del Estado.
En una concepción del comunitarismo se reafirma la integración del individuo en la comunidad y la supremacía de los deberes sobre los derechos.
Luego nos encontramos con la concepción la republicana que tiene su origen en el modelo político de Aristóteles y los pensadores de la Roma republicana, que fue recogido por los humanistas cívicos del Renacimiento italiano, reformulado por los republicanos ingleses del siglo XVII y, posteriormente, por los teóricos de las Revoluciones americana y francesa, y que se fundamentaba en el ideal de la virtud cívica.

Actualmente nos encontramos con el siguiente concepto que brinda la Real Academia sobre ciudadano:
““Ciudadanía” es 1. “Calidad y derecho de ciudadano” 2. Conjunto de los ciudadanos de un pueblo o nación” y “Ciudadano” es 3. El habitante de las ciudades antiguas o de los Estados modernos, como sujeto de derechos políticos, y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno de la nación.”

Desde otra perspectiva encontramos según Jelin con tres ejes claves de debate sobre ciudadanía:

1. El debate ideológico: Intenta definir la naturaleza de los “sujetos” que se van a considerar ciudadanos. Este eje se refleja en la visión liberal-individualista que revisa la relación entre sujeto individual y sujetos colectivos.
2. El debate teórico: Examina el contenido de los derechos del ciudadano. Aquí se pregunta por derechos “universales” y se trata de aclarar la relación entre derechos humanos, civiles, políticos, económico-sociales, colectivos y globales.
3. El debate político: Determina las responsabilidades y compromisos inherentes a la relación ciudadanía-Estado (las obligaciones o deberes ligados a la ciudadanía)

Ser ciudadano significa tanto poseer un sentimiento de pertenencia a una comunidad política como tener un reconocimiento de esa comunidad política a la que se pertenece. La pertenencia y el reconocimiento a una comunidad conllevan deberes y derechos. Adquirir conciencia de ciudadanía se relaciona con la politización del individuo. El propio proceso que implica salir a la esfera pública, de sentirse con derecho a estar en la esfera pública, forma parte del proceso de construcción de una dimensión de la ciudadanía.

La ciudadanía es un concepto en constante construcción y cambio. No se debe identificar la ciudadanía con un conjunto de prácticas concretas ( ya sea votar en elecciones o gozar de la libertad de expresión, recibir beneficios sociales del estado etc).

Ser ciudadano y ciudadana significa además de las prácticas concretas, tener el derecho de reclamar y por lo tanto salir del plano subordinado. Por el otro, ejercer una “práctica conflictiva vinculada al poder, que refleja las luchas acerca de quiénes podrían decir qué en el proceso de definir cuáles son los problemas sociales comunes y cómo serán abordados.”

El ejercicio de la ciudadanía viene ligada a la posibilidad de diálogo que debe existir entre las distintas instancias de la sociedad. Las demandas tienen que ser recepcionadas y discutidas.

Actualmente Gregorio Peces-Barba es rector de la Universidad Carlos III de Madrid dio el siguiente concepto de ciudadanía

«El ciudadano es la persona que vive en una sociedad abierta y democrática. En las sociedades cerradas y autoritarias viven súbditos. Acepta los valores, los principios, la dignidad de todos y los derechos humanos, y participa de la vida política y social. Rechaza el odio y la dialéctica amigo-enemigo y se relaciona con los demás desde la amistad cívica. Distingue la ética privada de la pública, que es la propia de la acción política y que fija los objetivos del poder y de su Derecho y la libre acción social. Puede ser creyente o no creyente y defiende la Iglesia libre, separada del Estado libre. Es respetuoso con la ley, tolerante, libre de discrepar desde las reglas de juego de la Constitución y desde la aceptación del principio de las mayorías. La condición de ciudadano se fortalece con la educación y es una responsabilidad central del Estado y de la sociedad».

Trabajo enviado por Carla Veras

Expositor: Carlos Cerna Bazán "Periodismo Cívico o Ciudadano"

CONCEPTO: Periodismo Cívico
Periodismo Cívico, es un modelo innovador o la realización del buen periodismo en la que se promueve la participación ciudadana, sobre la base de la deliberación de una problemática para encontrar soluciones.
¿Qué se busca con ello?
El Periodismo Cívico, busca promover un proceso comunicacional sumamente participativo en el que no sólo se enriquezca la cultura política y la formación ciudadana sino también se aporte a la solución de problemáticas urbanas específicas.
¿Cómo elegir un tema para periodismo cívico?
o Que sea de interés masivo.
o Que sea un tema interesante y polémico.
o Que permita aportes y sugerencias de l a ciudadanía (no t é cnico ni especializado).
o Que tenga una solución viable, que perm i ta una oportuna y alcanzable solución.

Periodismo y Democracia
o El Periodismo Cívico, plantea fortalecer el espacio público construyendo una “agenda ciudadana”, de manera que los temas, problemas e ideas de interés ciudadano sean tomados en cuenta en la discusión pública y en la posterior toma de decisiones políticas.
o El Periodismo Cívico, tiene entonces como sentido estratégico de intervención abrir diálogos ciudadanos sumamente plurales, como una forma de ir aportando desde la comunicación y el periodismo a solucionar los problemas mas importantes de la ciudad.
Este trabajo tiene un doble carácter. Uno “educativo”, porque permite qu las personas aprendan a participar con sentido propositivo (se les pide ideas, no sólo denuncias o quejas). Es un tipo de participación cualitativamente distinto al que eventualmente vemos en los medios y que procura mejorar la cultura cívica, ciudadana.
El otro es de carácter “político”, porque visibiliza a los ciudadanos frente a las autoridades. Posibilitar que la opinión de la gente se haga pública, permite que esta adquiera cierta capacidad de presión, cierto poder de influencia, de presencia en los espacios de decisión. Y esto es importante porque contribuye a democratizar las decisiones, a pluralizar el ejercicio del poder así como a fortalecer a las instituciones.
Periodismo cívico con carácter educativo Periodismo cívico con carácter político
Medios de Comunicación y Públicos
o El Periodismo Cívico, permite que se de un acercamiento cualitativamente distinto entre periodistas y públicos, brindándole a los primeros la posibilidad de conocer “de primera mano” las percepciones de los vecinos y vecinas de la ciudad frente al tema que se esté abordado.
o El Periodismo Cívico, contribuye a que los públicos en cierto modo “tomen la batuta” en la estructuración de los temas designados a la cobertura periodística, lo cual exige una grado de negociación y tolerancia por parte de los periodistas.

o Por el lado de los consumidores, el establecer un tipo de relación basada en las opiniones y en las propuestas antes que en las denuncias o en las quejas, posibilita que estos tengan una actitud diferente en los medios de comunicación. Los medios pasan a ser una suerte de “aliados” de los ciudadanos cuando se trata de darle cabida a sus ideas para resolver sus problemas. Hay un objetivo común que vincula a ambos sectores a mejorar la gestión de la ciudad en democracia.

Propósitos del Periodismo Cívico
o Hacer lo publico más publico : que la información contribuya a darle visibilidad a lo que hace el poder, que los asuntos de interés colectivo se debatan a la luz publica y que las decisiones relacionadas con el interés común se tomen teniendo en cuenta los discursos de los sectores afectados de un modo u otro.

o Conectar al ciudadano a los asuntos de interés colectivo: propiciando su participación en ese debate de temas de interés común. Se trata de no dejarlo solamente en manos del poder ni de los políticos profesionales, sino de asumir las responsabilidades ciudadanas voluntariamente, atendiendo en este caso la convocatoria de los medios de comunicación masiva.

o Democratizar los medios de comunicación: como se seleccionan las informaciones, quienes toman las decisiones, hasta que punto hay deliberación interna en los medios de comunicación, como se interpretan los puntos de vista de la ciudadanía, que relación tienen con el poder.
o Hacer de los medios de comunicación escenarios para el debate publico : los medios no solamente se deben ocupar de la información sino que deben propiciar el libre examen de los temas incluyendo todas las voces posibles.

Ocho Claves del Periodismo Cívico
o No escribir hasta haber respondido: ¿Dónde esta lo publico en esta nota?
o Entrevistas en profundidad con los ciudadanos
o Formando paneles de ciudadanos
o Grupos de discusión o conversaciones ciudadanas
o Operación suela de zapato
o Foro Mediático
o Mapa Cívico
o Búsqueda de lugares sociales.

viernes, 9 de octubre de 2009

Ciudadanía y tecnicas de participacion ciudadana por Julia Sassaroli

CIUDADANIA
Podemos definir ciudadanía como un status jurídico y político mediante el cual el ciudadano adquiere unos derechos como individuo (civiles, políticos, sociales) y unos deberes (impuestos, tradicionalmente servicio militar, fidelidad...) respecto a una colectividad política, además de la facultad de actuar en la vida colectiva de un Estado. Esta facultad surge del principio democrático de soberanía popular.
El ciudadano dispone de una serie de derechos, reconocidos en sus constituciones, pero además tiene obligaciones con respecto a la colectividad (fiscales, militares...). En un estado democrático, el ciudadano se ve obligado a cumplir con esas obligaciones ya que son aprobadas por los representantes que él ha elegido utilizando uno de sus principales derechos políticos como ciudadano, el de sufragio.
La condición de la ciudadanía está restringida a las personas que tienen esa condición. Las personas que habitan en un territorio del que no son ciudadanos están excluidos de los derechos y los deberes que comporta la condición de ciudadano. Cada estado tiene unas normas que regulan la manera por la cual un individuo adquiere la nacionalidad de ese estado, es decir, la condición de ciudadano.
EVOLUCIÓN
En sus orígenes, la ciudadanía estuvo ligada a la actividad cívica y política de una persona, fue una identidad privilegiada, determinada por lo económico, lo político y la condición de libertad.
Para los Romanos, la ciudadanía significó, la posesión de unos derechos que se concedían a determinados individuos pertenecientes a una ciudad. Se constituyeron dos categorías de ciudadanos: los de segunda y primera clase; la ciudadanía para ese entonces, fue de carácter limitado y excluyente.
Después de Cristo, la ciudadanía se ve ligada a leyes y gobierno sobrenatural. Con la promulgación de la igualdad de todos los hombres frente a Dios se crea el espacio propicio para las luchas de liberación de esclavos; el cristianismo aporta una base para la conducta cívica y se cree entonces que "el buen cristiano es buen ciudadano".
Durante la época medieval, el ciudadano se define al habitar la ciudad y ésta es centro referencial de su identidad. En el renacimiento, adquiere fuerza la voluntad de la ciudadanía, pero después con la llegada de las monarquías, esta visión es reemplazada por el de súbdito. A partir de las revoluciones americana y francesa, la noción de ciudadanía pierde la raíz aristotélica que expresa privilegio, ampliándose a todos los estratos sociales y se rescata la connotación fuerte que implica la participación de los ciudadanos en la definición de las leyes.
Desde el punto de vista moderno, la ciudadanía comienza a desvincularse de su dimensión particularista cultural y a identificarse con pertenencia a una comunidad política amplia nacional. Aquí, la ciudadanía se divide en tres componentes: civil, político y social.
Actualmente, existen cuatro corrientes y nociones de ciudadanía, El Liberalismo que reconoce las libertades individuales, la autonomía de las personas y la libre ejecución de los asuntos que les interesen; El Comunitarismo que plantea que las libertades individuales no sirven sino hay pertenencia hacia una comunidad; El Republicanismo que reúne las dos anteriores pero concluye que "donde nos hacemos seres humanos es en la acción" y por último, El Multiculturalismo que enfatiza en el reconocimiento de las diferencias entre los ciudadanos, y nos ayuda a entender la variabilidad de culturas.




TÉCNICAS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA

La participación ciudadana se ha erigido en una importante fuente de información y en una herramienta imprescindible para el desarrollo de la planificación estratégica. El gestor público necesita recabar toda aquella información que le permita descubrir los factores que determinan el éxito de los servicios que ofrece, con el fin de controlarlos y reconducirlos de modo que se alcancen los objetivos fijados. Mediante la información sistemática del grado de satisfacción ciudadana se puede diagnosticar fácilmente el estado actual de los servicios públicos locales, pudiendo establecer así un pronóstico y una terapia que aplicar.
La importancia de las nuevas tecnologías en este asunto es incuestionable, especialmente en un momento en el que existe una necesidad por parte de la Administración de desarrollar una atención más específica ante unas nuevas demandas sociales. En el futuro más inmediato el éxito de la Administración dependerá de su capacidad para asumir el liderazgo local y trabajar conjuntamente con los ciudadanos para lograr un mayor bienestar. Sin duda, estrechar la relación con los ciudadanos es una buena inversión para revitalizar la confianza de éstos en la Administración.
Pese al déficit democrático generalmente admitido, los ciudadanos muestran un interés sorprendente en explotar las oportunidades que les ofrecen las nuevas tecnologías aplicadas al terreno de la democracia. La gente manifiesta un entusiasmo genuino hacia la Administración cuando ésta les ofrece la oportunidad de involucrarse e influir en los servicios públicos y la política locales.
En este sentido, Internet se nos presenta como una herramienta extraordinariamente útil: su rapidez permite que se puedan hacer deliberaciones de calidad y consultas regulares sobre todos aquellos asuntos que influyen en la vida social y la política locales, sin ninguna restricción de espacio, de tiempo ni de número de participantes.
En los últimos años se han venido desarrollando distintas iniciativas de democracia electrónica con el propósito de renovar el sistema representativo actual, siendo la del panel de ciudadanos una de ellas. El panel agrupa a un conjunto de ciudadanos de un municipio a los que se les hacen consultas online relacionadas con cualquier asunto de interés local. Asimismo, y paralelamente a las consultas, los panelistas tienen también la posibilidad de participar en deliberaciones que se desarrollan mediante listas de distribución.
El hecho de registrarse en el panel es voluntario, y sólo está sometido a dos condiciones: estar inscripto en el censo municipal y ser mayor de edad. El tamaño del panel oscila entre los 500 y los 2.000 ciudadanos, y naturalmente la confidencialidad está garantizada. El panel ciudadano es una auténtica plataforma de participación, flexible y de bajo coste, cuyo objetivo es el de mejorar la provisión de los servicios públicos y lograr que el ciudadano participe efectivamente en el proceso de toma de decisiones.
Por otro lado, encontramos la técnica del foro ciudadano, la cual pretende superar la incapacidad de la democracia representativa para tratar determinados conflictos sociales, haciendo precisamente que unos y otros se junten en un mismo espacio, discutan y sobre todo, se conozcan. Es posible que en muchos casos no se alcancen acuerdos, pero si somos capaces de juntarnos, compartir un espacio, exponer nuestras razones y escuchar directamente de la boca de nuestro adversario las suyas, seguramente las divergencias no serán causa de conflictos violentos, tan sólo la manifestación de que somos diferentes.

Un foro ciudadano es por tanto un lugar de encuentro, un lugar en el que se pretende recrear la idea original de la comunidad, un espacio de confianza que tiene en cuenta las opiniones de todos, pues todos comparten al menos una idea: todas las opiniones son importantes, todas tienen una parte de la verdad.

En una línea contraria a la vieja dialéctica marxista, que esperaba alcanzar la verdad con una síntesis destructora de acción y reacción, el Foro Ciudadano inspirado en el Trabajo de Procesos sólo busca la verdad que la colectividad es capaz de darse a sí misma, verdad que nunca se alcanza del todo sino que es proceso permanente, verdad que oscila entre periodos de armonía y periodos de caos, pero que es la verdad del grupo, de la comunidad.

El proceso de movilizar a la gente para que participe en un foro ciudadano sobre un tema que divide a la población, en el que existen diferentes intereses, diferentes grupos con mayor o menor capacidad de presión, incluye al menos 3 etapas que deben ser cubiertas por orden: Identificar los líderes de la comunidad, Establecer contactos personales y Movilizar el resto de la comunidad.
La conclusión a la que llegamos es que la expansión de las nuevas tecnologías puede favorecer el desarrollo de una ciudadanía más participativa y contribuir decisivamente a que se refuerce la legitimación y el liderazgo de la Administración. Sólo hace falta que ésta dé el primer paso para convencer a los ciudadanos de su deseo real de apertura.

Trabajo enviado por Candelaria Burgos

Periodismo Cívico
El periodismo es una actividad que consiste en recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad. Para obtener dicha información, el periodista debe recurrir obligatoriamente a fuentes verificables o a su propio testimonio. La base del periodismo es la noticia, pero comprende otros géneros, muchos de los cuales se interrelacionan, como la entrevista, el reportaje, la crónica, el documental y la opinión. El periodismo puede ser informativo, interpretativo o de opinión. La información es difundida por medios o soportes técnicos, lo que da lugar al periodismo gráfico, la prensa escrita, el periodismo radiofónico, el audiovisual (mediante televisión y el cine) y el periodismo digital o multimedia.
El tema que nos ocupa es diferenciar el periodismo cívico del periodismo de investigación, ya que en ocasiones dichos conceptos pueden ser confundidos.

El periodismo cívico es visto muchas veces como una solución excelente para lograr una participación mayor de la sociedad en las causas colectivas, sin daño evidente para los otros sectores implicados. Abre la puerta para que la sociedad civil organizada articule su discurso dentro de la esfera pública y se escuchen las diversas voces en los espacios de opinión y debate. El término periodismo cívico, acuñado en los Estados Unidos cuando empezó la década del 90, favorece exactamente lo contrario. Sustenta que el esquema "emisor-canal/mensaje-receptor", concebido por el pensador americano Harold Lasswell, no funciona solamente en una dirección, sino que es en una interacción constante, principalmente por iniciativa del receptor. De esta manera, el apoyo y el cambio de los comportamientos, de los mass media y la gente, son parte esencial del periodismo cívico.

Según el periodista brasileño Carlos Castilho por periodismo cívico, comunitario, de contacto con la comunidad o de interés público, se entiende la acción de "retomar contacto con la comunidad, descubriendo lo que los lectores quieren y abriendo espacios para charlas de temas del interés público".-

El editor americano Jan Schaffer, por su parte, afirma que es un periodismo "que ayuda a la gente a sobrepasar su sensación de impotencia y de enajenación, desafiándola para llegar a estar implicada en las cuestiones sociales y para tomar, para sí mismo, la responsabilidad en problemas comunitarios".

Según palabras del periodista americano Doug Clifton, citado por Steele, "los periódicos que ejercitan el periodismo cívico buscan ayudar en la resolución de los problemas de educación pública, de salud colectiva y en el área criminal, pero no solucionándolos sino facilitando debates, proponiendo caminos, celebrando acuerdos, diagnosticando fallas e impulsando a los ciudadanos a implicarse en los asuntos comunitarios".

El desarrollo del periodismo cívico como un movimiento renovador de la prensa contemporánea supone el desafío de establecer nuevas conexiones entre la ciudadanía, la comunicación política y el sistema de medios. La prensa retoma desde sus propios límites, una acción responsabilizadora para la profundización democrática y el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades desde y para las cuales, incide.

Por su parte el periodismo de investigación es una rama del periodismo que busca revelar hechos de interés público a través de investigaciones periodísticas que profundicen en aquellos hechos que afecten el bien común, para lo cual se necesita recabar datos, realizar entrevistas, contrastar fuentes y contar con antecedentes fidedignos y documentos que permitan denunciar o publicar un reportaje. Es la reportería que se realiza a través de la iniciativa y el trabajo del periodista, sobre asuntos de importancia que algunas personas u organizaciones desean mantener en secreto. Los tres elementos básicos son: que la investigación sea el trabajo del reportero, no un informe sobre una investigación hecha por alguien más; que el tema de la información trate algo de razonable importancia para el lector o televidente, y que haya quienes se empeñen en esconder esos asuntos al público.

La conclusión de lo expuesto es que existe entre ambos una diferencia notable, ya que en el periodismo cívico es necesaria la actividad de la comunidad y de los ciudadanos asumiendo un rol trascendente en la participación de los asuntos públicos; en tanto que en el periodismo de investigación la iniciativa y la tarea es desarrollada por el periodista manteniéndose a la comunidad como destinataria de la información por ellos recabada.-










































Ejemplos de Periodismo Cívico

Esta cruzada fue iniciada por la Universidad Autónoma de Guadalajara y Grupo Ocho Columnas hace cinco años.
«¡Regresa vivo a casa!»,cruzada histórica
Por más de cinco años, esta gran campaña lanzada por la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y Grupo Ocho Columnas ha logrado crear conciencia en autoridades, instituciones y padres de familia; pero el esfuerzo continúa para evitar muertes en accidentes, principalmente de jóvenes que combinaron el volante con el alcohol.-

Martín Beltrán Calixto - Beatriz Sotelo – CIE
Inició como una campaña aislada, pero se convirtió en la gran cruzada histórica para buscar disminuir las muertes de personas, pero principalmente de jóvenes, en accidentes viales a consecuencia del alcohol y el consumo de sustancias prohibidas.
Ahora, «¡Regresa vivo a casa!», la gran cruzada de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y el Grupo Ocho Columnas, cumple cinco años.
Nunca en la historia del periodismo en Jalisco una cruzada había logrado unir a gobiernos municipales, estatales, Organismos no gubernamentales, asociaciones civiles, empresarios, organismos descentralizados, universidades, medios de comunicación, iniciativa privada, candidatos de todos los partidos políticos, restauranteros y empresarios dueños de antros, entre otros sectores que a lo largo de cinco años han unidos sus esfuerzos para esta causa.
A este esfuerzo se sumaron padres de familia, asociaciones de padres de familia, colegios particulares e incluso familias o personas que perdieron a un ser querido en un accidente automovilístico.
El recuento. La gran cruza «¡Regresa Vivo a Casa!» que emprendió Ocho Columnas en 2003 generó en nuestra ciudad una corriente de prevención que no ha tenido precedentes y a la que se han sumado propios y extraños.
Fue, es y será por nuestros jóvenes que tienen derecho a divertirse, pero sin excesos que pongan en riesgo sus vidas; ahora, todo eso que se logró y se concensó con autoridades, empresarios y ciudadanos va a actualizarse.
En sus inicios fue una voz aislada, una voz de alerta para una comunidad estupefacta por tantos accidentes del fin de semana que cegaban vidas y enlutaban familias. Se comenzó exponiendo la realidad de la avenida Patria o la «Avenida de la muerte», recorrimos luego otras vías de alto riesgo en altas horas de la noche y corroboramos la relación entre alcohol y velocidad en muchos de los percances con saldos trágicos que casi a diario reportan los noticieros.
Pero otras rúas, avenidas y zonas de conflicto también representaron riesgo y muerte en accidentes, por lo que surgió la campaña denominada «Rutas de Muerte», le siguió «Antro Seguro» y posteriormente «Familia con Valores». Todos estos conceptos fueron parte de la gran cruzada «¡Regresa Vivo a Casa!» como parte de los esfuerzos integrales en la búsqueda del objetivo: disminuir las muertes en accidentes provocados por la combinación fatal.
Labor de campo. Los recorridos nocturnos entre viernes y domingos se incrementaron y la estrategia de investigación se amplió también. La detección de áreas de riesgo e incidencia de accidentes nos permitió vincular sus causales, las zonas de antros desde luego, así como la proliferación de expendios de embriagantes (licorerías, depósitos de cerveza, autoservicios 24 horas, incluso farmacias) y, no menos importante, la falta de vigilancia de las autoridades; omisas como siempre, a menos que fuera para cobrar las «igualas» de inspección. Impunidad y corrupción quedaron, pues, al descubierto.
Posteriormente y a pocas semanas las indagaciones hechas marcaron una pauta y a la vez un propósito periodístico. La pauta fue ahondar en el tema, ir a fondo, dar a conocer a la comunidad la gravedad del problema. El propósito fue y sigue siendo darle un enfoque preventivo, insertar la dimensión social que representa.
Así nació, hace cinco años la gran cruzada «¡Regresa Vivo a Casa!», bajo la responsabilidad de la Coordinación de Investigaciones Especiales (CIE) de este matutino.
Muchos se sumaron. En efecto, no se descubrió el hilo negro. Los accidentes de tránsito ocasionados por los conductores ebrios (generalmente jóvenes) o drogados son una tragedia constante desde hace años, pero como dice Mario Rivas Souza, forense en ejercicio hace medio siglo, «nunca antes hubo tantos y tan dramáticos, y lo más grave es que con tantas víctimas jóvenes».
Y sí, no expusimos una novedad, pero «¡Regresa Vivo a Casa!» despertó la conciencia de diversos sectores y grupos ciudadanos que estaban tan preocupados como nosotros.
Al poco tiempo, la Cámara de Comercio de Guadalajara y el Centro Empresarial de Jalisco auspiciaron un programa similar que se llamó Despierta Joven, y que planteó a los municipios locales atender el problema reduciendo los horarios de operación de los antros y giros de ese ramo; a diferencia de un programa que surgió en Zapopan y que se concretaba a supervisarlos y a recomendar entre los usuarios el consumo moderado de embriagantes.
Asimismo, la Sección Jóvenes Empresarios de Coparmex se adhirió con una campaña propia sustentada en la de «¡Regresa Vivo a Casa!» y que, de acuerdo a Marcelo Ramírez, coordinador general, arrancará en breve con el decidido apoyo de la organización Extra, de Televisa y El Informador.
Igual lo hizo el Programa Joven Responsable, que hasta hace cuatro meses venía actuando al interior de la Universidad de Guadalajara y seis instituciones de educación superior privada de la ciudad. Ahora está en receso porque su esquema va a ser reestructurado.
Pero también lo hizo Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes en Jalisco con la campaña «Si tomas, pasa el volante. Qué gusto volver a verte» puesta en marcha el 25 de septiembre de 2007.
También las autoridades. Con las publicaciones también se integraron los municipios de Guadalajara y Zapopan que entre otras acciones reforzaron (más los fines de semana) la vigilancia en antros para evitar el ingreso de menores menores de edad. El Programa Cinco Sentidos (Estudiantes en Contra de Adicciones) que crearon Jorge Agnesi y Jesús Montaño, hace diez años, resurgió también y fue para integrarse a «¡Regresa Vivo a Casa!». Muchos de sus logros en la prevención de accidentes fueron incorporados a nuestro programa y a las campañas del Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes (CEPAJ), que presidió en la pasada administración el doctor Humberto Nagatome; quien respaldó en todo momento los programas antes citados (tal y como lo hizo también el entonces Secretario de Salud del Estado, el doctor Alfonso Petersen Farah, hoy alcalde de Guadalajara).
El CEPAJ ha ido más allá y sumando los logros, consensos, afanes y experiencias de todos esos programas y los de empresas cerveceras (como la campaña de Conductor Designado), ha venido convocando a una campaña metropolitana de propósitos comunes que pretende, bajo un criterio unificado, una difusión sin precedentes de acciones de prevención de accidentes viales dirigidas a los jóvenes, a los que, es cierto, da gusto volver a verlos cuando regresan de divertirse.
La Ley Antiborrachos. La gran cruzada «¡Regresa Vivo a Casa!» fue más allá en la promoción de una cultura de prevención de accidentes por la combinación de alcohol y conducir a exceso de velocidad. Incidió en el ánimo de los legisladores que, desde el año 2003, revisaban la legislación correspondiente a la comisión de percances viales en ese contexto a fin de incrementar las penalidades. Justo en 2005, tras el consenso de diversos sectores sociales y los planteamientos hechos, mediante la opinión pública, por Ocho Columnas, seis universidades, el Centro Empresarial de Jalisco, la Cámara de Comercio, la Iglesia Católica , el DIF Jalisco, asociaciones de colonos y padres de familia, y otras organizaciones privadas, sociales y gremiales; se aprobaron, de manera unánime, una serie de reformas para endurecer artículos (mayores sanciones) y conformar lo que se conoció entonces como la «Ley Antiborrachos», actualmente una de las severas en el país.
Una iniciativa reciente, aprobada en comisiones del Congreso del Estado, de la cual daremos cuenta y seguimiento, buscar incrementar las sanciones hasta por 8 mil pesos a quienes conduzcan en estado de ebriedad, independientemente de las implicaciones legales que para el caso fueron dispuestas en dicha Ley.
En sus inicios «¡Regresa Vivo a Casa!» y el CEPAJ había aglutinado a trece instituciones (Ocho Columnas fue de las primeras) que animadas por el respaldo del Congreso del Estado buscaron normar otros causales de tantos accidentes en la calle los fines de semana, como es la propuesta de la Cámara de Comercio y el Centro Empresarial de Jalisco de limitar a las dos de la mañana la operación de los establecimientos nocturnos.
La propuesta tenía un fundamento: en quince ciudades del país está aplicándose y entre los resultados obtenidos destaca la reducción de accidentes viales causados por conductores ebrios.
Aquí, empero, la propuesta que recogió y planteó Ocho Columnas a la opinión pública chocó con los intereses de propietarios de antros, con el gremio de restaurantes y, desde luego, con las empresas del ramo cervecero
Regresa Vivo a Casa, pues, vuelve a actualizar sus premisas. Será por nuestros jóvenes, nuestros familiares, amigos y seres queridos… para que siempre regresen vivos a casa.
VINCULADA 1
Organismos y campañas adherentes a
La gran cruzada «¡Regresa vivo a casa!»
Secretaría de Salud Jalisco
Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes en Jalisco con
la campaña «Si tomas, pasa el volante. Qué gusto volver a verte»
(puesta en marcha el 25 de septiembre de 2007)
Secretaría de Vialidad y Transporte con el «Operativo Radar»
Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco
Procuraduría General del Estado de Jalisco
Instituto Jalisciense de la Juventud
Ayuntamiento de Guadalajara
Instituto Municipal de Atención a la Juventud , Programa «¡Bájale!»
Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga
Ayuntamiento de Tlaquepaque
Ayuntamiento de Tonalá
Ayuntamiento de Zapopan
Dirección de Seguridad Pública de los Ayuntamientos Metropolitanos
Programa «No Corras Riesgos»
Programa «¡Regresa Vivo a Casa!» de la UAG y Ocho Columnas
Cámara Nacional de la Industria Restaurantera
Cámara Nacional de Comercio, Programa «Despierta Joven»
Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, Programa «Conductor Designado»
Diversas Universidades de la Zona Metropolitana de Guadalajara
Jóvenes empresarios de Coparmex
EL DATO
Lo que se ha convertido en la gran cruzada «¡Regresa vivo a casa!» es la primera iniciativa en la historia del periodismo en Jalisco en la búsqueda para disminuir las muertes en accidentes viales provocados por la combinación de alcohol, sustancias prohibidas y volante.







Medios de Participación Ciudadana

Periodismo participativo: es el acto de un ciudadano o grupo de ciudadanos que juegan un papel activo en el proceso de colectar, reportar, analizar y diseminar información. La intención de esta participación es suministrar la información independiente, confiable, exacta, de amplio rango y relevante que una democracia requiere.
El periodismo participativo es un fenómeno emergente que se produce de la base hacia arriba y en el cual hay poca o ninguna supervisión o flujo de trabajo periodístico formal de un cuerpo administrativo. En su lugar, es el resultado de muchas conversaciones simultáneas y distribuidas que pueden florecer o atrofiarse rápidamente en la red social de la Web.


Las experiencias de periodismo digital ciudadano revelan de manera clara la profundidad de los efectos que las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están provocando en la esencia de la comunicación social. Son efectos que ya nadie rechaza como síntomas contrastables de un marco teórico basado en los nuevos paradigmas comunicacionales, que plantean redefiniciones conceptuales en la comunicación periodística y en la medición social ejercida hasta ahora por periodistas.
Millones de miembros de Yahoo personalizan su portal de noticias MyYahoo.com los mismos cables de agencias que los editores usan en los periódicos diarios de todo el globo. La página de noticias de Google usa un algoritmo de computador para seleccionar titulares de miles de sitios noticiosos y crea así una especie de quiosco global de noticias.
Y otros medios, desde Fox News y el Drudge Report, hasta los weblogs individuales (o cuadernos de bitácora, según traducción de algunos autores españoles), ofrecen la clase de enfoque editorializante –sesgado, parcializado- (traducción libre para este contexto de ‘opinionated slam’) de las noticias que Negroponte anticipó.
En corea del Sur parece que el futuro de las noticias en línea ha llegado con unos años de anticipación.

OhmyNews.com es el sitio de noticias en línea más influyente en ese país: atrae a 2 millones de personas diariamente. Lo que es inusual de OhmyNews.com es que los lectores no solo pueden escoger las noticias que desean leer, sino también escribirlas.
Con la ayuda de más de 26.000 periodistas-ciudadanos registrados, este periódico en línea colaborativo ha emergido como un desafío directo a los medios establecidos en solo cuatro años.
A diferencia de sus competidores, OhmyNews.com ha abrazado la velocidad, la responsabilidad y la naturaleza orientada a la comunidad de la Web.
El ascenso del ‘Nosotros, el medio’ (‘We Media’)
La venerable profesión del periodismo se encuentra en un raro momento de la historia donde, por primera vez, su hegemonía como guardián de las noticias es amenazada no solo por la tecnología y los nuevos competidores, sino, potencialmente, por la audiencia a la que sirve. Armada con herramientas de edición Web fáciles de usar, conexiones permanentes y dispositivos móviles cada vez más potentes, la audiencia en línea tiene los medios para llegar a ser un activo participante en la creación y diseminación de noticias e información. Y está haciendo eso en Internet.
• De acuerdo con el Pew Internet Project, los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 generaron el mayor tráfico a los sitios tradicionales de noticias en la historia de la Web. Muchos grandes sitios noticiosos sucumbieron ante la inmensa demanda y la gente se cambió al correo electrónico, los weblogs y los foros como conductos para la información, comentarios y acciones relacionadas con los eventos del 9/11. La respuesta en Internet significó el surgimiento de una nueva proliferación de “haga periodismo por sí mismo”. Todo, desde relatos de testigos y galerías de fotos hasta comentarios y narrativa personal, emergió para ayudar a la gente a detener colectivamente la confusión, la ira y el sentimiento de pérdida durante el inicio de la tragedia.
• Durante los primeros días de la guerra de Irak, el 17 por ciento de los estadounidenses en línea utilizaron Internet como su principal fuente de información sobre la guerra, un nivel cinco veces más grande que aquellos que consiguieron sus noticias en línea inmediatamente después de los ataques terroristas del 11 de septiembre (3 por ciento). El reporte también observó que los weblogs estaban ganando seguidores entre un pequeño número de usuarios de Internet (4 por ciento).
• Inmediatamente después del desastre del transbordador Columbia, organizaciones noticiosas y gubernamentales, en particular el Dallas Morning News y la Nasa, hicieron un llamado público para que la gente presentara relatos testimoniales y fotografías que pudieran dar pistas sobre las causas de la desintegración de la nave.
• Antes de la guerra de Irak, la BBC supo que no podría desplegar suficientes fotógrafos para cubrir las marchas de millones de personas del mundo contra la guerra. Para extender su audiencia, la BBC News pidió a sus lectores que enviaran imágenes tomadas con cámaras digitales y teléfonos celulares con cámaras integradas, y publicó las mejores en su sitio Web.
Los weblogs maduran
Como medio para noticias, Internet está madurando. Con cada acontecimiento noticioso mayor, el medio en línea evoluciona. Y aunque los sitios han llegado a ser más responsables y están mejor capacitados para manejar las crecientes demandas de lectores y espectadores, las comunidades en línea y los sitios de noticias personales y de información participan con un papel cada vez más diverso e importante que, hasta hace poco, ha operado sin significativa atención de los medios tradicionales.

Aunque hay muchas formas en que la audiencia interviene ahora en el proceso periodístico, al cual nos referiremos en este reporte, los weblogs han recibido, desde el año pasado, la mayor atención de los medios tradicionales.

Los weblogs, o blogs, como ya son comúnmente conocidos, son la forma más activa y sorprendente de esta participación. Estos sistemas de edición personal han dado paso a un fenómeno que tiene los visos de una revolución –al dar a cualquiera con el talento y la energía correctos la habilidad para ser escuchado a lo largo y ancho de la Web-.

Los weblogs son diarios en línea frecuentemente actualizados, con entradas en orden cronológico inverso y numerosos enlaces, que ofrecen registros actualizados y detallados de la vida de sus autores, de noticias o de un tema de interés. Con frecuencia llenos de comentarios editorializantes, pueden ser personalmente reveladores (como las reflexiones de un estudiante durante su vida en las aulas) o directos y objetivos.
El crecimiento de los weblogs ha sido significativamente alimentado por el acceso a la banda ancha y el software de bajo o ningún costo. Estas herramientas, fáciles de usar, han hecho posibles nuevas clases de colaboración sin restricciones de tiempo o geográficas. El resultado es un avance de nuevos patrones sociales y medios de autoexpresión. Comunidades estilo blog, como Slashdot.org, han permitido a una multitud de voces participar, mientras mantienen un orden social y suministran un filtro útil en la discusión.

Los weblogs han expandido su influencia captando grandes círculos de lectores mientras atraen más audiencias objetivo. “Los blogs son de alguna manera una nueva forma de periodismo, abierto a cualquiera que pueda establecer y mantener un sitio Web, y se multiplicaron el año pasado”, escribe Walter Mossberg.

“Lo bueno de ellos es que introducen voces frescas en el discurso nacional sobre varios temas y ayudan a construir comunidades de interés a través de sus colecciones de enlaces. Por ejemplo, a los bloggers (personas que mantienen los blogs) se les reconoce haber ayudado a mantener el interés de los medios tradicionales en los comentarios racistas del senador Trent Lott (republicano de Misisipi), que llevaron a su renuncia como líder de la mayoría del Senado”.

Estas acciones de ciudadanos que se involucran en el periodismo no están limitadas a los weblogs. Pueden observarse también en grupos de noticias (newsgroups), foros, salas de ‘chat’, sistemas de edición colaborativa y aplicaciones punto a punto (‘peer-to-peer’, en inglés), como la mensajería instantánea

Aunque la multiplicación de los weblogs es un fenómeno reciente, la idea de introducirse en las audiencias para obtener nuevas perspectivas o convertir a los lectores en reporteros o comentaristas no lo es. Muchas organizaciones noticiosas lo han hecho durante largo tiempo con sus comunidades y en experimentar con sus lectores para convertirlos en reporteros y comentaristas. A comienzos de los años 90, los periódicos experimentaron con la idea del periodismo cívico, que buscó la participación de los lectores y las comunidades en la forma de sesiones de grupo (‘focus groups’, en inglés), encuestas y reacción a las historias noticiosas diarias. La mayoría de estos primeros proyectos se centraron en la cobertura electoral. Más tarde, los periódicos buscaron involucrar a las comunidades en deliberaciones de enorme importancia sobre temas públicos, tales como la raza, el desarrollo y el crimen.
























El concepto de ciudadanía
El concepto de ciudadanía se ha convertido en uno de los términos clave del debate político a partir de la década de 1990. Esta relevancia se debe, en gran medida, a que es un concepto que se halla en plena evolución debido a los grandes cambios económicos, sociales y políticos de fin de siglo.
Podemos definir ciudadanía como un status jurídico y político mediante el cual el ciudadano adquiere unos derechos como individuo (civiles, políticos, sociales) y unos deberes (impuestos, tradicionalmente servicio militar, fidelidad...) respecto a una colectividad política, además de la facultad de actuar en la vida colectiva de un Estado. Esta facultad surge del principio democrático de soberanía popular.
El ciudadano (de España, Reino Unido, Francia, Estados Unidos...) dispone de una serie de derechos, reconocidos en sus constituciones, pero además tiene obligaciones con respecto a la colectividad (fiscales, militares...). En un estado democrático, el ciudadano se ve obligado a cumplir con esas obligaciones ya que son aprobadas por los representantes que él ha elegido utilizando uno de sus principales derechos políticos como ciudadano, el de sufragio.
La condición de la ciudadanía está restringida a las personas que tienen esa condición. Las personas que habitan en un territorio del que no son ciudadanos están excluidos de los derechos y los deberes que comporta la condición de ciudadano. Cada estado tiene unas normas que regulan la manera por la cual un individuo adquiere la nacionalidad de ese estado, es decir, la condición de ciudadano.
Esta concepción de ciudadanía es la propia del período histórico iniciado con las grandes revoluciones liberales de fines del siglo XVIII, y caracterizado por la primacía del Estado-nación como colectividad política que agrupa a los individuos. Esta ciudadanía equivale a nacionalidad.
Ciudadano
Un ciudadano es un miembro de una comunidad política. La condición de miembro de dicha comunidad se conoce como ciudadanía, y conlleva una serie de deberes y una serie de derechos.
La ciudadanía se puede definir como "El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público."
Entre los más importantes derechos, destacan por su importancia los de participación en los beneficios de la vida en común. Además de la imprescindible participación política, mediante el derecho al voto, que es la seña de identidad de las democracias representativas predominantes en el mundo.
Entre los deberes, destacan la obligación de respetar los derechos de los demás, de contribuir al bien común respetar los valores predominantes - que incluyen el sentido de justicia y de equidad -, y otros que contribuyen a afirmar la tesitura social y la paz. En ese sentido, tanto más democrática es una sociedad cuanto más incluyente, es decir, cuanto más ciudadanos plenos la conforman.
El concepto de ciudadanía ha cambiado a lo largo de la historia occidental, haciéndose cada vez menos excluyente. En las democracias más antiguas, incluida la famosa democracia ateniense, en principio sólo eran considerados ciudadanos los varones (con la excepción del esclavo, del meteco y del extranjero) que tuvieran la capacidad de adquirir armas militares para defender la ciudad, siendo una de las principales virtudes del ciudadano poseer la capacidad de defender su "polis". Las mujeres, por su parte, tenían privado el derecho a todo tipo de participación en la vida política. Con el tiempo el requisito económico se tornó prescindible, ya que los trirremes (barcos atenienses impulsados a remo) eran movidos, justamente, por los remeros, quienes reclamaron sus derechos políticos por participar en la defensa de la polis. El concepto fue adquirido y desarrollado posteriormente por el Imperio Romano.
En las democracias actuales, tal como se conciben, normalmente tienen la condición de ciudadanos todos los hombres y mujeres mayores de edad (siendo la mayoría de edad fijada generalmente en los 18 años), aunque en algunos lugares, por razones excepcionales como es el caso de quienes han sido condenados por la justicia, se pierde dicha condición; de hecho, así sucede en algunos lugares de Estados Unidos.
En cuanto a su etimología, el término tiene su origen en ciudad, ya que originalmente esta era la unidad política más importante. Con el tiempo la unidad política pasó a ser el Estado, y hoy en día al referirnos a ciudadanos suele ser respecto de un determinado Estado (por ejemplo, ciudadanos españoles, o ciudadanos belgas o ciudadanos brasileños).
Respecto del Derecho Administrativo, ciudadano es toda persona no sujeta a una relación especial frente a la Administración (ya que si la tuviese pasaría a ser lo que se conoce como "interesado").
Evolución en el Concepto de Ciudadanía
En sus orígenes, la ciudadanía estuvo ligada a la actividad cívica y política de una persona, fue una identidad privilegiada, determinada por lo económico, lo político y la condición de libertad.
Para los Romanos, la ciudadanía significó, la posesión de unos derechos que se concedían a determinados individuos pertenecientes a una ciudad. Se constituyeron dos categorías de ciudadanos: los de segunda y primera clase; la ciudadanía para ese entonces, fue de carácter limitado y excluyente.
Después de Cristo, la ciudadanía se ve ligada a leyes y gobierno sobrenatural. Con la promulgación de la igualdad de todos los hombres frente a Dios se crea el espacio propicio para las luchas de liberación de esclavos; el cristianismo aporta una base para la conducta cívica y se cree entonces que "el buen cristiano es buen ciudadano".
Durante la época medieval, el ciudadano se define al habitar la ciudad y ésta es centro referencial de su identidad. En el renacimiento, adquiere fuerza la voluntad de la ciudadanía, pero después con la llegada de las monarquías, esta visión es reemplazada por el de súbdito. A partir de las revoluciones americana y francesa, la noción de ciudadanía pierde la raíz aristotélica que expresa privilegio, ampliándose a todos los estratos sociales y se rescata la connotación fuerte que implica la participación de los ciudadanos en la definición de las leyes.
Desde el punto de vista moderno, la ciudadanía comienza a desvincularse de su dimensión particularista cultural y a identificarse con pertenencia a una comunidad política amplia nacional. Aquí, la ciudadanía se divide en tres componentes: civil, político y social.
Actualmente, existen cuatro corrientes y nociones de ciudadanía, El Liberalismo que reconoce las libertades individuales, la autonomía de las personas y la libre ejecucuón de los asuntos que les interesen; El Comunitarismo que plantea que las libertades indivuales no sirven sino hay pertenencia hacia una comunidad; El Republicanismo que reúne las dos anterirores pero concluye que "donde nos hacemos seres humanos es en la acción" y por último, El Multiculturalismo que enfatiza en el reconocimiento de las diferencias entre los ciudadanos, y nos ayuda a entender la variabilidad de culturas.